sábado, 22 de octubre de 2011

EL ASESINATO SIONISTA DE MUAMMAR GADDAFI


El asesinato brutal de Muammar Gaddafi, es un ejemplo de lo que ocurre con los líderes políticos internacionales que desafían a los banqueros judíos. 
 
Gaddafi se negó a cumplir las órdenes del cartel de Rothschild centrado en la banca mundial en 5 áreas:
• Unión Africana con una moneda común. aquí y aquí
• Banco Central de Libia. Aquí
• Retención de 150 toneladas de oro. Aquí
• Industria del Petróleo de Libia. Aquí
• Reservas de Agua Azul-Oro. Aquí
En julio de 2011, el hijo y heredero de Muammar Gaddafi, Saif al-Islam, declaró que no se trataba sólo del “oro negro” de Libia (petróleo) que el Occidente sionista quiere, sino también es el “oro azul” (agua) de Libia. Los cerca de 500 millas del sistema acuífero de arenisca de Nubia que se encuentra debajo de la superficie de Libia.
El acuífero de Nubia es la única fuente de agua fresca que permanece en el norte de África y por lo tanto es el foco de lo que se conoce como “Guerra del Agua”.
Dos empresas francesas del agua, la más grande del mundo, Veolia y Suez SA,  dice al-Islam, quieren tener el acuífero de Nubia, ya que se hacen incontables miles de millones en beneficios por los alimentos cultivados en el agua.
Tanto Veolia y Suez SA, al igual que todas las corporaciones multinacionales, son, sin duda, financiados por el capital  judío. Y Louis Dreyfus International, una empresa francesa judía , al parecer sería el corredor de los alimentos.
Al-Islam señala que todos los prestamos del FMI y del Banco Mundial, ambos controlados por los judíos sionistas, se emitieron con la condición de que la víctima-nación venda sus suministros de agua a inversores privados. Ver historia completa aquí , aquí , aquí y aquí .
Parece que el testimonio de Saif al-Islam contra el judaísmo sionista ha sido silenciado para siempre asesinado por los sionistas insurgentes de Libia el 20 de octubre de 2011, el mismo día que su padre fue capturado y muerto sin piedad.
La principal amenaza de Gadafi al cartel bancario internacional de la judería era su plan de una moneda africana común- el dinar libio respaldado en oro, que habría sustituido el todo fiat emitido por el dólar de EE.UU., la libra esterlina y el franco francés como moneda principal en África.
Los intereses bancarios judíos estaban claramente en juego, como el dólar de EE.UU. se mantiene por la gestión judía del Banco de la Reserva Federal, la libra esterlina por la gestión  judía del Banco Central de Inglaterra, y el franco francés por el  plazo judío al Banque de France.
¿No es de extrañar entonces que los tres principales invasores de Libia – Estados Unidos, Inglaterra y Francia – cuyos líderes sionistas han comprado a Obama, Cameron, y Sarkozy-, están alabando el asesinato brutal del jefe libio, Muammar Gaddafi?
No, no es de extrañar en absoluto. Ver historia completa aquí , aquí y aquí .
SIONISTAS CON SED DE SANGRE
Al poner los pies en el suelo, el presidente judío del Consejo de Relaciones Exteriores, Richard Haas, después de admitir que la invasión de Libia fue para derrocar a Gaddafi a través de “cambio de régimen” - buscaron una ocupación liderada por Estados Unidos y la OTAN en Trípoli.
En un rápido seguimiento de las llamadas sedientas de sangre de Haass, judíos neoconservadores como Philip Zelikow, el ex del Consejero del Departamento Estado de EE.UU.  y jefe de la Comisión del 9.11, escribió que “la caída de Gadafi” podría provocar una “primavera democrática” (léase los gobiernos judíos marionetas) a lo largo el mundo árabe.
Los principios de la lucha sionista, fueron las mismas de la sordidez  judía  que nos trajo la guerra de Irak a través de sus mentiras acerca de Saddam y sus  ”armas de destrucción masiva”, además, el “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano”, ahora reencarnado en “La Iniciativa de la Política Exterior”, quien instó en junio de 2011,con la  “Carta abierta a republicanos de la Cámara,” el derrocamiento de Muammar Gaddafi.
LOS FIRMANTES DE  la carta que se leyó lo tomaron como una invitación a un Bar Mitzvah … esta vez una muy sangrienta en verdad:
Elliott Abrams, John Podhoretz, Robert Kagan y Fred Kaplan Lawrence, Robert Lieber, Michael Makovsky, Eric Edelman, Kenneth Weinstein, Paul Wolfowitz, Randy Scheunemann. Ver la historia completa aquí y aquí .
Y, por supuesto, el líder de la manada de sionistas, judíos y neoconservadores William Kristol, quien al parecer, dicta la política militar de EE.UU. como evidenció en esta entrevista de Fox News: “No, no podemos dejar de Gaddafi en el poder y no vamos a dejar de Gaddafi en el poder.”
Kristol y sus compañeros de Judios sedientos de sangre han visto su sueño hecho realidad.
En violación de la ley internacional de  la Convención de Ginebra sobre la prohibición de la mutilación de los prisioneros de guerra, Muammar Gaddafi se encuentra entre los muertos, que los sionistas asesinaron.


sábado, 15 de octubre de 2011

EU DA LUZ VERDE A ISRAEL PARA ATACAR IRÁN


Según informa Paul Joseph Watson, fuentes confidenciales militares que han hablado con Alex Jones aseguran que el complot terrorista iraní creado por la administración Obama da luz verde para un ataque israelí a Irán. La operación seguramente tendrá lugar en las próximas dos semanas.
Israel teme que las grandes potencias como Alemania se estén acercando a Irán y que permitan que continue con su programa de enriquecimiento nuclear sin restricciones. Se ha establecido un plazo de dos meses en los que Israel tiene vía libre para lanzar un asalto militar. Esperar hasta el invierno, cuando el ataque sería más difícil de lograr, no sería una buena opción.





La visita el pasado 3 de octubre a Tel Aviv del Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Leon Panetta, fue utilizada por los israelíes para convencer a los Estados Unidos de que deberían dar luz verde al ataque. Menos de 10 días más tarde, un “fantasioso” complot terrorista implica a Irán y crea un pretexto para un asalto militar.
“En las últimas semanas, intensas discusiones han tenido lugar en el ejército israelí y los círculos de inteligencia acerca de si se debe o no lanzar un ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán. Al parecer, la pregunta clave en el debate fue cómo garantizar que los Estados Unidos participen en el ataque o, al menos, intervengan del lado de Israel si el ataque inicial desata una guerra más amplia “, escribe Patrick Seale en Gulf News.
Según Time, los funcionarios de inteligencia de EE.UU. se preparan para liberar afirmaciones sobre una “cadena de tramas” que la administración Obama está preparando como acusaciones para actuar más allá de las tácticas de simple aislamiento contra Irán.
“Si la administración no logra ganar el apoyo de una escalada significativa de sanciones u otras formas de castigo al régimen de Teherán … caerá la bola de nuevo en el campo de Obama”, escribe Tony Karon . “Irán ha cruzado la línea roja, (Obama) estará bajo creciente presión para actuar o arriesgarse a entrar en una campaña electoral muy polarizada”.
Obama está siendo chantajeado para apoyar un ataque a Irán como la única manera de salvar su presidencia. También se especuló que el intento de asesinato se utilizaría como pretexto para implicar a Irán.
Expertos en geopolítica han sido consistentes en sus advertencias de que Israel se estaba preparando para atacar a Irán el próximo otoño.
Ya en julio, el veterano de la CIA Robert Baer dijo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estaba planeando un ataque contra Irán en septiembre, coincidiendo con la oferta de Palestina para ser miembro de la ONU.
Hablando con The Alex Jones Show, el ex funcionario del Departamento de Estado, Steve Pieczenik, que cuenta con numerosas fuentes internas en inteligencia después de haber trabajado en varios cargos de confianza durante el transcurso de su carrera, también indicó que el plan terrorista fue fabricado por completo y que sería utilizado como pretexto para justificar un ataque militar contra Irán.
Pieczenik también señaló que Israel había recibido recientemente la entrega de una gran cantidad de misiles antibúnker.

