sábado, 26 de noviembre de 2011

PRINCIPIO DE DOLORES





Orígenes:



"Así como enferman los cuerpos antes de la muerte, así es necesario que antes de la destrucción del mundo, la tierra, como agonizante, experimente grandes y frecuentes sacudidas; que el aire, tomando cierto aspecto mortífero, se convierta en pestilente; y que faltando la fuerza vital de la tierra, ésta no produzca frutos. Por lo tanto, en virtud de la escasez de los alimentos, los hombres se excitarán por la avaricia, y harán grandes guerras. Y como las insurrecciones y las luchas serán hijas de la avaricia, y además por las codicias de mando y de la vanagloria, habrá alguno que sea la causa primera de todos aquellos males que habrán de suceder antes de la destrucción del mundo. Así como la venida de Jesucristo trajo la paz para muchas gentes en virtud de la misericordia divina, así es consiguiente que por la multiplicación de la iniquidad se enfríe la caridad de muchos, y que Dios y Jesucristo los abandonen; que se levanten muchas guerras entre ellos, puesto que la santidad no evitará que obren los principios germinadores de las guerras. Por el contrario, las fuerzas adversarias, no detenidas ni por Cristo ni por los santos, actuarán sin obstáculo en los corazones de los hombres para que se levante pueblo contra pueblo, y reino contra reino. Por lo tanto, así como algunos creen, que el hambre y la peste son producidos por los ángeles de Satanás, estos poderes también se envalentonarán entonces por las virtudes enemigas, cuando no haya discípulos de Jesucristo que sean la sal de la tierra y la luz del mundo destruyendo todo lo que siembra la malicia de los demonios. Alguna vez venían hambres y pestes sobre Israel por sus pecados, pero habían quedado libres de ellas por las oraciones de los buenos. Se dice oportunamente "por los lugares", porque el Señor no quiere destruir al género humano en un sólo día, sino juzgarlo por partes, y darle lugar a que se arrepienta. Por lo tanto, si cuando empiecen los males no se ha declarado aun la corrección general, le sucederá peor. Por esto sigue: "Todas estas cosas son principio de dolores", que habrán de seguir contra los impíos, para que sean atormentados, con agudísimos dolores". 

(In Matthaeum, 28; Com. Mt. 24, 8).

domingo, 13 de noviembre de 2011

Informe AIEA sobre Irán pone al mundo al borde de guerra nuclear, dice Castro

El ex presidente cubano Fidel Castro estimó el día 13 que el más reciente informe sobre Irán de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) pone al mundo al borde de una guerra nuclear, que Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel preparan contra ese país.

"Lo insólito es que apenas la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) dio por concluida la operación en Libia, a finales de octubre, la AIEA lanzó el informe político, tarifado y sectario, que pone el mundo al borde de la guerra con empleo de armas nucleares", escribió Castro en el más reciente de sus artículos que publican este domingo los medios cubanos bajo el título de "Reflexiones del compañero Fidel".

El veterano político, de 85 años, aseguró que de esa forma la agencia, un órgano de Naciones Unidas que debiera estar al servicio de la paz mundial, apoya la guerra atómica que el imperio yanqui, en alianza con Gran Bretaña e Israel, viene preparando minuciosamente contra Irán.

"Después del Veni, vidi, vici del famoso emperador romano (...), traducido al vine, vi y murió transmitido a la opinión pública por una importante cadena de televisión tras la muerte del líder libio Muammar El Gaddafi, sobran las palabras para calificar la política de Estados Unidos", afirmó el líder de la Revolución Cubana.

En el texto, que tendrá una segunda parte mañana, Castro también criticó la reciente reunión del G-20, en Cannes, donde no hubo respuesta, ni solución alguna para los problemas más serios de la economía mundial, y pidió hacer conciencia sobre el abismo hacia dónde la humanidad está siendo conducida.

El ex mandatario, quien abandonó el poder en julio de 2006 tras una severa crisis de salud que lo puso al borde de la muerte, se mantiene políticamente activo con su columna de "Reflexiones", en la que desde marzo de 2007 ha publicado más de 400 textos sobre temas internacionales e históricos.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Netanyahu: "Hay que detener a Irán"




Luego de la publicación del contundente informe de las Naciones Unidas sobre el programa nuclear iraní, Israel llamó abiertamente a la comunidad internacional a frenar el desarrollo del plan del régimen de Teherán, considerado una amenaza para la estabilidad mundial.


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, instó ayer a la comunidad internacional a detener los pasos de Irán hacia el arma nuclear, tras la publicación del documento sobre el programa atómico de Teherán elaborado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Por primera vez esa institución admitió que el régimen iraní trabaja de manera secreta en el desarrollo de un dispositivo atómico.


"Este informe significa que la comunidad internacional debe conseguir detener la carrera de Irán hacia armas nucleares que ponen en peligro la paz del mundo y de Medio Oriente", afirmó ayer Netanyahu, citado en un comunicado, luego de que su oficina guardara silencio por 24 horas.


