Ya hemos entrado en la sexta edad del mundo, en la cual Cristo inició para nosotros el camino nuevo. Después de la ley natural y mosaica, la ley evangélica. Qué curso han de seguir los pueblos en sus desvaríos, no lo puede conocer el hombre. Porque la Revelación sólo le da a conocer "sólo aquellas cosas que son necesarias para la salvación". El hombre sólo puede vislumbrar generalidades sobre el curso de los acontecimientos y sobre la densidad de la historia. Esta densidad se ha de medir por un acercamiento más o menos grande a la norma de Cristo, que constituye el centro y el eje de la historia. La Historia se ha de acomodar a la tradición cabalística o a la tradición católica. No hace falta mucha sagacidad para ver que desde hace cinco siglos el mundo se está conformando a la tradición cabalística: el mundo del Anticristo se adelanta velozmente. Todo concurre a la unificación totalitaria del hijo de la perdición. De aquí también el éxito del progresismo. El cristianismo se seculariza o se ateíza.
Cómo se hayan de cumplir, en esta edad cabalística, las promesas de asistencia del Divino Espíritu a la Iglesia y cómo se haya de verificar el "las puertas del infierno no prevalecerán", no cabe en la mente humana. Pero así como la Iglesia comenzó siendo una semilla pequeñísima, y se hizo árbol y árbol frondoso, así puede reducirse en su frondosidad y tener una realidad mucha más modesta. Sabemos que el misterio de iniquidad ya está obrando; pero no sabemos los límites de su poder. Sin embargo, no hay dificultad en admitir que la Iglesia de la publicidad pueda ser ganada por el enemigo y convertirse de Iglesia Católica en Iglesia gnóstica. Puede haber dos Iglesias, una la de la publicidad, Iglesia magnificada en la propaganda, con obispos, sacerdotes y teólogos publicitados, y aun con un Pontífice de actitudes ambiguas; y otra, Iglesia del silencio, con un Papa fiel a Jesucristo en su enseñanza y con algunos sacerdotes, obispos y fieles que le sean adictos, esparcidos como "pusillus grex" por toda la tierra. Esta segunda sería la Iglesia de las promesas, y no aquella primera, que pudiera defeccionar. Un mismo Papa presidiría ambas Iglesias, que aparente y exteriormente no sería sino una. El Papa, con sus actitudes ambiguas, daría pie para mantener el equívoco. Porque, por una parte, profesando una doctrina intachable sería cabeza de la Iglesia de las Promesas. Por otra parte, produciendo hechos equívocos y aun reprobables, aparecería corno alentando la subversión y manteniendo la Iglesia gnóstica de la Publicidad.
La eclesiología no ha estudiado suficientemente la posibilidad de una hipótesis como la que aquí proponernos. Pero si se piensa. bien, la promesa de asistencia de la Iglesia se reduce a una asistencia que impida al error introducirse en la Cátedra romana y en la misma Iglesia, y además que la Iglesia no desaparezca ni sea destruída por sus enemigos. Ninguno de los aspectos de esta hipótesis que aquí se propone queda invalidado por las promesas consignadas en los distintos lugares del Evangelio. Al contrario, ambas hipótesis cobran verosimilitud si se tienen en cuenta los pasajes escriturarios que se refieren a la defección de la fe. Esta defección, que será total, tendrá que coincidir con la perseverancia de la Iglesia hasta el fin. Dice el Señor en el Evangelio: "Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?".
San Pablo llama apostasía universal a esta defección de la fe, que ha de coincidir con la manifestación del "hombre de la iniquidad, del hijo de la perdición".
Y esta apostasía universal es la secularización o ateización total de la vida pública y privada en la que está en camino el mundo actual.
La única alternativa al Anticristo será Cristo, quien lo disolverá con el aliento de su boca. Cristo cumplirá entonces el acto final de liberar a la Historia. El hombre no quedará alienado bajo el inicuo. Pero no está anunciado que Cristo salvará a muchedumbre. Salvará, sí, a su Iglesia, "pusillus grex", rebañito pequeño, a quien el Padre se ha complacido en darle el Reino.
Julio Meinvielle
"De la cábala al progresismo"
miércoles, 25 de mayo de 2011
LA MESA Y EL ALTAR EN LA REFORMA LITÚRGICA
Las mutaciones acaecidas en la estructura y en el lugar del altar como consecuencia de la reforma litúrgica arguyen las variaciones acaecidas en la mentalidad eclesial, sean conscientes o inconscientes. Como hemos señalado muchas veces, las ideas se mueven según una mecánica interna propia e inevitable.
Una primera idea que anduvo descarriada es la del altar como base compacta, elevada y excelsa sobre la cual inmolar el sacrificio. El altar simbolizaba el "monte de Yahvé ve” (...) sobre el que Abraham de disponía a sacrificar a su hijo en obediencia al Señor, y representaba también la altura del Calvario del Dios-hombre. Al altar estaba conectada la idea de la estabilidad, eternidad y excelsitud de Dios. (...) El altar estaba “in excelsis”, era el sitio del sacrificio y llevaba los signos de la inmutabilidad de Dios. Y siendo el lugar de la Eucaristía, le correspondía la posición más digna, más eminente y más visible de todo el templo.
Sé bien que la estructura y el sitio del altar variaron a lo largo de los siglos, y que la actual disposición procede sustancialmente de Trento; pero no creo que solamente por probarse la preexistencia en la Iglesia de una opinión o una costumbre sucesivamente caducadas haya motivo para retornar a aquella modalidad ya pasada. Para resucitar una forma antiguamente existente es necesario que ésta, al ser resucitada, realice más completamente que las actuales el sentido de la fe y las creencias de la Iglesia. De hecho muchas formas de vida en la Iglesia histórica representan un grado inferior de ese conocimiento de la fe y de ese “sensus Christi” que se desarrolla progresivamente en la Iglesia. Volver a ellas implicaría un paso retrógrado. (...) Ahora bien, la perfecta comprensión del dogma eucarístico y la necesidad de venerar, adorar y custodiar con sumo cuidado el Sacramento está ciertamente menos presente en la reforma conciliar.
En primer lugar se ha perdido la idea de la elevación del altar: habiendo prevalecido el significado asambleario de la Misa sobre su carácter sacrificial, la grácil, sencilla y móvil mesa ha eliminado el compacto, monumental, e inmóvil altar. Éste es abatido (si las autoridades civiles no lo defienden por razones artísticas), separado de la mesa, y reducido a frontal; o bien conservado, pero anulado funcionalmente detrás del nuevo.
En segundo lugar, en vez de en un sitio elevado y dominante, el “altar” es colocado en el fondo del templo y dominado (como en un teatro es dominada la escena) por las gradas del patio destinado al pueblo.
En tercer lugar, el Sacramento (otrora conservado en un tabernáculo sobre el altar) ha perdido el sitio central, el más digno, y es colocado al lado de la mesa o en una capilla secundaria no inmediatamente reconocible; o bien se lo deja en el tabernáculo central antiguo, que viene ahora a encontrarse a espaldas del celebrante.