lunes, 10 de octubre de 2011

260 PAPAS CONDENAN LA REUNIÓN DE ASÍS


Rezando en la cripta de San Francisco de Asís
La jornada mundial de oración con todas las religiones en Asís el 27 de octubre de 1986, con el papa Juan Pablo II como anfitrión, fue el punto culminante de un proceso de más de cien años en la historia del pensamiento religioso, tendiente a promover la paz y la unidad entre las religiones y los pueblos. Ese movimiento interreligioso por la unidad y la paz pregonaba, por su misma naturaleza, la tolerancia religiosa como un valor supremo y combatía la pretensión de la Iglesia de ser la única depositaria de la verdad. Puesto que la Iglesia Católica seguía sosteniendo con firmeza el derecho absoluto de la revelación del único Dios personal, le fue posible rechazar hasta el Vaticano II ese movimiento religioso por la unidad y la paz1. Fue la apertura de la Iglesia al ecumenismo y al diálogo interreligioso en el ultimo Concilio la que hizo posible que ese movimiento sin haber cambiado su orientación espiritual lograra acogida en la Iglesia Católica, para alcanzar finalmente, bajo Juan Pablo II, su cúspide provisoria en Asís. No fue , pues el movimiento por la unidad y la paz entre todas las religiones el que evolucionó, sino la actitud de la Iglesia respecto de él. 

Para el católico, con su fe basada en la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, el “acontecimiento de Asís” no tiene justificación ni en la Sagrada Escritura ni en la Tradición, por lo tanto no encuentra ningún sustento. Asís ataca la sustancia de la revelación divina y de la fe católica.

Sólo pocos decenios antes del Vaticano II, en su encíclica Mortalium Animos (6.1.1928)“Acerca de cómo se ha de fomentar la verdadera unidad religiosa”, el Papa Pío XI había expuesto y justificado por la fe el punto de vista de la Iglesia Católica sobre el movimiento por la unión ecuménica e interreligiosa. La posición de Pío XI debería ser representativa de todos los Papas respecto de los movimientos por la paz y la unidad. Pío XI menciona la aspiración de los pueblos a la unión y la unidad. Describe la composición de los asistentes a esos encuentros regulares: se invita “a la discusión a todos los hombres indistintamente, a los infieles de todas las categorías, a los fieles, y finalmente también a aquellos que desgraciadamente apostataron de Cristo o que niegan áspera y obstinadamente la divinidad de su naturaleza y su misión”. Lo mismo podría decirse de los representantes de las “religiones” y “organizaciones mundiales” invitados a Asís. Pío XI juzga, sin embargo las cosas de otro modo: “Tales esfuerzos no pueden contar, bajo ninguna circunstancia, con la aprobación de los católicos”. Pío XI menciona también las ideas y los motivos que dan lugar a la organización de congresos interreligiosos. (…)“Se piensa que hay fundadas esperanzas en el sentido de lograr una especie de coincidencia o acuerdo sobre ciertos temas religiosos básicos. A pesar de la amplia divergencia de los conceptos religiosos que prevalecen en los distintos pueblos, no se puede descartar la posibilidad de alcanzar un acuerdo fraternal sobre algunos principios básicos, los que podrían convertirse en el armazón o fundamento común de su vida espiritual”. Los participantes a tales congresos se apoyan sobre la opinión errónea de que “todas las religiones (de cualquier índole) son más o menos buenas y recomendables, en el sentido de que todas ellas revelan y traducen aunque de manera bien diferente y nos inclina con respecto ante su supremacía”. Tales pensamientos fueron también expuestos para justificar el encuentro de oración en Asís. Pío Xi dice al respecto: “Aquellos que comparten esa opinión no sólo son víctimas de error y autoengaño sino que, al deformar y consecuentemente rechazar la noción de la verdadera religión, se deslizan también paso a paso hacia el naturalismo y ateísmo. Es evidente que aquellos que se adhieren sin reserva a tales ideas y aspiraciones, abandonan enteramente la religión divinamente revelada”. Pío XI piensa aquí en los “congresos de religiones”, es decir en “discusiones” y no en actos de culto interreligioso. La práctica de un culto interreligioso, que en la Iglesia postconciliar va mucho más lejos que aquellos “congresos”, y más aún el hecho de que el mismo Papa organice tales cultos, estaba más allá de lo que Pío XI pudiera haberse imaginado.

Es indiscutible que la actitud postconciliar de la Iglesia hacia las religiones no cristianas representa una ruptura radical con la tradición.