"El documento del OIEA corrobora la posición de la comunidad internacional y de Israel según la cual Irán está desarrollando armas nucleares", subrayó el premier de Israel, país que, junto con Estados Unidos y los aliados occidentales, mantiene fuertes sospechas de que las verdaderas intenciones del esfuerzo nuclear de Teherán tienen por objetivo dotarse del arma nuclear.


El demoledor informe de la agencia nuclear de la ONU coincidió con la erupción en Israel de un fuerte debate público sobre las posibilidades de un ataque del Estado judío a las instalaciones nucleares iraníes y sus dramáticas consecuencias.


En un nuevo capítulo de esa discusión, expertos y políticos israelíes expresaron ayer crecientes dudas sobre la posibilidad que tiene su país de bloquear militarmente el plan nuclear iraní, una amenaza que aún esgrime el gobierno de Netanyahu, con presiones a funcionarios y a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).


"Israel no puede permitirse actuar en solitario contra Irán", advirtió el general de reserva Uzi Eilam, ex presidente de la comisión israelí de energía nuclear. "Incluso si Irán logra hacer explotar un artefacto nuclear, tal como lo ha hecho Corea del Norte, necesitará aún seis o siete años para equipar sus misiles con cabezas nucleares. Irán no supone una amenaza existencial para Israel", afirmó Eilam a la radio militar.

domingo, 6 de noviembre de 2011

INMINENTE ATAQUE A IRÁN: ISRAEL


El presidente israelí, Shimon Peres, advirtió el sábado de que un ataque contra Irán se hace "cada vez más verosímil" poco antes de la publicación de un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica sobre el programa nuclear de Teherán.


"Los servicios de información de diversos países que vigilan ese país se inquietan y presionan a sus dirigentes para que adviertan de que Irán está lista para obtener el arma atómica", afirmó Peres en el segundo canal privado de la televisión israelí.


"Debemos dirigirnos a esos países para que cumplan sus compromisos (...) Debemos hacerlo y la lista de opciones es larga", añadió.


Peres se expresó antes de conocerse el próximo martes el informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) sobre el programa nuclear iraní, que los expertos israelíes consideran "alarmante".


El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, estimó que el informe demostrará "más allá de cualquier duda" los objetivos militares del programa nuclear iraní y espera que Irán sea objeto de una nueva serie de sanciones internacionales.


Según el diario israelí Haaretz, el informe de la AIEA tendrá "una influencia decisiva" en el Gobierno.


La hipótesis de un ataque preventivo de Israel contra las instalaciones nucleares de Israel ha cobrado fuerza estos últimos días, alimentada por indiscreciones organizadas a los medios de comunicación sobre un debate que divide al Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.


El titular de Defensa, Ehud Barak, desmintió el lunes informaciones de que ya tenía decidido con Netanyahu atacar a Irán. Pero acto seguido agregó que "pueden crearse situaciones en Oriente Medio en las que Israel deberá defender sus intereses vitales de manera independiente, sin tener que apoyarse en otras fuerzas regionales o de otros lugares".


Según Haaretz, la mayoría de los 15 miembros del gabinete israelí de seguridad se opone por ahora a un ataque contra Irán y es la única instancia que puede tomar una decisión de esta gravedad.


Muchos responsables israelíes destacan que Israel no puede lanzar una operación como ésta sin coordinarla previamente con Estados Unidos y sin el visto bueno de este país.


Los israelíes están divididos entre partidarios (41%) y opuestos (39%) a un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes, según un sondeo.


Israel está considerado una potencia nuclear regional pero nunca ha confirmado ni desmentido disponer de armamento atómico. Según fuentes extranjeras, dispondría de un arsenal de 200 ojivas nucleares y de vectores adecuados para her uso de ellas.


Israel realizó el jueves un gran ejercicio de defensa pasiva simulando un ataque de misiles convencionales y no convencionales en la región de Tel Aviv, además de lanzar el miércoles con éxito un misil balístico dotado con un nuevo sistema de propulsión.


Los medios israelíes también reseñaron un ejercicio realizado estos últimos días por 14 aviones israelíes en Cerdeña (Italia) en cooperación con la aviación italiana para entrenarse para misiones "de larga distancia" que requieren sobre todo reabastecimiento en vuelo.


Irán, por su parte, avisó de que "castigará" a Israel en caso de ataque.


"Estados Unidos sabe que todo ataque del régimen sionista contra Irán producirá serios daños no solo a ese régimen sino también a Estados Unidos", advirtió el jefe del Estado Mayor iraní, general Hasán Firuzabadi, citado el miércoles por la agencia de prensa Fars.

sábado, 22 de octubre de 2011

EL ASESINATO SIONISTA DE MUAMMAR GADDAFI


El asesinato brutal de Muammar Gaddafi, es un ejemplo de lo que ocurre con los líderes políticos internacionales que desafían a los banqueros judíos. 
 