El “altar” cara al pueblo es la variación más importante ocurrida después del Concilio. La reforma misma lo declaraba "no indispensable", y ordenaba la conservación del altar primitivo cuando razones históricas, artísticas o religiosas lo aconsejasen; finalmente prohibía la constitución de dos altares, uno delante del otro, en un mismo presbiterio. Sin embargo en casi todas partes donde no lo impidió la autoridad civil, se demolieron los antiguos altares o cuando menos se duplicaron en el mismo presbiterio, plantando la mesa para poder celebrar cara al pueblo.
El altar cara al pueblo estaba admitido por la liturgia incluso antes de la reforma, pero al parecer subordinado a la orientación del edificio, ya que las rúbricas dicen: "Si el altar está hacia el oriente cara al pueblo". Pero la posición del celebrante debe respetar la preeminencia absoluta del Sacramento, tanto si la asamblea se reúne en torno al sacerdote como fue antiguamente (y es recordado todavía por el término “omnium circunstantium” del canon), como si el pueblo de Dios se agolpa detrás o delante.
El “altar” cara al pueblo presenta graves inconvenientes. Si está plantado delante del altar antiguo (como a menudo sucede) que contiene el tabernáculo, es un agravio que el celebrante le dé la espalda al Sacramento para volver la cara al pueblo. Se verifica entonces la "abominación" execrada en Ez. 8, 16, cuando los sacerdotes sacrificaban dando la espalda al Sancta Sanctorum. El agravio aparece más manifiesto si se tiene en cuenta que en la Ley Antigua se trataba de un Sancta Sanctorum prefigurado, y aquí del Santísimo real. Y más aún si se recuerda que para no volver la espalda al Santísimo los púlpitos se construían en el lateral de la nave (...).
Pero prescindiendo de la irreverencia al Sacramento, una celebración “cara al pueblo” padece otros inconvenientes. Los espacios en los cuales nos movemos son también espacios de emociones y de valores, porque el espacio universal base de todos los entes corpóreos no sólo está diferenciado por sus términos físicos, sino por significados metafísicos que fundamentan su simbolismo (que a su vez constituye la cara inteligible de lo sagrado).
Lo de delante, por ejemplo, es esperanza, y lo de detrás, sospecha; la derecha favor, la izquierda desventura; lo alto es lo divino, lo bajo es el mal; lo recto es la verdad, lo oblicuo es la incertidumbre, etc. Así, en la liturgia, posiciones y disposiciones, tanto de los objetos como de las personas, tienen significados profundos que pueden convenir o no a la realidad de lo sagrado. Que el sacerdote vuelva la cara hacia el pueblo y el pueblo hacia el sacerdote crea una situación totalmente distinta respecto a cuando ambos tenían la misma orientación.
La celebración cara al pueblo rompe la unanimidad de la asamblea. En el rito preconciliar de la Misa sacerdote y fieles están todos juntos vueltos hacia Dios, que está delante y por encima de todos. Están en disposición jerárquica y tienen una visión teotrópica. En la nueva Misa "à l'envers" (como decía Claudel), la asamblea y el sacerdote se vuelven hacia el hombre y hacia el rostro del hombre. Se corrompe así la unanimidad de la Iglesia, porque el Dios hacia el que se vuelve el pueblo está, por así decirlo, al revés de aquél hacia el que se vuelve el sacerdote. La derecha del sacerdote es la izquierda del pueblo. El celebrante está en presencia de un Dios al cual el pueblo vuelve la espalda, y al revés, el pueblo está en presencia de un Dios al cual vuelve la espalda el celebrante. Ciertamente se puede prescindir de esta figuración y centrar los pensamientos en la Hostia del sacrificio; pero la piedad natural humana procede por figuraciones e imagina personas. Se corrompe la unanimidad de la Iglesia, que no consiste en la consideración recíproca de sus miembros, sino en mirar a Dios todos juntos.
Se reduce la Iglesia a comunidad de concentración, cuando en realidad es comunidad de proyección hacia un único punto trascendente.
Una primera idea que anduvo descarriada es la del altar como base compacta, elevada y excelsa sobre la cual inmolar el sacrificio. El altar simbolizaba el "monte de Yahvé ve” (...) sobre el que Abraham de disponía a sacrificar a su hijo en obediencia al Señor, y representaba también la altura del Calvario del Dios-hombre. Al altar estaba conectada la idea de la estabilidad, eternidad y excelsitud de Dios. (...) El altar estaba “in excelsis”, era el sitio del sacrificio y llevaba los signos de la inmutabilidad de Dios. Y siendo el lugar de la Eucaristía, le correspondía la posición más digna, más eminente y más visible de todo el templo.
Sé bien que la estructura y el sitio del altar variaron a lo largo de los siglos, y que la actual disposición procede sustancialmente de Trento; pero no creo que solamente por probarse la preexistencia en la Iglesia de una opinión o una costumbre sucesivamente caducadas haya motivo para retornar a aquella modalidad ya pasada. Para resucitar una forma antiguamente existente es necesario que ésta, al ser resucitada, realice más completamente que las actuales el sentido de la fe y las creencias de la Iglesia. De hecho muchas formas de vida en la Iglesia histórica representan un grado inferior de ese conocimiento de la fe y de ese “sensus Christi” que se desarrolla progresivamente en la Iglesia. Volver a ellas implicaría un paso retrógrado. (...) Ahora bien, la perfecta comprensión del dogma eucarístico y la necesidad de venerar, adorar y custodiar con sumo cuidado el Sacramento está ciertamente menos presente en la reforma conciliar.
En primer lugar se ha perdido la idea de la elevación del altar: habiendo prevalecido el significado asambleario de la Misa sobre su carácter sacrificial, la grácil, sencilla y móvil mesa ha eliminado el compacto, monumental, e inmóvil altar. Éste es abatido (si las autoridades civiles no lo defienden por razones artísticas), separado de la mesa, y reducido a frontal; o bien conservado, pero anulado funcionalmente detrás del nuevo.
En segundo lugar, en vez de en un sitio elevado y dominante, el “altar” es colocado en el fondo del templo y dominado (como en un teatro es dominada la escena) por las gradas del patio destinado al pueblo.
En tercer lugar, el Sacramento (otrora conservado en un tabernáculo sobre el altar) ha perdido el sitio central, el más digno, y es colocado al lado de la mesa o en una capilla secundaria no inmediatamente reconocible; o bien se lo deja en el tabernáculo central antiguo, que viene ahora a encontrarse a espaldas del celebrante.
El “altar” cara al pueblo es la variación más importante ocurrida después del Concilio. La reforma misma lo declaraba "no indispensable", y ordenaba la conservación del altar primitivo cuando razones históricas, artísticas o religiosas lo aconsejasen; finalmente prohibía la constitución de dos altares, uno delante del otro, en un mismo presbiterio. Sin embargo en casi todas partes donde no lo impidió la autoridad civil, se demolieron los antiguos altares o cuando menos se duplicaron en el mismo presbiterio, plantando la mesa para poder celebrar cara al pueblo.
El altar cara al pueblo estaba admitido por la liturgia incluso antes de la reforma, pero al parecer subordinado a la orientación del edificio, ya que las rúbricas dicen: "Si el altar está hacia el oriente cara al pueblo". Pero la posición del celebrante debe respetar la preeminencia absoluta del Sacramento, tanto si la asamblea se reúne en torno al sacerdote como fue antiguamente (y es recordado todavía por el término “omnium circunstantium” del canon), como si el pueblo de Dios se agolpa detrás o delante.