Tal como Juan Pablo II, Pío XI ve los esfuerzos por la unidad interreligiosa en estrecha conexión con el movimiento ecuménico. Las ideas que en aquél entonces, como hoy, deberían favorecer la unidad de los cristianos las resume Pío XI en la siguiente serie de preguntas: “¿No es justo -se acostumbra decir y hasta nuestro deber-, que todos los que se llaman cristianos deben abstenerse de cualquier difamación y unirse por fin un día en una mutua caridad? ¿Quién se atrevería a afirmar que él ama a Cristo, si no trata de realizar con todas las fueras el deseo de Cristo, el mutuo amor la señal y distintivo de sus discípulos: si tenéis amor unos para con otros (Juan XIII, 35). Si ojalá, continúa, fuesen todos los cristianos “uno”, pues de este modo rechazarían con una eficacia mucho mayor la plaga del ateísmo, que día a día se introduce furtivamente en amplios sectores, preparando la ruina del Evangelio. Tales son entre otras del mismo género las razones que hacen valer los “pancristianos”, como se les llama. No vaya a creerse que se trata de grupos pequeños o insignificantes. Al contrario… Entretanto, aquel intento continúa con tal energía que se ha conseguido en muchos lugares la aprobación de muchos círculos, e incluso de numerosos católicos, atraídos con la esperanza de realizar una unión que parezca conforme con los deseos de nuestra Santa Madre Iglesia, la cual nada desea más que hacer volver a su regazo a sus hijos extraviados. Pero dado las seducciones de estas palabras zalameras subyace oculto un error muy serio que destruye completamente los fundamentos de la fe católica”. Pío XI se ocupa también de la crítica de los “pancristianos” dirigen a la iglesia católica y al papado; a éste propósito menciona la cortesía de algunos que reconocen incluso al Papa una precedencia de honor y una jurisdicción derivada del conocimiento de los fieles. Muy actual resulta cuando dice: “Incluso otros llegan tan lejos que expresan el deseo que sus congresos, que se podrían calificar  de promiscuos, sean presididos por el mismo Papa”. Resumiendo todo esto, Pío XI toma posición de la siguiente manera: “En estas condiciones, es evidente que la Sede Apostólica no puede, bajo ningún pretexto, participar en sus congresos, y que los católicos, bajo ninguna circunstancia, deben favorecer o fomentar tales empresas, ya que de este modo aumentaría y fortalecerían la reputación e influencia de una religión cristiana totalmente errónea, que está muy lejos de la única Iglesia de Cristo”.
Los oficios religiosos ecuménicos tienen naturalmente una calificación religiosa más elevada que las discusiones en los congresos ecuménicos. El Código de Derecho Canónico (CIC 1917) las catalogaba entre la “communicatio in sacris”, que cae bajo una pena eclesiástica (2). El canonista Klaus Mosdorf describe la actitud de la Iglesia inmediatamente anterior al concilio Vaticano II (1961) de la siguiente manera: “Porque la comunión en el culto presupone la comunión en la fe, los oficios litúrgicos comunitarios con los adeptos de una o varias confesiones cristianas serán, por consiguiente, prohibidos”.
La práctica ecuménica de la Iglesia después del Concilio y en solo hecho de que el mismo Papa organice tales oficios comunitarios, en los cuales los obispos protestantes como por ejemplo el obispo Kruse de Asburgo, puedan exponer sin disputa tesis de eclesiología anticatólicas, está en agudo contraste con la actitud y la enseñanza de la Iglesia Católica antes del Concilio Vaticano II.
Ceremonias religiosas comunes con representantes de religiones no cristianas, de la cristiandad protestante y ortodoxos balo los auspicios del Papa, como en Asís, no podrán ser imaginables para Pío XI. Para él las relaciones y la actitud de la Iglesia hacia los no cristianos y los no católicos debían estar reguladas bajo los principios de la fe católica.
La posición dogmática que toma Pío XI en Mortalium Animos puede ser esbozada brevemente como sigue: como hay una sola religión verdadera, hay también para los no cristianos un solo camino para llegar a la verdad y a la vida: el camino de la conversión a la religión y la Iglesia de Cristo. Y como no hay más que una sola verdadera Iglesia, la fundada por Jesucristo, hay para los no católicos también un sólo camino: el retorno a la Iglesia Católica. La fe católica íntegra, sin limitaciones ni reducción, es el lazo de la unidad; el amor solo no puede hacer volver a los cristianos separados. La ruptura con la actitud y la enseñanza de la Iglesia contenidas en Mortalium Animos no podría aparecer más claramente que en el encuentro de oración de las religiones en Asís. El católico fiel, que ha seguido atentamente esta ruptura en el respeto por la Cátedra de Pedro, no puede contentarse con considerar “el acontecimiento de Asís” simplemente como un hito más en el desarrollo histórico de las religiones. Para el católico la ceremonia interreligiosa de Asís, organizada y preparada por el Vaticano con el Papa en su centro, es un acontecimiento eclesiástico importante que afecta profundamente su fe en la única verdadera Iglesia Católica: Papa contra Papa, Iglesia pre-conciliar contra Iglesia post-conciliar. Ambos Papas, Pío XI y Juan Pablo II son para él docentes supremos de la Iglesia, protectores y garantes de la fe establecida por Cristo. Por otra parte, en Asís Juan Pablo II se califica a sí mismo como el “primer testigo” de la fe. Estos problemas de la fe planteados por Asís no pueden obviarse mediante alusiones a una actitud atrasada y un inmovilismo conservador. Tampoco permiten que se los aparte e ignore, mientras la Iglesia oficial avanza imperturbable en el camino del diálogo y del culto interreligioso. Tampoco se rsuelven con referencias al actual concepto de la “tradición viva” o “dinámica”.
El católico fiel puede muy bien no darse por satisfecho con una referencia general al Vaticano II. Al contrario, tiene el derecho y el deber de formular la pregunta: ¿sobre que fundamento dogmático de la fe católica se apoya Juan Pablo II para celebrar una ceremonia interreligiosa como la de Asís?
Los tres discursos de Juan Pablo II en la Jornada mundial de oración, aunque remarcan fuertemente el carácter simbólico del acontecimiento, no dan ninguna respuesta satisfactoria a esta pregunta. Lo que pasó en Asís es consecuencia lógica de las trampas y ambigüedades deliberadas de los textos  del Vaticano II que abrió un poquito la puerta  engañando a la mayoría de los obispos partcipantes en el Concilio.
En su realización concreta la oración de todas las religiones por la paz se desarrolló, delante de la Basílica de San Francisco, de la siguiente manera: unos tras otros los budistas, los hindúes, los jainas, los musulmanes, los shintoístas, las religiones tribales de África, los parsis, los judíos y los cristianos, “en una fidelidad radical a sus respectivas tradiciones”, han alabado sus caminos de salvación y ofrecido a sus “divinidades” sus “oraciones por la paz”. Uno al lado del otro estaba el camino de la salvación, de Shiddhartha Gautma y de Shantideva, de Shankaram, de Vardhamana Mahavira, de Mahoma, de Navak Dev, de los ancestros místicos, de Zaratustra, de Moisés y de Jesús de Nazaret. Uno tras otro, y uno al lado del otro eran presentados a la humanidad como “suprema potencia” o “Dios”: Buda, los bodhisattvas, el divino Brahma, Jaina, Alá, los numinosos Kami, Nam-Sat, el Gran Trueno, Mnitú, Ormazd, Yavé y el Dios Trinitario. (Ésto jamás de los jamases ningún Papa lo había tolerado).
Por este culto ecuménico que tenía al Papa en su centro, el católico deseaba recibir también del mismo Papa una concluyente argumentación extraída de la fe católica. “El Acontecimiento de Asís” no concierne a un fenómeno marginal, sino al corazón mismo de la revelación divina y la veneración debida a Dios: el primer mandamiento. Juan Pablo II entrega él mismo la llave de su comprensión del encuentro de oración con la advertencia:
“Ved a Asís a la Luz del Concilio”.
Padre Johannes Dörmann.
Notas
El itinerario teológico de Juan Pablo II hacia la jornada mundial de oración de las religiones en Asís. Desde el Concilio Vaticano II hasta Asís. páginas 9-16. El Padre Johannes Dörmann, es sacerdote Alemán, autor de varios libros muy profundos acerca de la teología de Juan Pablo II y de la crisis actual que afecta la Iglesia Católica.
1 El primer bosquejo o proyecto de la Constitución de la Iglesia de Cristo en el Vaticano I, que debido  a su interrupción no llegó a concretarse, se trata en el 7º Capítulo el problema de la relación de la Iglesia con las demás religiones. Dicho proyecto refleja fielmente la postura de la Iglesia en aquella época.
2 CIC can. 2314-2316. En el nuevo CIC can 1365 se dice Reus vitate commuinicationis in sacris just paena puniatur. Si el mismo Papa organiza y preside cultos iterreligiosos, no se puede hablar de oficios divinos prohibidos en el caso de un sacerdote u obispo.
3 Cf. L´Osservatore Romano, 31.10.1986, pág. 2-6.

domingo, 2 de octubre de 2011

PRD, empeñado en “imponer el aborto” en el país: Arquidiócesis de México

En su editorial de esta semana, aplaudió la postura del presidente Felipe Calderón y en general, del PAN, de pronunciarse a favor de la vida.  


La Arquidiócesis de México aplaudió que el presidente Felipe Calderón, su esposa Margarita Zavala y el Partido Acción Nacional se hayan pronunciado a favor de la vida más allá de actitudes mezquinas, porque la verdad, indicó, está por encima de los cálculos electorales. En el semanario Desde Fe se criticó al PRD partido que continúa “destruyendo las familias y al país con su cultura de la muerte y su empeño de imponer el aborto en todo el territorio mexicano”. Así como a otros institutos políticos los de siempre, sin compromiso. Ni definiciones ante debates importantes. Y destaca que algunos partidos políticos sin escrúpulos aprovechan el discurso liberal para presentarse “modernos y populares ante la ciudadanía, como irresponsablemente lo hace sin el menor pudor el Jefe de Gobierno del Distrito Federal con el único fin oportunista de ganar espacios políticos a costa de los más altos principios y valores”. Esta semana Desde la Fe está dedicado a tratar el tema del aborto desde las consecuencias que pueden las mujeres si recurren a éste; así como los datos científicos que apoyan la existencia de la vida desde la concepción; una semblanza de los 4 ministros que votaron por la constitucionalidad de las reformas en Baja California y en San Luis Potosí. Así como un artículo exclusivo de la ex comunión en casos de aborto, que es de inmediato a la mujer que aborta, al médico y a las enfermeras que ayudan; así como a los políticos que votan a favor de leyes abortivas y esta norma de la iglesia se asegura es de hace muchos años, no recientemente por el debate que se da en México.