Gaddafi se negó a cumplir las órdenes del cartel de Rothschild centrado en la banca mundial en 5 áreas:
• Unión Africana con una moneda común. aquí y aquí
• Banco Central de Libia. Aquí
• Retención de 150 toneladas de oro. Aquí
• Industria del Petróleo de Libia. Aquí
• Reservas de Agua Azul-Oro. Aquí
En julio de 2011, el hijo y heredero de Muammar Gaddafi, Saif al-Islam, declaró que no se trataba sólo del “oro negro” de Libia (petróleo) que el Occidente sionista quiere, sino también es el “oro azul” (agua) de Libia. Los cerca de 500 millas del sistema acuífero de arenisca de Nubia que se encuentra debajo de la superficie de Libia.
El acuífero de Nubia es la única fuente de agua fresca que permanece en el norte de África y por lo tanto es el foco de lo que se conoce como “Guerra del Agua”.
Dos empresas francesas del agua, la más grande del mundo, Veolia y Suez SA,  dice al-Islam, quieren tener el acuífero de Nubia, ya que se hacen incontables miles de millones en beneficios por los alimentos cultivados en el agua.
Tanto Veolia y Suez SA, al igual que todas las corporaciones multinacionales, son, sin duda, financiados por el capital  judío. Y Louis Dreyfus International, una empresa francesa judía , al parecer sería el corredor de los alimentos.
Al-Islam señala que todos los prestamos del FMI y del Banco Mundial, ambos controlados por los judíos sionistas, se emitieron con la condición de que la víctima-nación venda sus suministros de agua a inversores privados. Ver historia completa aquí , aquí , aquí y aquí .
Parece que el testimonio de Saif al-Islam contra el judaísmo sionista ha sido silenciado para siempre asesinado por los sionistas insurgentes de Libia el 20 de octubre de 2011, el mismo día que su padre fue capturado y muerto sin piedad.
La principal amenaza de Gadafi al cartel bancario internacional de la judería era su plan de una moneda africana común- el dinar libio respaldado en oro, que habría sustituido el todo fiat emitido por el dólar de EE.UU., la libra esterlina y el franco francés como moneda principal en África.
Los intereses bancarios judíos estaban claramente en juego, como el dólar de EE.UU. se mantiene por la gestión judía del Banco de la Reserva Federal, la libra esterlina por la gestión  judía del Banco Central de Inglaterra, y el franco francés por el  plazo judío al Banque de France.
¿No es de extrañar entonces que los tres principales invasores de Libia – Estados Unidos, Inglaterra y Francia – cuyos líderes sionistas han comprado a Obama, Cameron, y Sarkozy-, están alabando el asesinato brutal del jefe libio, Muammar Gaddafi?
No, no es de extrañar en absoluto. Ver historia completa aquí , aquí y aquí .
SIONISTAS CON SED DE SANGRE
Al poner los pies en el suelo, el presidente judío del Consejo de Relaciones Exteriores, Richard Haas, después de admitir que la invasión de Libia fue para derrocar a Gaddafi a través de “cambio de régimen” - buscaron una ocupación liderada por Estados Unidos y la OTAN en Trípoli.
En un rápido seguimiento de las llamadas sedientas de sangre de Haass, judíos neoconservadores como Philip Zelikow, el ex del Consejero del Departamento Estado de EE.UU.  y jefe de la Comisión del 9.11, escribió que “la caída de Gadafi” podría provocar una “primavera democrática” (léase los gobiernos judíos marionetas) a lo largo el mundo árabe.
Los principios de la lucha sionista, fueron las mismas de la sordidez  judía  que nos trajo la guerra de Irak a través de sus mentiras acerca de Saddam y sus  ”armas de destrucción masiva”, además, el “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano”, ahora reencarnado en “La Iniciativa de la Política Exterior”, quien instó en junio de 2011,con la  “Carta abierta a republicanos de la Cámara,” el derrocamiento de Muammar Gaddafi.
LOS FIRMANTES DE  la carta que se leyó lo tomaron como una invitación a un Bar Mitzvah … esta vez una muy sangrienta en verdad:
Elliott Abrams, John Podhoretz, Robert Kagan y Fred Kaplan Lawrence, Robert Lieber, Michael Makovsky, Eric Edelman, Kenneth Weinstein, Paul Wolfowitz, Randy Scheunemann. Ver la historia completa aquí y aquí .
Y, por supuesto, el líder de la manada de sionistas, judíos y neoconservadores William Kristol, quien al parecer, dicta la política militar de EE.UU. como evidenció en esta entrevista de Fox News: “No, no podemos dejar de Gaddafi en el poder y no vamos a dejar de Gaddafi en el poder.”
Kristol y sus compañeros de Judios sedientos de sangre han visto su sueño hecho realidad.
En violación de la ley internacional de  la Convención de Ginebra sobre la prohibición de la mutilación de los prisioneros de guerra, Muammar Gaddafi se encuentra entre los muertos, que los sionistas asesinaron.


sábado, 15 de octubre de 2011

EU DA LUZ VERDE A ISRAEL PARA ATACAR IRÁN


Según informa Paul Joseph Watson, fuentes confidenciales militares que han hablado con Alex Jones aseguran que el complot terrorista iraní creado por la administración Obama da luz verde para un ataque israelí a Irán. La operación seguramente tendrá lugar en las próximas dos semanas.
Israel teme que las grandes potencias como Alemania se estén acercando a Irán y que permitan que continue con su programa de enriquecimiento nuclear sin restricciones. Se ha establecido un plazo de dos meses en los que Israel tiene vía libre para lanzar un asalto militar. Esperar hasta el invierno, cuando el ataque sería más difícil de lograr, no sería una buena opción.