El “altar” cara al pueblo presenta graves inconvenientes. Si está plantado delante del altar antiguo (como a menudo sucede) que contiene el tabernáculo, es un agravio que el celebrante le dé la espalda al Sacramento para volver la cara al pueblo. Se verifica entonces la "abominación" execrada en Ez. 8, 16, cuando los sacerdotes sacrificaban dando la espalda al Sancta Sanctorum. El agravio aparece más manifiesto si se tiene en cuenta que en la Ley Antigua se trataba de un Sancta Sanctorum prefigurado, y aquí del Santísimo real. Y más aún si se recuerda que para no volver la espalda al Santísimo los púlpitos se construían en el lateral de la nave (...).
Pero prescindiendo de la irreverencia al Sacramento, una celebración “cara al pueblo” padece otros inconvenientes. Los espacios en los cuales nos movemos son también espacios de emociones y de valores, porque el espacio universal base de todos los entes corpóreos no sólo está diferenciado por sus términos físicos, sino por significados metafísicos que fundamentan su simbolismo (que a su vez constituye la cara inteligible de lo sagrado).
Lo de delante, por ejemplo, es esperanza, y lo de detrás, sospecha; la derecha favor, la izquierda desventura; lo alto es lo divino, lo bajo es el mal; lo recto es la verdad, lo oblicuo es la incertidumbre, etc. Así, en la liturgia, posiciones y disposiciones, tanto de los objetos como de las personas, tienen significados profundos que pueden convenir o no a la realidad de lo sagrado. Que el sacerdote vuelva la cara hacia el pueblo y el pueblo hacia el sacerdote crea una situación totalmente distinta respecto a cuando ambos tenían la misma orientación.
La celebración cara al pueblo rompe la unanimidad de la asamblea. En el rito preconciliar de la Misa sacerdote y fieles están todos juntos vueltos hacia Dios, que está delante y por encima de todos. Están en disposición jerárquica y tienen una visión teotrópica. En la nueva Misa "à l'envers" (como decía Claudel), la asamblea y el sacerdote se vuelven hacia el hombre y hacia el rostro del hombre. Se corrompe así la unanimidad de la Iglesia, porque el Dios hacia el que se vuelve el pueblo está, por así decirlo, al revés de aquél hacia el que se vuelve el sacerdote. La derecha del sacerdote es la izquierda del pueblo. El celebrante está en presencia de un Dios al cual el pueblo vuelve la espalda, y al revés, el pueblo está en presencia de un Dios al cual vuelve la espalda el celebrante. Ciertamente se puede prescindir de esta figuración y centrar los pensamientos en la Hostia del sacrificio; pero la piedad natural humana procede por figuraciones e imagina personas. Se corrompe la unanimidad de la Iglesia, que no consiste en la consideración recíproca de sus miembros, sino en mirar a Dios todos juntos.
Se reduce la Iglesia a comunidad de concentración, cuando en realidad es comunidad de proyección hacia un único punto trascendente.
¿Hermanos mayores en la fe?
«Dios de nuestros padres, habéis elegido a Abraham y a sus descendientes para llevar vuestro nombre a todas las naciones. Estamos profundamente entristecidos por el comportamiento de aquellos que, en el curso de la historia, hicieron sufrir a vuestros hijos y, rogando vuestro perdón, queremos comprometernos a una verdadera hermandad con el pueblo de la Alianza».
Estas son las palabras del “mea culpa” que el Papa Juan Pablo II llevó, como cualquier otro hebreo, al pie del muro de las lamentaciones. No habían pasado aún 15 días desde la petición solemne de la Iglesia, o de los hombres de Iglesia, no se sabe bien, pues las expresiones no son muy claras. Desde luego, lo importante es que a los ojos del mundo la Iglesia ha pedido perdón por sus faltas... y ha vuelto a ser humillada, causando escándalo en tantas almas católicas. Era un objetivo esperado por los enemigos de la Iglesia, y parece que lo van consiguiendo.
Esperábamos que el Vicario de Cristo recordara, al pasar por los lugares que santificó la presencia del Hijo de Dios hecho hombre, del Mesías esperado por el pueblo de Israel desde hacía cuatro mil años y que ellos mismos rechazaron, las palabras del primer Papa: «Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús de Nazaret, varón probado por Dios entre vosotros con privilegios, prodigios y señales que Dios hizo por Él en medio de vosotros, como vosotros mismos sabéis, a éste, entregado según los designios de la presciencia de Dios, lo alzasteis en la cruz, le disteis muerte por mano de los infieles. Pero Dios, rotas las ataduras de la muerte, lo resucitó, por cuanto no era posible que fuera dominado por ella... Tenga, pues, por cierto toda la casa de Israel que Dios le ha hecho Señor y Cristo a este Jesús, a quien vosotros habéis crucificado» (Hech. 2, 22-24 y 36). Pero no, olvidábamos que en el ecumenismo actual, y más en Israel, Nuestro Señor Jesucristo molesta; lo más cómodo, lo más “prudente” es dejarlo de lado, no insistir demasiado...
La intención de Juan Pablo II era clara en ese sentido: «Mi viaje es una peregrinación, con espíritu de humilde gratitud y esperanza, a los orígenes de nuestra historia religiosa. Es un tributo a las tres tradiciones religiosas que conviven en esta tierra... Pido al Señor que mi visita contribuya a incrementar el diálogo interreligioso, que impulse a judíos, cristianos y musulmanes a encontrar en sus respectivas creencias y en la fraternidad universal que une a todos los miembros de la familia humana, la motivación y la perseverancia para trabajar a favor de la paz y la justicia que los pueblos de Tierra Santa no poseen aún y que anhelan tan profundamente».
Por otra parte, y dirigiéndose esta vez a los rabinos jefes en el Hechal Shlomo el 23 de marzo les decía: «Personalmente, siempre he deseado estar incluido entre quienes trabajan, por ambas partes, para superar antiguos prejuicios y asegurar un reconocimiento aún más amplio y completo del patrimonio espiritual que judíos y cristianos comparten. Deseo repetir lo que ya dije con ocasión de mi visita a la comunidad judía de Roma, es decir que los cristianos reconocemos que el legado religioso judío es intrínseco a nuestra propia fe: Sois nuestros mayores».
¿Nuestros hermanos mayores? San Pablo, dirigiéndose a los Gálatas (4, 22-31), les recuerda que Ismael, primogénito de Abraham, como fruto natural de su esclava Agar, figura la Sinagoga de los judíos, que se gloría de venir de la carne de Abraham. Isaac, en cambio, que nace milagrosamente de acuerdo a la promesa divina, de Sara la estéril, representa y figura a la Iglesia, que ha surgido, como Isaac, por la fe en la Promesa de Cristo. No es, por tanto, la descendencia carnal de Abraham lo que salva, sino su unión espiritual por la fe en Cristo. Y el pueblo judío, formado como está en Abraham, no es precisamente por su unión carnal con Abraham, por lo que se salva, sino asemejándosele en la fe, creyendo en Cristo. De modo, que hermanos mayores en la fe son únicamente los que creyeron en Jesucristo, en el Mesías que había de venir. Pero de ninguna manera puede decirse de aquellos que lo negaron y que continúan negándolo. No tenemos la misma fe, no creemos lo mismo que los judíos aferrados a sus errores; para ellos es un impostor y blasfemo; para nosotros, y es la realidad, es el Hijo de Dios, es el Mesías anunciado en el Antiguo Testamento y que cumple perfectamente todas las profecías que lo anunciaban.