SE ARRANCA LOS OJOS EN PLENA MISA


Un hombre se arrancó este domingo los ojos en la localidad de Viareggio, en el norte de Italia, durante el servicio religioso que se celebraba en la catedral de San Andrea, informaron hoy fuentes policiales.

El hombre, de 46 años y nacido en Inglaterra, aunque residente desde hace muchos años en esa localidad de la Toscana, asistía a la misa y de pronto "se levantó, empezó a gritar, y se arrancó los ojos con sus propias manos". Fue trasladado al cercano hospital Versilia, donde fue operado de urgencia, sin que los médicos pudieran hacer nada por evitar que se quedara ciego.

Ni la madre del afectado ha podido explicar el suceso. Horas después de los hechos, la anciana relató que estaba con él en misa cuando su hijo "se tiró al suelo y empezó a pegarse cabezazos contra el suelo. Tenía la cara llena de sangre. Yo no entendía lo que ocurría.

El doctor Gino Barbacci, médico de urgencias del hospital de Versilia que prestó los primeros auxilios al individuo, aseguró que para hacer una cosa semejante "hace falta una fuerza sobrehumana" y que en 26 años de profesión no ha visto una cosa igual, informan los medios italianos.

Barbacci añadió que el hombre llegó consciente a urgencias en una ambulancia junto a su anciana madre y que "no se quejaba, ni parecía que sintiera dolor, a pesar de que su cara era una máscara ensangrentada".

El médico explicó que le preguntaron su nombre y que el hombre respondió correctamente. Después le inquirieron por qué se había arrancado los ojos a lo que contestó en voz baja: "Me lo ha dicho una voz", para después quedar en silencio.

"No ha dicho una palabra más, ni se ha lamentado", añadió el doctor que lo describió como una persona aparentemente normal. Los medios italianos aseguran que el hombre estuvo en tratamiento por problemas síquicos, pero decidió no tomar más los fármacos que le habían recetado los médicos.

A la espera de un examen psicológico

La policía informó de que el hombre, cuya vida no corre peligro, se encuentra confinado actualmente en la unidad de psiquiatría del hospital, a la espera de que se le haga un examen para comprobar su estado mental.

sábado, 24 de septiembre de 2011

EL ANTICRISTO Y EL OBSTÁCULO


EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD, EL OBSTÁCULO A LA APARICIÓN DEL ANTICRISTO

La preocupante situación del mundo actual, que avanza rápidamente hacia un gobierno mundial, que no tiene ninguna cuenta de Cristo y de su Redención, ni de su Ley, nos preocupa, nos hace pensar en el Anticristo anunciado. He aquí un importante y misterioso texto de San Pablo relativo al Anticristo, explicado por el sacerdote jesuita José M. Bover, en su famoso libro “La Teología de San Pablo” (BAC, 4ª ed., pp. 819-825).

I. UN TEXTO MISTERIOSO DE SAN PABLO

El Apóstol San Pablo, en su segunda Epístola a los tesalonicenses, hablando del segundo advenimiento de Cristo al final de los siglos, escribe:
“Nadie os engañe en manera alguna; porque si primero no viniere la apostasía y se manifestare el hombre del pecado , el hijo de la perdición, el que se rebelará y alzará contra todo lo que se llama Dios y contra todo objeto de culto religioso, hasta el punto de sentarse en el santuario de Dios y presentarse a sí mismo cual si fuera Dios…¿No recordáis que, mientras estaba  Yo con vosotros, os decía esto? Y ahora qué cosa impida el que se manifieste a su tiempo, ya lo sabéis. Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción: sólo falta que desaparezca de enmedio el que lo impide. Y entonces se manifestará el impío, el cual el Señor Jesús matará con el aliento de su boca y con la epifanía de su advenimiento”. (2 Tes. 2: 3-8)
Al ensayar la interpretación de este texto no vamos a perdernos en cálculos fantásticos sobre la mayor o menor proximidad del fin del mundo; cálculos mil veces combinados y mil veces desmentidos por la cruda realidad de los hechos. Otra enseñanza más seria y más vital, que no por ser implícita es menos clara, está contenida en la palabra del gran Apóstol. Más antes, para sacar esta enseñanza, es menester precisar y deslindar el pensamiento de San Pablo: lo que dice y lo que calla.
Lo que dice es claro y diáfano. Según él existen en el mundo moral dos fuerzas o tendencias antagónicas. Por una parte actúa la fuerza del mal, la que él llama el misterio de la iniquidad, cuyo resultado o remate será la apostasía más o menos universal. Una vez que ésta llegue, preparará el terreno a la aparición del Anticristo. Por otra parte, existe algo o alguien que impide y pone trabas o diques a esa fuerza del mal: obstáculo real a la vez y personal, cuya desaparición determinará el desbordamiento de la iniquidad, la apostasía general y la manifestación del Anticristo.
Lo que se calla el Apóstol, porque lo da por supuesto y conocido por los lectores de la carta, parece a primera vista un enigm: qué es, o quién es, ese misterioso obstáculo que entretanto cohíbe o reprime el desbordamiento de las fuerzas del mal. ¿Nos será posible adivinar el pensamiento del Apóstol y descubrir cuál es el obstáculo? Creemos que sí. Y vale la pena averiguarlo, pues en ese obstáculo está encerrada la gran enseñanza que nos dan las palabras de San Pablo. La interpretación de los Santos Padres y de los exégetas medievales, continuada y precisada por los intérpretes modernos, nos dará la clave del misterioso enigma.