La visita el pasado 3 de octubre a Tel Aviv del Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Leon Panetta, fue utilizada por los israelíes para convencer a los Estados Unidos de que deberían dar luz verde al ataque. Menos de 10 días más tarde, un “fantasioso” complot terrorista implica a Irán y crea un pretexto para un asalto militar.
“En las últimas semanas, intensas discusiones han tenido lugar en el ejército israelí y los círculos de inteligencia acerca de si se debe o no lanzar un ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán. Al parecer, la pregunta clave en el debate fue cómo garantizar que los Estados Unidos participen en el ataque o, al menos, intervengan del lado de Israel si el ataque inicial desata una guerra más amplia “, escribe Patrick Seale en Gulf News.
Según Time, los funcionarios de inteligencia de EE.UU. se preparan para liberar afirmaciones sobre una “cadena de tramas” que la administración Obama está preparando como acusaciones para actuar más allá de las tácticas de simple aislamiento contra Irán.
“Si la administración no logra ganar el apoyo de una escalada significativa de sanciones u otras formas de castigo al régimen de Teherán … caerá la bola de nuevo en el campo de Obama”, escribe Tony Karon . “Irán ha cruzado la línea roja, (Obama) estará bajo creciente presión para actuar o arriesgarse a entrar en una campaña electoral muy polarizada”.
Obama está siendo chantajeado para apoyar un ataque a Irán como la única manera de salvar su presidencia. También se especuló que el intento de asesinato se utilizaría como pretexto para implicar a Irán.
Expertos en geopolítica han sido consistentes en sus advertencias de que Israel se estaba preparando para atacar a Irán el próximo otoño.
Ya en julio, el veterano de la CIA Robert Baer dijo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estaba planeando un ataque contra Irán en septiembre, coincidiendo con la oferta de Palestina para ser miembro de la ONU.
Hablando con The Alex Jones Show, el ex funcionario del Departamento de Estado, Steve Pieczenik, que cuenta con numerosas fuentes internas en inteligencia después de haber trabajado en varios cargos de confianza durante el transcurso de su carrera, también indicó que el plan terrorista fue fabricado por completo y que sería utilizado como pretexto para justificar un ataque militar contra Irán.
Pieczenik también señaló que Israel había recibido recientemente la entrega de una gran cantidad de misiles antibúnker.

lunes, 10 de octubre de 2011

260 PAPAS CONDENAN LA REUNIÓN DE ASÍS


Rezando en la cripta de San Francisco de Asís
La jornada mundial de oración con todas las religiones en Asís el 27 de octubre de 1986, con el papa Juan Pablo II como anfitrión, fue el punto culminante de un proceso de más de cien años en la historia del pensamiento religioso, tendiente a promover la paz y la unidad entre las religiones y los pueblos. Ese movimiento interreligioso por la unidad y la paz pregonaba, por su misma naturaleza, la tolerancia religiosa como un valor supremo y combatía la pretensión de la Iglesia de ser la única depositaria de la verdad. Puesto que la Iglesia Católica seguía sosteniendo con firmeza el derecho absoluto de la revelación del único Dios personal, le fue posible rechazar hasta el Vaticano II ese movimiento religioso por la unidad y la paz1. Fue la apertura de la Iglesia al ecumenismo y al diálogo interreligioso en el ultimo Concilio la que hizo posible que ese movimiento sin haber cambiado su orientación espiritual lograra acogida en la Iglesia Católica, para alcanzar finalmente, bajo Juan Pablo II, su cúspide provisoria en Asís. No fue , pues el movimiento por la unidad y la paz entre todas las religiones el que evolucionó, sino la actitud de la Iglesia respecto de él. 

Para el católico, con su fe basada en la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, el “acontecimiento de Asís” no tiene justificación ni en la Sagrada Escritura ni en la Tradición, por lo tanto no encuentra ningún sustento. Asís ataca la sustancia de la revelación divina y de la fe católica.