Santiago Creel… ¿Presidente anti-familia?
El Senador del PAN -y aspirante a Presidente- Santiago Creel, ha enviado una carta a los diputados de los congresos estatales (que se anexa al final de este articulo) pidiéndoles que aprueben la reforma constitucional sobre derechos humanos (DD. HH.) que él promovió; y dice que: “Esta reforma es la más trascendental que se ha hecho desde que se promulgó la Constitución de 1917”
Si así fuera, entonces creo que ya me volví loco.
Y necesitaría la ayuda del Señor Senador para que me explicara, porque, si era tan importante, dejó que la Cámara de Diputados ---en particular la perredista, pro aborto, pro gay y anticlerical, Enoé Uranga--- le hicieran tantas correcciones a su valioso proyecto de reforma.
¿Es que el Senador Creel hizo una reforma “trascendental”, tan mal hecha y plagada de errores que tuvieron que corregírsela los diputados, haciéndole grandes cambios?
Vea usted algunos de los cambios hechos por los Diputados y de las deficiencias de esta “importante” reforma elaborada por los Senadores (Creel):
1) La “trascendental” reforma ni siquiera define lo que es un derecho humano.
¿Serán los de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU-1948)?; ¿O los de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes, aprobada en el Foro Universal de las Culturas en el 2007?; ¿O los Derechos Humanos de 1ª, 2ª, 3ª o 4ª generación?; ¿Incluirá el “derecho” al aborto?... ¿Por qué tanta ambigüedad Senador, por qué?
2) La reforma implica una subordinación del orden jurídico nacional en materia de DD.HH. a los organismos internacionales.
Pareciera que los legisladores consideran incompetente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); pues con esta reforma ceden la soberanía nacional a los Comités de Monitoreo de los tratados internacionales y a las Cortes de Justicia Internacional; quienes tendrán la última palabra en la interpretación de los “derechos humanos” en nuestro País.
3) Decía: “Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales sobre derechos humanos antes señalados”
Dice:…“Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia... favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia
Entonces, la frase: “favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia” ¿Se agregó para garantizar el “derecho” de la mujer a “decidir sobre su cuerpo” (y el de su bebé); reconociendo el “derecho al aborto” ya que el bebé por nacer todavía no es persona (jurídicamente hablando)?
4) Decía: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico… edad, las discapacidades… las preferencias…” Etcétera.
Dice: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico… edad, las discapacidades… las preferencias sexuales…” Etcétera.
Senador Creel, ¿A qué se refiere Usted con preferencias sexuales, pues ningún tratado internacional maneja este término; es más, ni siquiera la American Psychiatric Association?; ¿De dónde sacó Usted ese terminajo?
¿Está Usted preponiendo que sí se nos discrimine por nuestras preferencias políticas, deportivas, musicales, etc.; pero no por nuestras preferencias sexuales?
¿Significa que Usted quiere que a nuestros hijos les enseñen ---desde kínder--- toda forma de placer sexual ---homosexualidad, bisexualidad, travestismo, fetichismo, sadomasoquismo, etc.--- como lo piden algunos organismos de la ONU, para que las personas que tienen estas “preferencias” no se sientan discriminadas?
5) Decía: “… no podrá restringirse ni suspenderse el ejercicio de… las libertades de pensamiento, conciencia y de religión…”
Dice: “… no podrá restringirse ni suspenderse el ejercicio de… las libertades de pensamiento, conciencia y de profesar creencia religiosa alguna…”
Senador, Ustedes decidieron NO proteger nuestra libertad de religión; y dicen que ahora “… (Se) podrán decretar medidas restrictivas a los actos religiosos de culto público”
Pero dicen que sí protegerán nuestra libertad de profesar creencias religiosas, pero… dígame Senador, ¿Desde cuándo pueden Ustedes restringir el pensamiento de las personas? ¿Practican la telepatía?
Definitivamente, aunque estos son sólo unos ejemplos, son suficientes para considerar que, para ser una reforma tan “trascendental” como dice el Senador Creel, tiene demasiados parches, errores y ambigüedades.
Y como bien dice el Dr. Jorge Adame Goddard, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, esta reforma tiene una “grave deficiencia técnica” y “constituye un retroceso grave desde la perspectiva de un orden jurídico democrático”
Así que, de parte de la Sociedad Civil, a la que el Senador Creel y sus colegas se negaron a escuchar, a pesar de haber recibido alrededor de dos millones de mails en un periodo de 15 días, pedimos a las legislaturas estatales rechazar esta reforma para que sea regresada al Senado y, ahora sí, los senadores hagan bien su trabajo y escuche la voz de quienes los eligieron.
Si desean conocer más sobre la postura de la sociedad civil con relación a esta reforma vaya a: www.bloqueoalareforma.wordpress.com
Juan M. Dabdoub Giacoman
Coordinador Nacional
Coalicion Nacional por los Derechos Humanos a Favor de la Vida y la Familia
Si así fuera, entonces creo que ya me volví loco.
Y necesitaría la ayuda del Señor Senador para que me explicara, porque, si era tan importante, dejó que la Cámara de Diputados ---en particular la perredista, pro aborto, pro gay y anticlerical, Enoé Uranga--- le hicieran tantas correcciones a su valioso proyecto de reforma.
¿Es que el Senador Creel hizo una reforma “trascendental”, tan mal hecha y plagada de errores que tuvieron que corregírsela los diputados, haciéndole grandes cambios?
Vea usted algunos de los cambios hechos por los Diputados y de las deficiencias de esta “importante” reforma elaborada por los Senadores (Creel):
1) La “trascendental” reforma ni siquiera define lo que es un derecho humano.
¿Serán los de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU-1948)?; ¿O los de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes, aprobada en el Foro Universal de las Culturas en el 2007?; ¿O los Derechos Humanos de 1ª, 2ª, 3ª o 4ª generación?; ¿Incluirá el “derecho” al aborto?... ¿Por qué tanta ambigüedad Senador, por qué?
2) La reforma implica una subordinación del orden jurídico nacional en materia de DD.HH. a los organismos internacionales.
Pareciera que los legisladores consideran incompetente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); pues con esta reforma ceden la soberanía nacional a los Comités de Monitoreo de los tratados internacionales y a las Cortes de Justicia Internacional; quienes tendrán la última palabra en la interpretación de los “derechos humanos” en nuestro País.
3) Decía: “Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales sobre derechos humanos antes señalados”
Dice:…“Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia... favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia
Entonces, la frase: “favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia” ¿Se agregó para garantizar el “derecho” de la mujer a “decidir sobre su cuerpo” (y el de su bebé); reconociendo el “derecho al aborto” ya que el bebé por nacer todavía no es persona (jurídicamente hablando)?
4) Decía: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico… edad, las discapacidades… las preferencias…” Etcétera.
Dice: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico… edad, las discapacidades… las preferencias sexuales…” Etcétera.
Senador Creel, ¿A qué se refiere Usted con preferencias sexuales, pues ningún tratado internacional maneja este término; es más, ni siquiera la American Psychiatric Association?; ¿De dónde sacó Usted ese terminajo?