II. INTERPRETACIÓN DE LOS SANTOS PADRES DE LA IGLESIA

Para los Santos Padres, ese obstáculo, real y personal al mismo tiempo, no es otro que el Imperio y el emperador romanos. Así lo sienten, entre los griegos, San Hipólito, San Cirilo de Jerusalén, San Juan Crisóstomo, y San Juan Damasceno. Entre los latinos, Tertuliano, San Jerónimo y el llamado Ambroosiastro. Adoptan la misma interpretación, entre los medievales, Ecumenio, Teofilacto, Eutemio Zigabeno, Primasio, Sedulio Escoto, Himón de Halberstadt, Rabano Mauro, Herveo, Pedro Lombardo, Santo Tomás y Nicolás de Lira. Entre los modernos no son y tan uniformes los pareceres. reconocen con Drach que la opinión tradicional es “la más antigua, la más extendida, la más autorizada”; más algunos no se deciden a aceptarla, por consideración de que hace ya muchos siglos que desapareció el Imperio romano y no ha aparecido el Anticristo. A este reparo no responderemos con Cornelio a Lapide, quien decía que el antiguo Imperio romano había sido sustituido o continuado por el imperio germánico, que se llamó “Sacro Imperio Romano”. Más fundada y acertada es la explicación de Bisping, según la cual el Apóstol habló del Imperio romano, no precisamente  en cuanto a su forma de gobierno determinada o particular, sino a que representaba y encarnaba por entonces el poder público, legítimo y universalmente reconocido, que con la sabiduría de sus leyes y con la potencia de sus legiones garantizaba y protegía el orden político y social, indicando con ello que no vendría el Anticristo mientras subsistiese, bajo la forma de cualquier gobierno justo y recto, el orden firme y regular de la sociedad, y que, en consecuencia, el socialismo y el comunismo empeñados en trastornar toda la sociedad, si alguna vez logran su predominio universal, pondrán en gravísimo peligro la existencia misma de las naciones y allanarán el camino para la suprema catástrofe (cf. J. A. Van Steenkiste, S. Pauli Epistolae, t. 2, pp. 275–276). La misma interpretación adoptan  los PP. Knabenbauer y Adrián Simón. A éste propósito nota Fillión que:
“Es cierto, para citar un caso particular, que la legislación romana , que ha venido a ser más o menos la mayor de los Estados cristianos, ha contribuido mucho al mantenimiento del orden moral de la sociedad. Si los emperadores paganos y otros están lejos de haber sido siempre perfectos, eran, con todo, por sus funciones mismas, los representantes de la autoridad, y los peores han obrado en este sentido con el mal”. (La Sainte Bible, t. 8, pp. 456-457).
Corrobora semejante interpretación, a nuestro juicio de un modo decisivo, lo que el mismo Apóstol enseña sobre el principio de autoridad. Escribe a los romanos, hombres que, según él, conocen lo que es la ley (Rom. 7:1). “Toda alma esté sometida a las autoridades superiores. Pues no hay autoridad que no venga de Dios; y las que existen, por Dios han sido establecidas. Así que el se insubordina contra la autoridad, se rebela contra el orden establecido por Dios, y los que se rebelan, recibirán su condenación. Porque los magistrados no inspiran temor a los que obran el bien, sino a los que obran el mal. ¿Quieres no tener miedo a la autoridad? Obra el bien, y obtendrás de ella alabanza; porque ministro es de Dios para ti en orden al bien. Mas si obrares el mal, teme, que no en vano lleva la espada; porque de Dios es ministro, vengador justiciero para el que obra mal, sino también por la conciencia”. (Rom. 13:1-5). Esto escribía San Pablo a los cristianos romanos mientras imperaba en Roma Nerón, uno de los más abominables monstruos coronados que han manchado la historia. Pero Nerón, con todas sus crueldades, con todas sus locuras, con todos sus brutales desenfrenos, representaba para San Pablo el principio de la legítima autoridad; con lo que, de hecho, mantenía el orden jurídico y social, el cual es esencialmente incapaz de mantener el revolucionario o el comunista más honesto y moderado.
San Pablo miraba el principio de autoridad en el mismo Nerón, porque, habiendo emanado de Dios y estando establecido por Dios, tutelaba los fueros sagrados de la ley y del derecho y sancionaba sus infracciones con la pena. Este principio de autoridad, la ley armada con la espada, era también para el Apóstol el gran obstáculo que se oponía al desbordamiento del misterio de la iniquidad, con lo cual retrasaba la apostasía y el advenimiento del Anticristo. Este sencillo cotejo de textos de San Pablo, corroborado con la autoridad de interpretación de los Santos Padres de la Iglesia, nos descubre una gran verdad, una lección importantísima: el valor y la eficacia del principio de autoridad, de una autoridad justa y fuerte, para mantener incólume el orden jurídico y social, para oponer con una valla infranqueable a los progresos del mal. Pero esta lección, encerrada dentro del círculo estrecho de los textos y autoridades, resulta pálida y esquemática.
Para entrever todo su maravilloso alcance, hay que rebasar los angostos límites de la hermenéutica y salir al anchuroso campo de la historia. Una visión rápida de la historia humana, contemplada a la luz de las enseñanzas de San Pablo, será una luminosa confirmación de la gran lección que el Apóstol nos ha dado sobre el valor del principio de autoridad.