Sólo pocos decenios antes del Vaticano II, en su encíclica Mortalium Animos (6.1.1928)“Acerca de cómo se ha de fomentar la verdadera unidad religiosa”, el Papa Pío XI había expuesto y justificado por la fe el punto de vista de la Iglesia Católica sobre el movimiento por la unión ecuménica e interreligiosa. La posición de Pío XI debería ser representativa de todos los Papas respecto de los movimientos por la paz y la unidad. Pío XI menciona la aspiración de los pueblos a la unión y la unidad. Describe la composición de los asistentes a esos encuentros regulares: se invita “a la discusión a todos los hombres indistintamente, a los infieles de todas las categorías, a los fieles, y finalmente también a aquellos que desgraciadamente apostataron de Cristo o que niegan áspera y obstinadamente la divinidad de su naturaleza y su misión”. Lo mismo podría decirse de los representantes de las “religiones” y “organizaciones mundiales” invitados a Asís. Pío XI juzga, sin embargo las cosas de otro modo: “Tales esfuerzos no pueden contar, bajo ninguna circunstancia, con la aprobación de los católicos”. Pío XI menciona también las ideas y los motivos que dan lugar a la organización de congresos interreligiosos. (…)“Se piensa que hay fundadas esperanzas en el sentido de lograr una especie de coincidencia o acuerdo sobre ciertos temas religiosos básicos. A pesar de la amplia divergencia de los conceptos religiosos que prevalecen en los distintos pueblos, no se puede descartar la posibilidad de alcanzar un acuerdo fraternal sobre algunos principios básicos, los que podrían convertirse en el armazón o fundamento común de su vida espiritual”. Los participantes a tales congresos se apoyan sobre la opinión errónea de que “todas las religiones (de cualquier índole) son más o menos buenas y recomendables, en el sentido de que todas ellas revelan y traducen aunque de manera bien diferente y nos inclina con respecto ante su supremacía”. Tales pensamientos fueron también expuestos para justificar el encuentro de oración en Asís. Pío Xi dice al respecto: “Aquellos que comparten esa opinión no sólo son víctimas de error y autoengaño sino que, al deformar y consecuentemente rechazar la noción de la verdadera religión, se deslizan también paso a paso hacia el naturalismo y ateísmo. Es evidente que aquellos que se adhieren sin reserva a tales ideas y aspiraciones, abandonan enteramente la religión divinamente revelada”. Pío XI piensa aquí en los “congresos de religiones”, es decir en “discusiones” y no en actos de culto interreligioso. La práctica de un culto interreligioso, que en la Iglesia postconciliar va mucho más lejos que aquellos “congresos”, y más aún el hecho de que el mismo Papa organice tales cultos, estaba más allá de lo que Pío XI pudiera haberse imaginado.

Es indiscutible que la actitud postconciliar de la Iglesia hacia las religiones no cristianas representa una ruptura radical con la tradición.