¿Está Usted preponiendo que sí se nos discrimine por nuestras preferencias políticas, deportivas, musicales, etc.; pero no por nuestras preferencias sexuales?
¿Significa que Usted quiere que a nuestros hijos les enseñen ---desde kínder--- toda forma de placer sexual ---homosexualidad, bisexualidad, travestismo, fetichismo, sadomasoquismo, etc.--- como lo piden algunos organismos de la ONU, para que las personas que tienen estas “preferencias” no se sientan discriminadas?
5) Decía: “… no podrá restringirse ni suspenderse el ejercicio de… las libertades de pensamiento, conciencia y de religión…”
Dice: “… no podrá restringirse ni suspenderse el ejercicio de… las libertades de pensamiento, conciencia y de profesar creencia religiosa alguna…”
Senador, Ustedes decidieron NO proteger nuestra libertad de religión; y dicen que ahora “… (Se) podrán decretar medidas restrictivas a los actos religiosos de culto público”
Pero dicen que sí protegerán nuestra libertad de profesar creencias religiosas, pero… dígame Senador, ¿Desde cuándo pueden Ustedes restringir el pensamiento de las personas? ¿Practican la telepatía?
Definitivamente, aunque estos son sólo unos ejemplos, son suficientes para considerar que, para ser una reforma tan “trascendental” como dice el Senador Creel, tiene demasiados parches, errores y ambigüedades.
Y como bien dice el Dr. Jorge Adame Goddard, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, esta reforma tiene una “grave deficiencia técnica” y “constituye un retroceso grave desde la perspectiva de un orden jurídico democrático”
Así que, de parte de la Sociedad Civil, a la que el Senador Creel y sus colegas se negaron a escuchar, a pesar de haber recibido alrededor de dos millones de mails en un periodo de 15 días, pedimos a las legislaturas estatales rechazar esta reforma para que sea regresada al Senado y, ahora sí, los senadores hagan bien su trabajo y escuche la voz de quienes los eligieron.
Si desean conocer más sobre la postura de la sociedad civil con relación a esta reforma vaya a: www.bloqueoalareforma.wordpress.com
Juan M. Dabdoub Giacoman
Coordinador Nacional
Coalicion Nacional por los Derechos Humanos a Favor de la Vida y la Familia
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From: santiago creel <senador.santiago.creel.miranda@gmail.com>
Date: Fri, 13 May 2011 13:45:11 -0500
To:
Subject: Pide SCM a congresos locales aprobar reforma en Derechos Humanos
Espero sea de interés.
Saludos cordiales.
México, D.F 12 de mayo de 2011
ATENCION
Asistentes al Segundo Foro Nacional de Presidentes de las Legislaturas de los estados
P R E S E N T E
Reciban un cordial saludo y mi deseo de que la reunión que llevan a cabo en Veracruz sea todo un éxito.
Enterado de que en su encuentro nacional analizaron la reciente reforma constitucional en materia de Derechos Humanos, me permito compartir la siguiente reflexión:
Con esta modificación trascendental, nuestro orden jurídico se moderniza y se pone al día en toda la legislación internacional que ahora tendrá la protección de nuestros tribunales federales.
Habrá que recordar que la reforma mantiene la primacía constitucional como norma máxima dentro de nuestro orden jurídico, pero admite el principio de interpretación conforme y pro persona, lo que complementa y permite armonizar nuestro derecho en términos de los derechos humanos más avanzados que existen en el mundo.
Esta reforma es la más trascendental que se ha hecho desde que se promulgó la Constitución de 1917. No hay reforma que haya ampliado y profundizado más en los derechos humanos que le corresponden a la persona: los derechos que defienden su dignidad y su libertad.
Por estas razones les exhorto, respetuosamente, a que consideren su aprobación tal como ha sido planteada por el Congreso de la Unión, para que la nueva concepción de los derechos humanos tenga plena vigencia en nuestro país.
Atentamente
Senador Santiago Creel Miranda
martes, 24 de mayo de 2011
Una puñalada de la ONU al pueblo católico de México. La reforma de los derechos humanos
El pasado 8 de marzo, los Senadores de la República aprobaron unas enmiendas a la Constitución que habían sido ya previamente sancionadas por los Diputados.
De ahí, no falta más que el visto bueno de los Congresos de los Estados para que éstas sean ratificadas o rechazadas. La entrada en vigor de la llamada Reforma de los Derechos Humanos, depende de su ratificación por parte de 19 estados federales. Ya han aprobado la reforma 12 estados: Coahuila, Chiapas, Colima, Yucatán, Chihuahua, Campeche, Zacatecas, Quintana Roo, Estado de México, Durango, Sonora y Aguascalientes.
En Guadalajara -Jalisco-, la asociación Mexicanos por la Vida de Todos realizó una marcha multitudinaria el 14 de mayo, pidiendo a los legisladores del Estado de Jalisco que rechacen la reforma de la Constitución de México, independientemente de lo que otros estados decidan.
La asociación Mexicanos por la Vida de Todos está conformada por más de 210 asociaciones civiles, educativas, religiosas, de profesionales y otros movimientos sociales.
Ésta es una advertencia a la sociedad, a los católicos y padres de familia, del peligro que corren sus hijos, sobre estas enmiendas para que, luchen porque se reviertan.La enmienda aquí.
lunes, 23 de mayo de 2011
ELLOS TIENEN LOS TEMPLOS...
De Surge Propera blog argentino.
Decía San Atanasio, luego de uno de sus tantos destierros refiriéndose a los arrianos:"Ellos tienen los templos, nosotros la Fe"
Y en esa época los arrianos eran mayoría apoyada por la opinión publica y la"jerarquía" de su época.
Nuestros tiempos no nos traen por eso sorpresas.
La crisis quizás es igual o peor que aquella, en la que una nueva "religión" donde el hombre es la medida de todas las cosas, se nos impone con prepotencia sin decir agua va.
¿No es acaso el "cristianismo mistongo", la religión adulterada de la que nos prevenía el Padre Castellani?
Vino aguado.
Curas que parecen más brutos y reos que el más bruto y reo de sus laicos.
A alguno le parecerá divertido y hasta amigable ver a los sacerdotes "concelebrando" así.
No hace falta tener el baldaquino de mármol de San Clemente, ni los candelabros de Benvenutto Cellini, ni los ornamentos de Tridentinum.
Basta querer celebrar la Misa como Dios manda.
Decía San Atanasio, luego de uno de sus tantos destierros refiriéndose a los arrianos:"Ellos tienen los templos, nosotros la Fe"
Y en esa época los arrianos eran mayoría apoyada por la opinión publica y la"jerarquía" de su época.
Nuestros tiempos no nos traen por eso sorpresas.
La crisis quizás es igual o peor que aquella, en la que una nueva "religión" donde el hombre es la medida de todas las cosas, se nos impone con prepotencia sin decir agua va.
¿No es acaso el "cristianismo mistongo", la religión adulterada de la que nos prevenía el Padre Castellani?
Vino aguado.
Curas que parecen más brutos y reos que el más bruto y reo de sus laicos.
A alguno le parecerá divertido y hasta amigable ver a los sacerdotes "concelebrando" así.
Pero estos son los que están en plena, plenísima comunión con el Papa
Aunque se pasen las normativas por el faldistorio...