III. REALIZACIÓN HISTÓRICA

La autoridad de la humanidad es una serie no interrumpida de luchas: luchas de razas contra razas, de pueblos contra pueblos, de imperios contra imperios, de instituciones contra instituciones, de partidos contra partidos, de escuelas contra escuelas; luchas militares, luchas políticas, luchas económicas, luchas religiosas, luchas doctrinales, luchas literarias. Miradas en la sobrehaz, esas luchas son de hombres contra hombres. Más bajo esas apariencias humanas, los ojos de la fe descubren otra lucha, invisible a los ojos de la carne, lucha incomparablemente más trágica y grandiosa: la lucha de los espíritus, la lucha del mal contra el bien. Dos grandes huestes, encarnizadas, irreconciliables, luchan desde el origen de los tiempos y lucharán hasta el fin de los siglos. La hueste del mal está acaudillada por Lucifer; la hueste del bien está gobernada por Dios. Lucifer y Dios son los dos jefes de la gran batalla que se está librando en la historia humana. Dios, en su sabiduría y omnipotencia, hubiera podido suprimir la lucha, reduciendo a la impotencia a Lucifer. Mas no ha querido. Ha preferido conceder beligerancia a su adversario, para tener la gloria de verle ignominiosamente derrotado. La estrategia con que Dios dirige los lances y el desenvolvimiento de la lucha es su divina Providencia.
Prescindamos de las edades anteriores al cristianismo. Después de la venida de Jesucristo, la hueste de Dios es la Iglesia: ejército humanamente débil e inerme, cuya conservación, cuyos progresos, cuyas conquistas, son un perenne milagro de la Providencia divina. Pero entendámoslo bien. Esos milagros no son precisamente hechos palpables y fulgurantes, capaces de aterrar y paralizar al adversario; son algo secreto y delicado, que deja toda su libertad de acción a la hueste contraria. Las excepciones de ésta táctica divina  son muy contadas y no influyen decisivamente en el curso de la gran batalla.
Contra esta hueste de Dios, la Iglesia, la hueste de Lucifer dirige todos sus ataques, dirigida y azuzada constantemente por su invisible caudillo. El mundo con sus pompas, la carne con sus concupiscencias, la soberbia y el dinero, las perversas doctrinas y las costumbres depravadas, las herejía y los cismas, ofrecen al mal caudillo armas poderosísimas de ataque. Se alistan también de su bandera frecuentemente otros aliados, de suyo no malos, pero de enorme potencia seductora; las ciencias y las artes, el teatro y la novela, la prensa y la cinematografía, la radio (televisión e internet). Con esas armas y esos aliados, Lucifer pretende consolidar y extender su dominación en el mundo, el imperio del mal, el reino de las tinieblas, frente al reino de Dios, que es la Iglesia de Jesucristo.
Pero Lucifer no puede intervenir directa y personalmente en la batalla del mal contra el bien. Está atado, desde que Jesucristo lo venció en la Cruz. Más no le faltan agentes, hombres de carne y hueso, que, inspirados de espíritu diabólico, hacen cumplidamente sus veces y llevan adelante sus planes. ¿Quiénes son los agentes de Lucifer? Todo el mundo señala con el dedo las logias masónicas y el comunismo soviético. tampoco es ningún secreto para nadie que por debajo de masones y comunistas anda la mano judía. Oímos hace algunos años a una persona inteligente, que conocía a fondo el estado actual del mundo, esta atinada reflexión: los planes comunistas, tan maravillosamente combinados y organizados, cuya eficacia ha sido tan enorme y universal, no son ni pueden ser rusos: el genio ruso no da para tanto; sólo en la astucia judaica hallan su cabal explicación. Otra reflexión: masones y comunistas son en su organización externa dos instituciones incompatibles y antitéticas, y, sin embargo, en su funesta actuación andan perfectamente de acuerdo. ¿Porqué? Por el elemento común de entreambos: el judaísmo, que en cada uno de ellos tiene influencia decisiva. A estas reflexiones hay que agregar otra: las primeras persecuciones de la Iglesia partieron del judaísmo, y, según opinión bastante generalizada, del seno del judaísmo ha de surgir el Anticristo.
Todas esas consideraciones nos muestran que el misterio de la iniquidad, que según San Pablo se está ya fraguando, no es otro que la acción oculta del judaísmo masónico y soviético, que gobierna y empuja todas las fuerzas del mal contra la Iglesia de Jesucristo. Con esa perversa acción prepara y promueve la perversión y apostasía universal, cuya realización dará la señal para la aparición del Anticristo.
Pero queda por estudiar un factor, el principal ahora desde nuestro punto de vista: el Estado civil. ¿Que papel representa el Estado en esta lucha de Lucifer contra Dios?
Nos enseña la historia que el poder civil unas veces se ha inclinado hacia el bando de Lucifer, otras hacia el bando de Dios. Esa posición ambigua o variable del poder civil no puede satisfacer plenamente a Lucifer: no ve, ni puede ver, en él un aliado incondicional. El Estado civil, como institución divina de derecho natural, fundada en la justicia, que lleva en sus manos la ley y la espada, garantía del orden, es un adversario nato de la hueste de Lucifer, cuya actuación empuja necesariamente al desorden y al crimen. y el desorden y el crimen, diametralmente opuestos a lo que hay de más esencial en el Estado, no pueden menos que provocar su reacción y sus sanciones. Cuando el Estado, sobre todo si se inspira en los principios cristianos, se pone de parte de la hueste de Dios, entonces la hueste de Lucifer halla en él un adversario formidable y un obstáculo infranqueable para su perversa actuación. Testigos (son) tantos Estados modernos, que, aun simpatizando con los comunistas, no pueden menos que ponerle innumerables trabas a su acción demoledora. De ahí la aversión del comunismo al Estado jurídicamente constituido. Este hecho capital merece más atenta consideración.
El comunismo es, como atinadamente se llama, una fuerza disolvente. Y lo que disuelve, descompone y atomiza es el Estado. En efecto, el Estado civil está trabado y como ligado por dos vínculos principales: el poder o autoridad y el derecho o la ley; los cuales, unidos a otros factores geográficos, etnológicos, históricos, lingüísticos, culturales, religiosos forman las diferentes nacionalidades. Desligar a la masa humana de estos vínculos es el blanco inmediato del comunismo. Para obtenerlo prepara las masas. De ello se encargan los demagogos. Para arrancar de la mentalidad popular toda idea de poder civil, los demagogos persuaden a las masas que no existe otro poder que el del puebloque el poder es consustancial al puebloque el poder es una prerrogativa inalienable e inabdicable del pueblo soberano. Podrá designar sus representantes, mandatarios o comisarios; pero no transferirles su propia soberanía. De ahí que todo comunista, acepte o no el nombre es realmente ácrata o anarquista. Para extirpar toda idea de derecho, los demagogos procuran persuadir a las masas de que no existen otros valores humanos fuera de los económicos o materiales. Los demás: religiosos, científicos, morales, históricos, no son sino ficciones detestables, que hay que desterrar a sangre y fuego. Y como las diferentes nacionalidades se basan en esos valores ficticios y son, además, un obstáculo para la realización de los planes comunistas, de ahí la supresión de las barreras nacionales, de ahí el absoluto internacionalismo. Cuando estos vínculos sociales del poder, del derecho y de la nacionalidad hayan sido borrados de la mentalidad popular, quedará consumada la apostasía universal y preparado el terreno para la aparición del Anticristo.
Esta crisis final ha tenido en el curso de la historia muchos ensayos, que la han preparado y en cierta manera presagiado. La más grave, sin duda, es el actual comunismo soviético, por su vastísima repercusión en todo el mundo, por su organización y propaganda científicamente metodizada, por la crueldad inaudita de sus procedimientos y, sobre todo, por la campaña de su sindiosismo militante y avasallador. Desde hace muchos años se cierne, como negro nubarrón, sobre todo el mundo el peligro del comunismo, que amenaza arrasar toda la civilización cristiana. La magnitud misma del peligro ha provocado una pujante reacción anticomunista, que ha entorpecido y retardado sus avances. Se ha verificado, una vez más, la ley general: que el desenvolvimiento histórico, tanto del bien como del mal, no es uniformemente progresivo: a cada avance suele seguir su respectivo retroceso; a cada crisis, su reacción.
No sería difícil señalar las causas que motivaron los retrocesos o entorpecimientos del avance comunista. Una de las principales, si no la principal de todas, por lo menos la que ahora más nos interese, fue que las masas no estaban aun suficientemente preparadas y maduras para abrazar el comunismo. Quedaban todavía suficientes elementos para la reacción; mas notemos para nuestro propósito, que semejante reacción prosperó, y, por así decir, cristalizó en los Estados llamados autoritarios. Es decir, el principio de autoridad, asociado al sentimiento nacionalista, despertado y como exacerbado al choque de la anarquía comunista internacional, fue el que opuso una barrera a la invasión del comunismo soviético. El instinto de conservación guió a estos Estados nacionalistas y autoritarios. Corroborando el principio de autoridad, apuntó contra lo que hay de más sustancial en el comunismo, asestó a su punto más vital. Y para proteger este mismo principio de autoridad contra los ataques del internacionalismo comunista, se avivó en tales Estados el sentimiento nacional. Y para oponerse el internacionalismo negativo, que suprime las naciones, esos Estados autoritarios contrapusieron otro internacionalismo positivo, que reconoce la diferencia y la independencia de cada nacionalidad. Ante el Komintern ruso surgió el Antikmintern ítalo-germano-japonés. Desgraciadamente, no todos estos Estados se inspiraron debidamente en los principios cristianos, ni contuvieron dentro de sus justos límites el sentimiento nacionalista. Más, si bien se mira, estas mismas deficiencias o exageraciones confirman la lección de San Pablo: que el principio de autoridad, aun no bien entendido y aplicado, es un dique insuperable para el desbordamiento del mal; tal vez por sí mismo para frenar la ofensiva más formidable de la hueste de Lucifer que registra la historia: la del comunismo ateo.
¿Se desplomaron esos Estados autoritarios, se hundieron los diques que contenían el desbordamiento comunista? ¿Seguirá ahora el desbordamiento y la inundación universal del comunismo soviético? Sería humanamente inevitable si Rusia hubiera sido la única o la principal fuerza que arrolló a los Estados autoritarios. Pero entre los mismos aliados de Rusia subsiste el principio de autoridad. Por otra parte, el choque de intereses encontrados permite conjeturar que estos aliados no están dispuestos a consentir desmedida o ilimitadamente el imperialismo soviético. Lo que realmente pasará, sólo Dios lo sabe. Y sabe también la fe cristiana que Dios no ha perdido el control de los acontecimientos humanos. De todos modos queda en pie la verdad enseñada por San Pablo: que el principio de autoridad, despojado de elementos nocivos e inspirado en el espíritu genuinamente cristiano, es el medio providencial que, dentro de los planes divinos, puede cohibir o retrasar la gran apostasía universal, anunciada por el Apóstol de las Gentes.

sábado, 17 de septiembre de 2011

NO DEBE HABER ACUERDO CON ROMA A PARTIR DEL VATICANO II


Benedicto XVI
Mons. Fellay

¡El ingreso de la Fraternidad San Pío X en comunión con Roma absolutamente no se puede prever en los criterios de la doctrina del Vaticano II!


Terminadas las reuniones de la Comisión mixta de estudio, compuesto por expertos de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X y expertos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, reunidos en Roma en ocho ocasiones entre los meses de octubre de 2009 y abril de 2011, la Congregación ha declarado que “ la reconciliación plena con la Sede Apostólica tendrá como base fundamental la aceptación doctrinal del Preámbulo presentado durante la reunión del 14 de septiembre de 2011. ”¡Está claro¡”.


Pero, ¿cuál es este preámbulo entregado en el Vaticano al obispo Bernard Fellay y a sus dos ayudantes por el cardenal William Levada , prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 14 de septiembre de 2011? El preámbulo dice la Congregación para la Doctrina de la Fe “, ofrece algunos de los principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica necesarios para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y al sentire cum Ecclesia. ”Perfecto. Sin embargo, surge inmediatamente una pregunta : ¿Qué quiere decir sentir con la Iglesia y fidelidad al Magisterio ante una institución corroída por el modernismo y por las ideas del Concilio Vaticano II?

I. No hay compromiso con el Vaticano

De hecho, las bases de un verdadero retorno a la comunión con Roma, simplemente no pueden ser consideradas por medio de las normas doctrinales del Concilio Vaticano II. ¿Por qué es imposible? Simplemente porque el Vaticano está infestado de tesis inaceptables.