Tal como Juan Pablo II, Pío XI ve los esfuerzos por la unidad interreligiosa en estrecha conexión con el movimiento ecuménico. Las ideas que en aquél entonces, como hoy, deberían favorecer la unidad de los cristianos las resume Pío XI en la siguiente serie de preguntas: “¿No es justo -se acostumbra decir y hasta nuestro deber-, que todos los que se llaman cristianos deben abstenerse de cualquier difamación y unirse por fin un día en una mutua caridad? ¿Quién se atrevería a afirmar que él ama a Cristo, si no trata de realizar con todas las fueras el deseo de Cristo, el mutuo amor la señal y distintivo de sus discípulos: si tenéis amor unos para con otros (Juan XIII, 35). Si ojalá, continúa, fuesen todos los cristianos “uno”, pues de este modo rechazarían con una eficacia mucho mayor la plaga del ateísmo, que día a día se introduce furtivamente en amplios sectores, preparando la ruina del Evangelio. Tales son entre otras del mismo género las razones que hacen valer los “pancristianos”, como se les llama. No vaya a creerse que se trata de grupos pequeños o insignificantes. Al contrario… Entretanto, aquel intento continúa con tal energía que se ha conseguido en muchos lugares la aprobación de muchos círculos, e incluso de numerosos católicos, atraídos con la esperanza de realizar una unión que parezca conforme con los deseos de nuestra Santa Madre Iglesia, la cual nada desea más que hacer volver a su regazo a sus hijos extraviados. Pero dado las seducciones de estas palabras zalameras subyace oculto un error muy serio que destruye completamente los fundamentos de la fe católica”. Pío XI se ocupa también de la crítica de los “pancristianos” dirigen a la iglesia católica y al papado; a éste propósito menciona la cortesía de algunos que reconocen incluso al Papa una precedencia de honor y una jurisdicción derivada del conocimiento de los fieles. Muy actual resulta cuando dice: “Incluso otros llegan tan lejos que expresan el deseo que sus congresos, que se podrían calificar  de promiscuos, sean presididos por el mismo Papa”. Resumiendo todo esto, Pío XI toma posición de la siguiente manera: “En estas condiciones, es evidente que la Sede Apostólica no puede, bajo ningún pretexto, participar en sus congresos, y que los católicos, bajo ninguna circunstancia, deben favorecer o fomentar tales empresas, ya que de este modo aumentaría y fortalecerían la reputación e influencia de una religión cristiana totalmente errónea, que está muy lejos de la única Iglesia de Cristo”.
Los oficios religiosos ecuménicos tienen naturalmente una calificación religiosa más elevada que las discusiones en los congresos ecuménicos. El Código de Derecho Canónico (CIC 1917) las catalogaba entre la “communicatio in sacris”, que cae bajo una pena eclesiástica (2). El canonista Klaus Mosdorf describe la actitud de la Iglesia inmediatamente anterior al concilio Vaticano II (1961) de la siguiente manera: “Porque la comunión en el culto presupone la comunión en la fe, los oficios litúrgicos comunitarios con los adeptos de una o varias confesiones cristianas serán, por consiguiente, prohibidos”.
La práctica ecuménica de la Iglesia después del Concilio y en solo hecho de que el mismo Papa organice tales oficios comunitarios, en los cuales los obispos protestantes como por ejemplo el obispo Kruse de Asburgo, puedan exponer sin disputa tesis de eclesiología anticatólicas, está en agudo contraste con la actitud y la enseñanza de la Iglesia Católica antes del Concilio Vaticano II.
Ceremonias religiosas comunes con representantes de religiones no cristianas, de la cristiandad protestante y ortodoxos balo los auspicios del Papa, como en Asís, no podrán ser imaginables para Pío XI. Para él las relaciones y la actitud de la Iglesia hacia los no cristianos y los no católicos debían estar reguladas bajo los principios de la fe católica.
La posición dogmática que toma Pío XI en Mortalium Animos puede ser esbozada brevemente como sigue: como hay una sola religión verdadera, hay también para los no cristianos un solo camino para llegar a la verdad y a la vida: el camino de la conversión a la religión y la Iglesia de Cristo. Y como no hay más que una sola verdadera Iglesia, la fundada por Jesucristo, hay para los no católicos también un sólo camino: el retorno a la Iglesia Católica. La fe católica íntegra, sin limitaciones ni reducción, es el lazo de la unidad; el amor solo no puede hacer volver a los cristianos separados. La ruptura con la actitud y la enseñanza de la Iglesia contenidas en Mortalium Animos no podría aparecer más claramente que en el encuentro de oración de las religiones en Asís. El católico fiel, que ha seguido atentamente esta ruptura en el respeto por la Cátedra de Pedro, no puede contentarse con considerar “el acontecimiento de Asís” simplemente como un hito más en el desarrollo histórico de las religiones. Para el católico la ceremonia interreligiosa de Asís, organizada y preparada por el Vaticano con el Papa en su centro, es un acontecimiento eclesiástico importante que afecta profundamente su fe en la única verdadera Iglesia Católica: Papa contra Papa, Iglesia pre-conciliar contra Iglesia post-conciliar. Ambos Papas, Pío XI y Juan Pablo II son para él docentes supremos de la Iglesia, protectores y garantes de la fe establecida por Cristo. Por otra parte, en Asís Juan Pablo II se califica a sí mismo como el “primer testigo” de la fe. Estos problemas de la fe planteados por Asís no pueden obviarse mediante alusiones a una actitud atrasada y un inmovilismo conservador. Tampoco permiten que se los aparte e ignore, mientras la Iglesia oficial avanza imperturbable en el camino del diálogo y del culto interreligioso. Tampoco se rsuelven con referencias al actual concepto de la “tradición viva” o “dinámica”.
El católico fiel puede muy bien no darse por satisfecho con una referencia general al Vaticano II. Al contrario, tiene el derecho y el deber de formular la pregunta: ¿sobre que fundamento dogmático de la fe católica se apoya Juan Pablo II para celebrar una ceremonia interreligiosa como la de Asís?
Los tres discursos de Juan Pablo II en la Jornada mundial de oración, aunque remarcan fuertemente el carácter simbólico del acontecimiento, no dan ninguna respuesta satisfactoria a esta pregunta. Lo que pasó en Asís es consecuencia lógica de las trampas y ambigüedades deliberadas de los textos  del Vaticano II que abrió un poquito la puerta  engañando a la mayoría de los obispos partcipantes en el Concilio.
En su realización concreta la oración de todas las religiones por la paz se desarrolló, delante de la Basílica de San Francisco, de la siguiente manera: unos tras otros los budistas, los hindúes, los jainas, los musulmanes, los shintoístas, las religiones tribales de África, los parsis, los judíos y los cristianos, “en una fidelidad radical a sus respectivas tradiciones”, han alabado sus caminos de salvación y ofrecido a sus “divinidades” sus “oraciones por la paz”. Uno al lado del otro estaba el camino de la salvación, de Shiddhartha Gautma y de Shantideva, de Shankaram, de Vardhamana Mahavira, de Mahoma, de Navak Dev, de los ancestros místicos, de Zaratustra, de Moisés y de Jesús de Nazaret. Uno tras otro, y uno al lado del otro eran presentados a la humanidad como “suprema potencia” o “Dios”: Buda, los bodhisattvas, el divino Brahma, Jaina, Alá, los numinosos Kami, Nam-Sat, el Gran Trueno, Mnitú, Ormazd, Yavé y el Dios Trinitario. (Ésto jamás de los jamases ningún Papa lo había tolerado).
Por este culto ecuménico que tenía al Papa en su centro, el católico deseaba recibir también del mismo Papa una concluyente argumentación extraída de la fe católica. “El Acontecimiento de Asís” no concierne a un fenómeno marginal, sino al corazón mismo de la revelación divina y la veneración debida a Dios: el primer mandamiento. Juan Pablo II entrega él mismo la llave de su comprensión del encuentro de oración con la advertencia:
“Ved a Asís a la Luz del Concilio”.
Padre Johannes Dörmann.
Notas
El itinerario teológico de Juan Pablo II hacia la jornada mundial de oración de las religiones en Asís. Desde el Concilio Vaticano II hasta Asís. páginas 9-16. El Padre Johannes Dörmann, es sacerdote Alemán, autor de varios libros muy profundos acerca de la teología de Juan Pablo II y de la crisis actual que afecta la Iglesia Católica.
1 El primer bosquejo o proyecto de la Constitución de la Iglesia de Cristo en el Vaticano I, que debido  a su interrupción no llegó a concretarse, se trata en el 7º Capítulo el problema de la relación de la Iglesia con las demás religiones. Dicho proyecto refleja fielmente la postura de la Iglesia en aquella época.
2 CIC can. 2314-2316. En el nuevo CIC can 1365 se dice Reus vitate commuinicationis in sacris just paena puniatur. Si el mismo Papa organiza y preside cultos iterreligiosos, no se puede hablar de oficios divinos prohibidos en el caso de un sacerdote u obispo.
3 Cf. L´Osservatore Romano, 31.10.1986, pág. 2-6.