El ciber amigo que me pasó estas fotos me cuenta que esto es en la arquidiócesis de Rosario.
¿Sabrá Monseñor Mollagham?
No se trata de una celebración paralitúrgica.
Es lo que nos ha dejado la herencia de la reforma de Bugnini
¿Qué significan esa cantidad de chirimbolos dignos del "modular" de la Tota y la Porota, sobre y junto al altar?
¿Es parte de la "ofrendas"? ¿A quién? ¿Viracocha? ¿la Pachamama?
¿Acaso no hay normas y claras sobre este punto?
Parece que estos cononcen a otras Normas y Claras...
¿Qué hace el padre gordito equalizando o metiendo sus deditos en el bestia equipo?
Quizá esté más preocupado del sonido que del Sacramento.
¿Será que están haciendo polifonía romana o gregoriano cluniacense ?
Noooooo! Es la CA-CHA-CAAAA!
Mi ciberamigo me avisa que el curita de arriba al medio, que aparece con esa estola tan simpática de estilo tejido étnico multicolor, no encontró ni Norma, ni Clara, pero si a otra señorita a la que le hizo un crio y por lo cual abandonó recientemente el ministerio...
Por el contrario, para aquellos que dicen que la Misa "Extraordinaria" es algo elitista, reservada para unos pocos , que cultivan el latín cual si fueran Virgilio, le paso unas fotitos de una Misa -como Dios manda- celebrada con mínimos recursos pero con la mayor piedad y devoción.
Porque como decía un cura amigo, para la mala voluntad no hay remedio pero si uno tiene buena voluntad se puede...
Aunque se pasen las normativas por el faldistorio...
¿Sabrá Monseñor Mollagham?
Es lo que nos ha dejado la herencia de la reforma de Bugnini
¿Es parte de la "ofrendas"? ¿A quién? ¿Viracocha? ¿la Pachamama?
¿Acaso no hay normas y claras sobre este punto?
Parece que estos cononcen a otras Normas y Claras...
Quizá esté más preocupado del sonido que del Sacramento.
¿Será que están haciendo polifonía romana o gregoriano cluniacense ?
Noooooo! Es la CA-CHA-CAAAA!
Por el contrario, para aquellos que dicen que la Misa "Extraordinaria" es algo elitista, reservada para unos pocos , que cultivan el latín cual si fueran Virgilio, le paso unas fotitos de una Misa -como Dios manda- celebrada con mínimos recursos pero con la mayor piedad y devoción.
No hace falta tener el baldaquino de mármol de San Clemente, ni los candelabros de Benvenutto Cellini, ni los ornamentos de Tridentinum.
Basta querer celebrar la Misa como Dios manda.
domingo, 22 de mayo de 2011
El ‘fin del mundo’... nunca llegó
![]() |
| Un grupo evangélico radial de Oakland, California, exhibió anuncios del "Judgement Day" este 21 de mayo |
Muchos pasaron meses advirtiendo sobre elApocalipsis. Algunos obsequiaron sus pertenencias mundanas o sacaron todo el dinero que había en sus cuentas bancarias. Y por lo tanto, esperaban, confiados o angustiados, a que llegara la hora marcada, el sábado.
Cuando dieron las 6:00 p.m. en varios lugares del mundo, sin que pasara nada extraordinario, Keith Bauer -quien subió a su camioneta en Maryland y recorrió con su familia 4 mil 800 kilómetros hasta California para la ocasión- trató de tomarlo con calma.
"Yo estaba algo escéptico, pero también traté de dejar atrás ese escepticismo, porque creo en Dios", dijo Bauer en una mañana soleada en Oakland, frente a las oficinas generales de Radio International, cuyo fundador Harold Camping ha difundido la predicción del fin del mundodurante meses.
"Yo esperaba el fin del mundo, porque creo que el Cielo será un lugar mucho mejor que esta Tierra". Sin embargo, añadió, "es Dios quien decide esto, no Harold Camping".
Bauer, conductor de tractocamiones, partió rumbo a California la semana anterior, al concluir que no valía la pena trabajar durante la última semana. "De todos modos no me hubieran pagado si llegaba el juicio final", dijo.
Ahora, tiene previsto subir de nuevo a su camioneta y recorrer de nuevo todo el territorio nacional, a partir del domingo, acompañado por su esposa, su hijo pequeño y otro pariente.
El mensaje de que el juicio final llegaría el 21 de mayo fue enviado a lo largo y a lo ancho por medio de emisoras y páginas de Internet por Camping, un ingeniero civil jubilado de 89 años que ha creado un multimillonario ministerio basado en su predicción apocalíptica.
De acuerdo con Camping, la destrucción comenzaría a recorrer el mundo a medida que llegaban las 6 de la tarde en los distintos husos horarios, comenzando en Nueva Zelanda.
En internet abundaron las reacciones cuando llegó esa hora en aquel país de Oceanía. "Falla la predicción de Camping, de que el Día del Juicio sería el 21 de mayo; no hay terremotos en Nueva Zelanda", decía un mensaje en Twitter.
"En caso de que esta cosa del fin del mundo siga... han pasado las 6:00 en Nueva Zelanda y el mundo no se ha acabado", dijo otro.
En el Parque Millennium de Chicago, horas antes de que llegaran las 6:00, la gente seguía tomando fotografías de la famosa escultura Cloud Gate, como suele ocurrir en cualquier sábado.
Muchos consideraron una mala broma la predicción de Camping. "Supongo entonces que haber ido a la escuela fue una pérdida de tiempo", consideró Sarah Eaton, estudiante universitaria de 19 años, quien visitaba la ciudad y reside en Saint Paul, Minnesota.
Mena Bishara, de 24 años y originario de Houston, dijo que si hubiera creído que el mundo llegaría a su fin el sábado, no habría salido a pasear al parque con su hermana. "Mejor me habría lanzado en paracaídas", señaló. "O habría comprado una motocicleta".
En internet proliferaron las discusiones, sarcásticas o serias, sobre el fin del mundo y el hecho de que éste no haya llegado. Muchos mensajes en Twitter declararon la predicción de Camping una tontería.
Otros expresaron irónicamente su esperanza en que el pronóstico sí se cumpliera, para no tener que ir a la iglesia el fin de semana, no pagar las deudas o no darse un baño.
Las tendencias temáticas en Twitter al mediodía fueron encabezadas por el fin del mundo.
sábado, 21 de mayo de 2011
LAS TRES CARAS DEL DEMONIO
Satán, el ángel de luz caído, queriendo ser como Dios y obtener la perfecta felicidad en sí y por sí, sin dependencia de Dios, se sentía frustrado, envidioso e incapaz de igualarse a la perfección divina.
Bien sabía el ángel caído el motivo de su frustración, lo que no podía jamás alcanzar: que Dios, era uno en substancia y trino en sus Personas, el misterio más insondable, la maravilla más luminosa de los cielos, la perfección más sublime desde toda la eternidad.
Quiso, pues, desafiar el misterio de Dios e imitarlo, alzándose como una trinidad falsa, aparente, contraria a Dios Uno y Trino, y, por tanto, intentó tener tres disfraces diabólicos distintos manteniendo al mismo tiempo su misma naturaleza diabólica y su único ser satánico.