El Vaticano II representa la desorientación total de la Iglesia


El Concilio encarna a la desorientación de la Iglesia, porque ni un obispo entre cien, ni un un sacerdote entre mil, ni un católico entre diez mil imaginaron que después de la muerte de Pío XII , iba a consumarse diez años más tarde la mayor revolución religiosa en la historia de la Iglesia, a la que seguiría la transmisión al mundo del mayor colapso en la historia de la humanidad. Sólo muy pocos espíritus conocían que la secta secreta de los modernistas esperaba la relajación de la autoridad papal para quitarse la careta y alzarse triunfante con el apoyo del Partido Progresista, a su vez apoyado por la masonería y el comunismo.
La Iglesia está formada por hombres que viven en este mundo y sufren la tentación de compartir las ideas y costumbres de la época. La Iglesia, erigida frente al mundo moderno, es decir, frente al anti-humanismo cristiano de la masonería y su sistema de dominación, el régimen democrático, ha visto cómo sus intelectuales y dignatarios, y, finalmente, las masas de fieles, han sido atrapados y llevados por la corriente. Ignorando la condena solemne e infalible del Syllabus de Pío IX, las serias advertencias de San Pío X y Pío XII, un partido crecientemente poderoso y organizado partidario de la apertura al mundo quería el acuerdo con todas las religiones, la libertad de creencias y de moral, el cambio permanente. En resumen: la reforma de la Iglesia y la revolución social.
 Bajo el pontificado de Juan XXIII, la Iglesia se convirtió en una revolución donde los modernistas tomaron todas las posiciones de liderazgo en Roma
Las reivindicaciones formuladas por minorías activas fueron apoyadas desde el exterior por las potencias anglosajonas y soviéticas victoriosas en la 2ª guerra mundial, en los días de la “ Liberación ” ; lo cual les permitió imponerse por la fuerza terrorista, incluso en la Iglesia, primero sobre los obispos y superiores de órdenes religiosas, y después sobre el Papa. O más bien, a través de la elección de los papas. Durante el pontificado de Juan XXIII se hizo una revolución por la que el partido de la reforma logró copar los puestos directivos. Se le hizo firmar encíclicas, una de ellas anti-colonialista, la Mater et Magistra , la otra revolucionaria, Pacem in Terris , sin ni siquiera haberlas leído. Pronunció en la apertura del Concilio Vaticano II … un discurso subversivo escrito por otro!
  Este enorme Concilio de 2400 Obispos, sin precedente por el número de padres y expertos, y por el número de los temas cuestionados, sin precedente por la longitud de los debates, por el laborioso proceso, por el el número de votos y por los trucos de las comisiones, duró cuatro años. Las Actas promulgadas, largas,escurridizas y equívocas giran en torno a algunas consignas revolucionarias, y contaron finalmente con la satisfacción y entusiasmo de la jerarquía de la Iglesia romana!

Significó la apertura al mundo. Prodigiosa mutación , que terminó el 7 y 8 de diciembre de 1965 con la proclamación por boca del Papa Pablo VI, del “ culto del hombre ”.

II. Vaticano II: El triunfo de la perversión

San Pío X lo había visto con claridad: el hombre iba a sustituír a Dios. El santo Papa no se había atrevido a manifestar lo que tal vez sabía por inspiración profética, un nuevo dios iba a ser entronizado en San Pedro, donde reposan los cuerpos de tantos papas, e incluso el suyo propio. ¿Cuáles fueron los frutos de esta reforma, con las que se anunció un “ nuevo Pentecostés ”? Fueron frutos podridos, los frutos de la muerte.

San Pío X, la esencia del hombre moderno es sustituida por Dios.


Todas las estadísticas son coherentes con el sentimiento popular, y van encontra del optimismo oficial y de la abrumadora propaganda: “ Hemos cambiado la religión ”la Iglesia se está muriendo. El Papa Pablo VI habló del « humo de Satanás ”y la” auto-destrucción de la Iglesia ”, sin embargo trató de detener la ruina con el fuego.
¿Cuáles fueron las novedades? Una liturgia fea, aburridos catecismos, con frecuencia poco piadosos y difusos, muchas herejías e inmoralidades. Un clero, con frailes y monjas que, de repente, como en la Alemania de Lutero, sólo sueñan en el matrimonio y la vida de sociedad. Víctores en los viajes papales. Encíclicas, que tienen un efecto nocivo, como la Ecclesiam suam de Pablo VI, Carta magna del reformismo, que destila la utopía revolucionaria de Lamennais y Karl Marx, o como la Populorum Progressio de Pablo VI y la Laborem Exercens de Juan-Pablo II
En comunión con el Papa, los obispos, que pretenden ser un Colegio dotado con poderes nuevos, se reúnen en sínodos en Roma, en conferencias nacionales, en asambleas continentales. Se hablan, se organizan, profetizan. El resultado es una ruina cada vez peor. Fuertes para destruir, son impotentes para defender los logros y mucho menos para crear cualquier cosa. La nulidad universal del episcopado mundial postconciliar es un hecho.

El Arzobispo Lefebvre rechazó la tolerancia y la desorientación post conciliar terrible y a los fallos de Roma

Un sólo obispo, Mons. Lefebvre que fue el último representante de los antiguos alumnos del Seminario Pontificio Francés de Roma junto con otros discípulos de San Pío X, el Cardenal Billot y el Padre Le Floch, se levantó contra esta terrible situación, diciendo:
“Creemos que podemos decir, en nosotros mismos a la crítica interna y externa del Concilio Vaticano II, es decir, mediante el análisis de los textos y el estudio de las modificaciones y las declaraciones de este Concilio, que, dando la espalda a la Tradición y a la Iglesia se rompió con el pasado, es un concilio cismático El arzobispo Marcel Lefebvre, 04 de agosto 1976

III. Vaticano II: la finalización del proyecto masónico

 En su libro Lo han destronado, del liberalismo a la apostasía , La tragedia Conciliar, que demuestra los errores de las tesis radicales del Concilio Vaticano II en varias áreas, incluyendo, la emblemática y sintomática, de la libertad religiosa, la dignidad de la persona humana, el diálogo interreligioso, y otras falsedades profundas que se han introducido en el corazón de las declaraciones conciliares oficiales, que ahora se han convertido en tesis magistrales de Roma, explicó como fueron tomadas las decisiones conciliares

- “ Masones, ¿qué quieren Uds.? , ¿Qué quieren de nosotros? ”. Esa es la pregunta que el cardenal Bea había dirigido a la B’nai B’rith antes del inicio del Concilio, habiendo sido publicada la reunión por todos los periódicos de Nueva York y dónde se llevó a cabo. Los masones respondieron diciendo lo que querían, ¡la libertad religiosa! Es decir, todas las religiones en pie de igualdad. Ya no debemos llamar a la Iglesia Católica como la única religión verdadera, la única forma de salvación, la única aceptada por el Estado.Van a obtener estos privilegios, y por lo tanto, declararemos la libertad religiosa. – Pues bien, ya tenían lo que querían: era la Dignitatis Humanae .