domingo, 2 de octubre de 2011

PRD, empeñado en “imponer el aborto” en el país: Arquidiócesis de México

En su editorial de esta semana, aplaudió la postura del presidente Felipe Calderón y en general, del PAN, de pronunciarse a favor de la vida.  


La Arquidiócesis de México aplaudió que el presidente Felipe Calderón, su esposa Margarita Zavala y el Partido Acción Nacional se hayan pronunciado a favor de la vida más allá de actitudes mezquinas, porque la verdad, indicó, está por encima de los cálculos electorales. En el semanario Desde Fe se criticó al PRD partido que continúa “destruyendo las familias y al país con su cultura de la muerte y su empeño de imponer el aborto en todo el territorio mexicano”. Así como a otros institutos políticos los de siempre, sin compromiso. Ni definiciones ante debates importantes. Y destaca que algunos partidos políticos sin escrúpulos aprovechan el discurso liberal para presentarse “modernos y populares ante la ciudadanía, como irresponsablemente lo hace sin el menor pudor el Jefe de Gobierno del Distrito Federal con el único fin oportunista de ganar espacios políticos a costa de los más altos principios y valores”. Esta semana Desde la Fe está dedicado a tratar el tema del aborto desde las consecuencias que pueden las mujeres si recurren a éste; así como los datos científicos que apoyan la existencia de la vida desde la concepción; una semblanza de los 4 ministros que votaron por la constitucionalidad de las reformas en Baja California y en San Luis Potosí. Así como un artículo exclusivo de la ex comunión en casos de aborto, que es de inmediato a la mujer que aborta, al médico y a las enfermeras que ayudan; así como a los políticos que votan a favor de leyes abortivas y esta norma de la iglesia se asegura es de hace muchos años, no recientemente por el debate que se da en México.

SE ARRANCA LOS OJOS EN PLENA MISA


Un hombre se arrancó este domingo los ojos en la localidad de Viareggio, en el norte de Italia, durante el servicio religioso que se celebraba en la catedral de San Andrea, informaron hoy fuentes policiales.

El hombre, de 46 años y nacido en Inglaterra, aunque residente desde hace muchos años en esa localidad de la Toscana, asistía a la misa y de pronto "se levantó, empezó a gritar, y se arrancó los ojos con sus propias manos". Fue trasladado al cercano hospital Versilia, donde fue operado de urgencia, sin que los médicos pudieran hacer nada por evitar que se quedara ciego.

Ni la madre del afectado ha podido explicar el suceso. Horas después de los hechos, la anciana relató que estaba con él en misa cuando su hijo "se tiró al suelo y empezó a pegarse cabezazos contra el suelo. Tenía la cara llena de sangre. Yo no entendía lo que ocurría.

El doctor Gino Barbacci, médico de urgencias del hospital de Versilia que prestó los primeros auxilios al individuo, aseguró que para hacer una cosa semejante "hace falta una fuerza sobrehumana" y que en 26 años de profesión no ha visto una cosa igual, informan los medios italianos.

Barbacci añadió que el hombre llegó consciente a urgencias en una ambulancia junto a su anciana madre y que "no se quejaba, ni parecía que sintiera dolor, a pesar de que su cara era una máscara ensangrentada".

El médico explicó que le preguntaron su nombre y que el hombre respondió correctamente. Después le inquirieron por qué se había arrancado los ojos a lo que contestó en voz baja: "Me lo ha dicho una voz", para después quedar en silencio.

"No ha dicho una palabra más, ni se ha lamentado", añadió el doctor que lo describió como una persona aparentemente normal. Los medios italianos aseguran que el hombre estuvo en tratamiento por problemas síquicos, pero decidió no tomar más los fármacos que le habían recetado los médicos.

A la espera de un examen psicológico

La policía informó de que el hombre, cuya vida no corre peligro, se encuentra confinado actualmente en la unidad de psiquiatría del hospital, a la espera de que se le haga un examen para comprobar su estado mental.

sábado, 24 de septiembre de 2011

EL ANTICRISTO Y EL OBSTÁCULO


EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD, EL OBSTÁCULO A LA APARICIÓN DEL ANTICRISTO

La preocupante situación del mundo actual, que avanza rápidamente hacia un gobierno mundial, que no tiene ninguna cuenta de Cristo y de su Redención, ni de su Ley, nos preocupa, nos hace pensar en el Anticristo anunciado. He aquí un importante y misterioso texto de San Pablo relativo al Anticristo, explicado por el sacerdote jesuita José M. Bover, en su famoso libro “La Teología de San Pablo” (BAC, 4ª ed., pp. 819-825).