Ensimismado en estos sueños de odio, de repente cayó con gran estrépito a un infierno aún más profundo y su cabeza quedó con tres rostros, signo de su inicua y soberbia pretensión; rostros carbonizados y deformes que lo acomplejaron hasta obligarlo a fabricar tres máscaras para presentarse ante los hombres.
Entonces, las labró de ébano con sus largas uñas afiladas repetidamente sobre una áspera roca humedecida con sangre. Pintó la máscara del lado derecho de color oro viejo trazándole rasgos piadosos, finos y tradicionales, mediante incrustaciones de cobre. Con esta máscara quería presentarse ante los hombres humildes, de mirada puesta al cielo, amantes de la Verdad, de las alegrías espirituales y de la esperanza en la Vida eterna. La máscara del lado izquierdo la tiñó de rojo sangre y le delineó rasgos bruscos, revolucionarios y voluptuosos con una extraña mixtura de lodo volcánico y ceniza de huesos calcinados. Con ella quería presentarse ante los hombres de mirada horizontal, hombres contrarios a la realidad trascendente e inclinados a adorarse a sí mismos, a resarcirse en lo tangible, en las riquezas materiales, en el placer carnal y en el honor y la gloria; finalmente, a la máscara central le dio color bermejo mezclando los dos colores anteriores y le trazó con tintura de raíz de mandrágora y jugo lechoso de amapola, rasgos amables, pacíficos y reconciliadores para presentarse a todos por igual.
A Satán le era clave mantener en guerra constante o en amenaza de guerra a sus numerosos adversarios. Sabía que él, aunque apoyado por su pequeño grupo de cómplices humanos, nunca triunfaría ante ellos en un campo de batalla abierto, frontal y visible; buscaba el engaño perfecto. Día y noche maquinaba las mil y una maneras de polarizar a los hombres en dos bandos, sacando el mayor provecho a sus tres máscaras; maquinaba echando vapores nauseabundos por sus seis orejas de murciélago y por sus tres bocas de dragón. Quería alimentarles el odio entre sí hasta llevarlos a la guerra fratricida, para, luego, desangrados y sin ningún vigor, masificados, conducirlos encadenados a su Averno.
Así, pues, una noche sin luna ni estrellas, Satán desesperado encontró repentinamente la forma más eficaz de utilizar sus tres máscaras y sus tres lenguas: un fuego mortecino infernal había irrumpido en la noche y le había inspirado el plan para crear la guerra entre los hombres y, luego, esclavizarlos.
Este era el plan: su máscara derecha expondría con elocuencia a los hombres justos y piadosos tesis de tinte tradicional, mientras su máscara izquierda enseñaría a los demás, sin pudor alguno, ideas opuestas a la ortodoxia, ideas revolucionarias, esto es, la antítesis. Luego, creada la tensión y la guerra entre los dos bandos opuestos, en medio del trágico fragor de la batalla, haría entrar en escena su máscara central de color bermejo; su máscara de rasgos serenos y de labios reconciliadores que, como bandera de la paz, invitaría a construir la verdad mediante el diálogo.
Esta sería, por tanto, su máscara del falso dios de la paz, del “anticristo salvador” de la humanidad, su máscara gentil y anfitriona, con cuyos labios invitaría por igual a ortodoxos y a revolucionarios, a deponer las diferencias y la guerra, cediendo en todo aquello que los dividiera y uniéndose entre sí en torno a sus puntos comunes, es decir, adhiriéndose a una doctrina híbrida.
Esta sería entonces la síntesis satánica, en la cual, lo que no fuera común a los contendientes, esto es el motivo de la guerra – Cristo, el enemigo de Satán –, quedaría excluido, y lo que los unía – un ficticio y confuso dios de la paz – sería aceptado por todos. Esta, pues, sería la máscara de la victoria del Satán ecuánime y aparentemente justo, adalid de una falsa paz, con la cual daría su última batalla.
Bien sabía el ángel caído el motivo de su frustración, lo que no podía jamás alcanzar: que Dios, era uno en substancia y trino en sus Personas, el misterio más insondable, la maravilla más luminosa de los cielos, la perfección más sublime desde toda la eternidad.
Quiso, pues, desafiar el misterio de Dios e imitarlo, alzándose como una trinidad falsa, aparente, contraria a Dios Uno y Trino, y, por tanto, intentó tener tres disfraces diabólicos distintos manteniendo al mismo tiempo su misma naturaleza diabólica y su único ser satánico.
Ensimismado en estos sueños de odio, de repente cayó con gran estrépito a un infierno aún más profundo y su cabeza quedó con tres rostros, signo de su inicua y soberbia pretensión; rostros carbonizados y deformes que lo acomplejaron hasta obligarlo a fabricar tres máscaras para presentarse ante los hombres.
Entonces, las labró de ébano con sus largas uñas afiladas repetidamente sobre una áspera roca humedecida con sangre. Pintó la máscara del lado derecho de color oro viejo trazándole rasgos piadosos, finos y tradicionales, mediante incrustaciones de cobre. Con esta máscara quería presentarse ante los hombres humildes, de mirada puesta al cielo, amantes de la Verdad, de las alegrías espirituales y de la esperanza en la Vida eterna. La máscara del lado izquierdo la tiñó de rojo sangre y le delineó rasgos bruscos, revolucionarios y voluptuosos con una extraña mixtura de lodo volcánico y ceniza de huesos calcinados. Con ella quería presentarse ante los hombres de mirada horizontal, hombres contrarios a la realidad trascendente e inclinados a adorarse a sí mismos, a resarcirse en lo tangible, en las riquezas materiales, en el placer carnal y en el honor y la gloria; finalmente, a la máscara central le dio color bermejo mezclando los dos colores anteriores y le trazó con tintura de raíz de mandrágora y jugo lechoso de amapola, rasgos amables, pacíficos y reconciliadores para presentarse a todos por igual.
A Satán le era clave mantener en guerra constante o en amenaza de guerra a sus numerosos adversarios. Sabía que él, aunque apoyado por su pequeño grupo de cómplices humanos, nunca triunfaría ante ellos en un campo de batalla abierto, frontal y visible; buscaba el engaño perfecto. Día y noche maquinaba las mil y una maneras de polarizar a los hombres en dos bandos, sacando el mayor provecho a sus tres máscaras; maquinaba echando vapores nauseabundos por sus seis orejas de murciélago y por sus tres bocas de dragón. Quería alimentarles el odio entre sí hasta llevarlos a la guerra fratricida, para, luego, desangrados y sin ningún vigor, masificados, conducirlos encadenados a su Averno.
Así, pues, una noche sin luna ni estrellas, Satán desesperado encontró repentinamente la forma más eficaz de utilizar sus tres máscaras y sus tres lenguas: un fuego mortecino infernal había irrumpido en la noche y le había inspirado el plan para crear la guerra entre los hombres y, luego, esclavizarlos.
Este era el plan: su máscara derecha expondría con elocuencia a los hombres justos y piadosos tesis de tinte tradicional, mientras su máscara izquierda enseñaría a los demás, sin pudor alguno, ideas opuestas a la ortodoxia, ideas revolucionarias, esto es, la antítesis. Luego, creada la tensión y la guerra entre los dos bandos opuestos, en medio del trágico fragor de la batalla, haría entrar en escena su máscara central de color bermejo; su máscara de rasgos serenos y de labios reconciliadores que, como bandera de la paz, invitaría a construir la verdad mediante el diálogo.