- “ Protestantes, ¿qué quieren Uds.? queremos satisfacerles, para que podamos orar juntos ”Y la respuesta fue esta: “¡Cambia tu adoración, elimina lo que no podemos aceptar!”- ¡Bueno! se les dijo, eso llegará cuando elaboremos la reforma litúrgica. Uds. formularán sus deseos y nosotros los haremos coincidir con nuestro culto – Así pues,, lo que sucedió: fue la Constitución sobre la sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium , el primer documento emitido por el Concilio Vaticano II, que dio los principios y el programa detallado de esta alineación de los protestantes con la litúrgia y el Novus Ordo Missae promulgado por Pablo VI en 1969.
- “ Comunistas, ¿qué quieren Uds? Lo haremos para que tengamos la dicha de tener en el Concilio algunos representantes de la Iglesia Ortodoxa Rusa ,¡ y algunos emisarios de la KGB! ”- Y las condiciones del Patriarcado de Moscú fue la siguiente:” No condenen el comunismo en el Concilio, no lo nombren!. Sobre todo, no disfruten consagrando Rusia al Corazón Inmaculado de María! Así, demostrarán la apertura y el diálogo con nosotros “. – Y el acuerdo fue alcanzado, la traición se consumó, “¡Bien! no condenaremos el comunismo. “ – Todo se realizó a la letra. ”[1] 

IV. La Iglesia de hoy en día sigue los errores del concilio

Benedicto XVI se prepara para celebrar el aniversario de la reunión entre religiones en Asís

Algunos dirán, sí, pero ahora la Iglesia ya no está en los errores del pasado, ahora evita los excesos del Post Concilio. ¿En serio? Entonces ¿por qué Benedicto XVI se prepara para celebrar con bombo y platillo el aniversario del encuentro interreligioso de Asís en octubre de 2011?
El abate de Regis Cacquera , en un texto notable, La renovación del escándalo de Asís , Errare humanum es, perseverare Diabolicum , aprobado por el obispo Fellay  emitió éstas protestas:¿Qué sucederá el 27 de octubre de 2011?, ¿una simple reunión amistosa entre hombres y mujeres de buena voluntad?, ¿un discurso incoherente sobre la divinidad de Cristo y Su Iglesia? No, será la renovación, por parte del papa reinante,Benedicto XVI, del escándalo sin precedente perpetrado por su predecesor, Juan Pablo II el 27 de octubre de 1986.
¿Qué ocurrirá el 27 de octubre de 2011?, ¿un llamamiento a la conversión a la fe católica? Las declaraciones del Papa indican con claridad lo que será este día: la reunión de los representantes de las falsas religiones, llamados personalmente por el Papa para unirse en un día de reflexión donde todos están invitados a orar por la paz [1].
R. P. Regis de Cacqueray, Superior del Distrito de Francia de la FSSPX
Ciertamente, a diferencia de la primera reunión de Asís, la oración será en silencio, aunque intensa. Pero, ¿a qué dios  rezarán  en silencio los representantes de las falsas religiones ?, ¿a qué dios rezarán si no es a sus falsos dioses, ya que el Papa los ha invitado explícitamente a vivir más profundamente «su propia fe religiosa»? [2] ¿Hacia quién se inclinarán los musulmanes si no es hacia el dios de Mahoma? ¿Hacia quién se dirigirán los animistas, si no es hacia sus ídolos? ¿Cómo puede ser concebible que el Papa pueda llamar a los representantes de las falsas religiones, con su potestad oficial, para participar en un día de oración personal? Este acto del soberano pontífice constituye, por sí mismo, una blasfemia terrible hacia Dios así como la ocasión de escándalo para toda la tierra.

V. ¿Cuál es la esencia  del “preámbulo” propuesto a la Fraternidad de San Pío X?

Entonces, ¿qué significa este  examen del preámbulo propuesto la Fraternidad San Pío X? ¿En qué consiste? El obispo Fellay entrevistado recientemente responde  : “Este documento se titula preámbulo doctrinal,porque fue presentado para su estudio. Por lo tanto, es confidencial, comprenda  que yo no puedo hablar de ello. Sin embargo, el término preámbulo afirma que su aceptación es un requisito previo para el reconocimiento canónico de la Fraternidad de San Pío X por la Santa Sede. ”
Mons. Fellay dijo que el término preámbulo:
  ”Deja claro que su aceptación es un requisito previo para el reconocimiento canónico a la Sociedad de San Pío X por la Santa Sede. ”

“Deja claro que su aceptación es un requisito previo para el reconocimiento canónico a la Sociedad de San Pío X por la Santa Sede. “
La aceptación de este texto es la condición para el reconocimiento canónico de la obra fundada por el arzobispo Lefebvre.  Por lo tanto es importante. ¿Hay una línea clara de separación en este preámbulo entre lo dogmático y lo pastoral  que pudiera plantear  una una  sana  reevaluación del concilio? Una vez más,  Mons. Fellay dijo: “Debo ser objetivo reconociendo que no hay en el preámbulo de la doctrina, una clara distinción entre el área pastoral  y la del dogma intangible,en orden a la discusión. Lo único que puedo decir, porque está en el comunicado de prensa, es que el preámbulo contiene “los principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica necesarios para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y el “sentire cum Ecclesia”, dejando abierta la  legítima discusión  para el estudio y la explicación teológica de los términos o formulaciones específicas presentes en los textos del Concilio Vaticano II y en los del Magisterio que siguieron a él. “ Bueno, ni más ni menos. ”[3]
Conclusión
Lo tenemos claro.  Los responsables de la Fraternidad de San Pío X tendrán un largo tiempo para la  reflexión y el discernimiento , antes de responder. Mons. Fellay reafirma que la decisión que se adopte será para el bien de la Iglesia y de las almas:
“Pero les puedo asegurar que nuestra decisión será tomada por el bien de la Iglesia y de las almas. Nuestra Cruzada del Rosarios que se prolongará durante varios meses aún, se ha intensificado para que podamos obtener, a través de la intercesión de María, Madre de la Iglesia, la gracia de la luz y la fuerza que necesitamos más que nunca. ”(Mons. Fellay, 14 de septiembre de 2011).
De hecho se necesitará de la gracia y de la luz para ver y decidir qué hacer para el futuro de la tradición. Igualmente se necesitará un tremendo cambio en la fe, en muchos católicos que se identifican con el mundo moderno y con la falsa esperanza del ecumenismo religioso.
Tememos la apostasía  masiva de toda la Iglesia hábilmente manejada. Sabemos que se identifica y ahoga entre las religiones de la nueva era, desde que fuera abierta a todas las corrientes intoxicantes de la humanidad , con lo que se alista voluntariamente para la construcción de la Torre de Babel.
Apoyemos el santo combate de la Tradición Católica.
 
Notas.
1. El arzobispo Marcel Lefebvre, ellos sin corona , Ed fideliter, cap. XXVIII, 1987.
2. Padre Régis de Cacqueray, la renovación del escándalo de Asís , Errare humanum es perseverare Diabolicum, septiembre de 2011. El abad de Estados Cacqueray en su texto: “ ¿Cómo interpreta la exhortación del Papa a no ceder al relativismo, si no en el pensamiento no es tener razón, pero a ser sincero? ¿Cómo, por el contrario, no se interpretan en un sentido relativista que explícita invitación del Santo Padre a practicar su religión tanto como sea posible: “  … voy a estar en el mes de octubre como un peregrino en la ciudad de San Francisco e invitó a sumarse a este camino de nuestros hermanos cristianos de varias denominaciones, las autoridades de las tradiciones religiosas del mundo, e idealmente, todos los hombres de buena voluntad con el fin (…) a renovar el compromiso solemne de los creyentes de cada religión para vivir su fe religiosa como un servicio a la causa de la paz.  ”? En 1986, un periodista publicó este importante hallazgo: “  El Papa inventadas y las sillas de la ONU de las religiones: los que creen en el Señor, los que creen en los mil dioses, los que creen en ningún dios determinado. Visión increíble! Juan Pablo II dramáticamente admite la relatividad de la fe cristiana, que es sólo uno entre los demás.  ”¿Cómo podemos imaginar que esta decisión no es compartida por muchos hombres en la noche del 27 de octubre de 2011? Por lo tanto, parece particularmente extraño al Papa disculparse por tal pecado en el terreno de Asís, en Asís en 2011 sería diferente en 1986. Se combinan para convencernos de lo contrario en una sorprendente continuidad entre el encuentro de Asís en 1986 y 2011. ”
3. Entrevista con el obispo Bernard Fellay, tras su reunión con el cardenal William Levada , DICI, 14 de septiembre de 2011.
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