Esta sería, por tanto, su máscara del falso dios de la paz, del “anticristo salvador” de la humanidad, su máscara gentil y anfitriona, con cuyos labios invitaría por igual a ortodoxos y a revolucionarios, a deponer las diferencias y la guerra, cediendo en todo aquello que los dividiera y uniéndose entre sí en torno a sus puntos comunes, es decir, adhiriéndose a una doctrina híbrida.
Esta sería entonces la síntesis satánica, en la cual, lo que no fuera común a los contendientes, esto es el motivo de la guerra – Cristo, el enemigo de Satán –, quedaría excluido, y lo que los unía – un ficticio y confuso dios de la paz – sería aceptado por todos. Esta, pues, sería la máscara de la victoria del Satán ecuánime y aparentemente justo, adalid de una falsa paz, con la cual daría su última batalla.
La traición a los Obispos en México. Carta del Card. Juan Sandoval Iñiguez
CARTA DEL CARDENAL JUAN SANDOVAL ÍÑIGUEZ A LOS OBISPOS MEXICANOS SOBRE LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN
Excelencia:
El 8 de mayo de 2011 el Senado de la República aprobó varias enmiendas a la Constitución Mexicana.
La aprobación inmediata, entusiasta y desmedida del Presidente de la CEM (Conferencia Episcopal Mexicana) a nombre de los Obispos, pero sin consultarnos, tuvo como efectos: Primero, taparnos la boca y atarnos las manos a los obispos para no enfrentarnos con él en público, pues hubiéramos dado a los medios mucha materia de qué hablar, con el peligro de desviar los temas de fondo de la Reforma hacia un enfrentamiento personal de obispos. Segundo efecto fue el profundo malestar, disgusto y desaliento de los grupos laicales, que han venido luchando valientemente en defensa de la familia y la vida ante los ataques de las leyes. Ahora se sienten desorientados y desarmados: los Legisladores les dicen a estos laicos que estaban equivocados y que ya los obispos están de acuerdo con la Reforma y muchos laicos, no enterados del problema, también les dan a entender que estaban equivocados en su lucha por la familia y la vida.
Naturalmente surgen algunas preguntas: ¿Por qué el presidente de la CEM aprobó un día después, el 9, la Reforma del Congreso sin haberla examinado y sin haber consultado? ¿Quién le asesoró? ¿Qué motivos le indujeron a ello?
Una vez aprobadas, tanto por el Congreso de la Nación como por el Senado estas Reformas a la Constitución, de consecuencias tan dañosas para el país en lo que se refiere a la familia, a la vida y a la libertad religiosa, el único recurso que queda es que en los Congresos de los Estados no sean aprobadas. En cada Estado hay que dar la batalla, organizando a nuestros laicos y tomando el obispo su responsabilidad. Es necesario que todos los obispos mexicanos conozcamos las enmiendas y sus consecuencias para captar su gravedad y la necesidad de no dejar que pasen adelante, porque están en juego la familia y la vida, la libertad religiosa y el bien de nuestra Patria.
En reunión con los Organismos Laicales en pro de la Familia y la Vida, extractamos los puntos de la Reforma a la Constitución que son aberrantes y engañosos. Me permito adjuntar para S.E.R una copia de los mismos.
Su afectísimo en Cristo,
JUAN Card. SANDOVAL ÍÑIGUEZ
Arzobispo de Guadalajara
COMENTARIOS ELEISON 201 (21-V-2011) : DOS ARREPENTIMIENTOS
Un lector de "Comentarios Eleison" me preguntó hace varios meses que es lo que hace la diferencia entre el arrepentimiento de Judas Iscariote arrojando al suelo sus 30 monedas de plata a los pies de las autoridades del Templo (Mateo XXVII,3) y el de Pedro que lloró amargamente cuando cantó el gallo (Mateo XXVI,75). Algunos párrafos del Poema del Hombre-Dios de María Valtorta (1897-1961) responden muy bien a su pregunta. Nuestro Señor (si de hecho es el - "En cosas inciertas, libertad") comenta aquí acerca de la visión que acaba de regalarle de las últimas horas de Judas Iscariote. El texto Italiano está ligeramente adaptado:
"Si, la visión es horrenda, pero no inútil. Demasiadas personas piensan que lo que hizo Judas no fue tan grave. Algunos inclusive van más allá y dicen que fue meritorio, porque sin él la Redención no hubiese sucedido y así es que encontró justificación delante de Dios. En verdad te digo que si el Infierno no hubiera existido ya perfectamente equipado con tormentos, habría sido creado aún más eternamente horrendo para Judas, porque entre los pecadores condenados, él es el más condenado de todos, y su condenación no será aliviada nunca en toda la eternidad."
"Es cierto que mostró remordimiento por su traición, y eso pudo haberlo salvado si hubiese tornado su remordimiento en arrepentimiento. Pero él no quería arrepentirse, y así es que en adición a su primer crimen de traición, sobre el cual - debido a mi debilidad amorosa - yo habría podido tener misericordia, siguió blasfemando y resistiéndose a todo impulso de gracia que le suplicaba a travésde cada trazo y memoria de mí en su última huida desesperada por aquí y por allá en Jerusalén, lo que incluye el encuentro con mi Madre y sus palabras tan dulces. Se resistió a todo. El quería resistirse. Así como quería traicionarme. Así como queríamaldecirme. Así como quería matarse a sí mismo. Lo que quiere un hombre es lo que cuenta. Para bien o para mal."
"Cuando alguien cae sin realmente quererlo, yo lo perdono. Por ejemplo Pedro. El me negó. ¿Por qué? Él mismo no sabía por qué lo hizo. ¿Acaso era un cobarde? No. Mi Pedro no era un cobarde. En el Jardín de Getsemaní desafío a todo el grupo de guardias del Templo para cortar la oreja de Malco en mi defensa, poniendo en riesgo su vida por hacerlo. Luego huyó. Sin tener la voluntad de hacerlo. Después me negó tres veces pero, lo repito, sin tener la voluntad de hacerlo. Por el resto de su vida logró quedarse en el camino manchado de sangre de la Cruz, mi camino, hasta que murió el mismo en la cruz. Siguió siendo mi muy buen testigo hasta que fue matado por su inquebrantable fe. Yo defiendo a mi Pedro. Sus huidas y sus negaciones fueron los últimos momentos de su debilidad humana. Pero la voluntad de su naturaleza superior no estaba detrás de esas acciones. Sobrecargada por su debilidad humana, esta se adormeció. Tan pronto despertó, no quería permanecer en pecado, quería ser perfecta. Inmediatamente lo perdoné. La voluntad de Judas estaba dirigida hacia la dirección opuesta..."
Al final del Poema del Hombre-Dios Nuestro Señor (si es que es Él - Yo pienso que si lo es) dicta a María Valtorta las siete razones por las cuales concedió esta larga serie de visiones de su vida al mundo moderno. La primera razón fue hacer revivir en las mentes de los fieles las enseñanzas fundamentales de la Iglesia, en las que el modernismo había hecho estragos. ¿Suena justo? La séptima razón fue: "para dar a conocer el misterio de Judas", es decir, cómo un alma que recibió tantos dones de Dios pudo caer tan bajo.
Kyrie Eleison
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