I. UN TEXTO MISTERIOSO DE SAN PABLO

El Apóstol San Pablo, en su segunda Epístola a los tesalonicenses, hablando del segundo advenimiento de Cristo al final de los siglos, escribe:
“Nadie os engañe en manera alguna; porque si primero no viniere la apostasía y se manifestare el hombre del pecado , el hijo de la perdición, el que se rebelará y alzará contra todo lo que se llama Dios y contra todo objeto de culto religioso, hasta el punto de sentarse en el santuario de Dios y presentarse a sí mismo cual si fuera Dios…¿No recordáis que, mientras estaba  Yo con vosotros, os decía esto? Y ahora qué cosa impida el que se manifieste a su tiempo, ya lo sabéis. Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción: sólo falta que desaparezca de enmedio el que lo impide. Y entonces se manifestará el impío, el cual el Señor Jesús matará con el aliento de su boca y con la epifanía de su advenimiento”. (2 Tes. 2: 3-8)
Al ensayar la interpretación de este texto no vamos a perdernos en cálculos fantásticos sobre la mayor o menor proximidad del fin del mundo; cálculos mil veces combinados y mil veces desmentidos por la cruda realidad de los hechos. Otra enseñanza más seria y más vital, que no por ser implícita es menos clara, está contenida en la palabra del gran Apóstol. Más antes, para sacar esta enseñanza, es menester precisar y deslindar el pensamiento de San Pablo: lo que dice y lo que calla.
Lo que dice es claro y diáfano. Según él existen en el mundo moral dos fuerzas o tendencias antagónicas. Por una parte actúa la fuerza del mal, la que él llama el misterio de la iniquidad, cuyo resultado o remate será la apostasía más o menos universal. Una vez que ésta llegue, preparará el terreno a la aparición del Anticristo. Por otra parte, existe algo o alguien que impide y pone trabas o diques a esa fuerza del mal: obstáculo real a la vez y personal, cuya desaparición determinará el desbordamiento de la iniquidad, la apostasía general y la manifestación del Anticristo.
Lo que se calla el Apóstol, porque lo da por supuesto y conocido por los lectores de la carta, parece a primera vista un enigm: qué es, o quién es, ese misterioso obstáculo que entretanto cohíbe o reprime el desbordamiento de las fuerzas del mal. ¿Nos será posible adivinar el pensamiento del Apóstol y descubrir cuál es el obstáculo? Creemos que sí. Y vale la pena averiguarlo, pues en ese obstáculo está encerrada la gran enseñanza que nos dan las palabras de San Pablo. La interpretación de los Santos Padres y de los exégetas medievales, continuada y precisada por los intérpretes modernos, nos dará la clave del misterioso enigma.

II. INTERPRETACIÓN DE LOS SANTOS PADRES DE LA IGLESIA

Para los Santos Padres, ese obstáculo, real y personal al mismo tiempo, no es otro que el Imperio y el emperador romanos. Así lo sienten, entre los griegos, San Hipólito, San Cirilo de Jerusalén, San Juan Crisóstomo, y San Juan Damasceno. Entre los latinos, Tertuliano, San Jerónimo y el llamado Ambroosiastro. Adoptan la misma interpretación, entre los medievales, Ecumenio, Teofilacto, Eutemio Zigabeno, Primasio, Sedulio Escoto, Himón de Halberstadt, Rabano Mauro, Herveo, Pedro Lombardo, Santo Tomás y Nicolás de Lira. Entre los modernos no son y tan uniformes los pareceres. reconocen con Drach que la opinión tradicional es “la más antigua, la más extendida, la más autorizada”; más algunos no se deciden a aceptarla, por consideración de que hace ya muchos siglos que desapareció el Imperio romano y no ha aparecido el Anticristo. A este reparo no responderemos con Cornelio a Lapide, quien decía que el antiguo Imperio romano había sido sustituido o continuado por el imperio germánico, que se llamó “Sacro Imperio Romano”. Más fundada y acertada es la explicación de Bisping, según la cual el Apóstol habló del Imperio romano, no precisamente  en cuanto a su forma de gobierno determinada o particular, sino a que representaba y encarnaba por entonces el poder público, legítimo y universalmente reconocido, que con la sabiduría de sus leyes y con la potencia de sus legiones garantizaba y protegía el orden político y social, indicando con ello que no vendría el Anticristo mientras subsistiese, bajo la forma de cualquier gobierno justo y recto, el orden firme y regular de la sociedad, y que, en consecuencia, el socialismo y el comunismo empeñados en trastornar toda la sociedad, si alguna vez logran su predominio universal, pondrán en gravísimo peligro la existencia misma de las naciones y allanarán el camino para la suprema catástrofe (cf. J. A. Van Steenkiste, S. Pauli Epistolae, t. 2, pp. 275–276). La misma interpretación adoptan  los PP. Knabenbauer y Adrián Simón. A éste propósito nota Fillión que:
“Es cierto, para citar un caso particular, que la legislación romana , que ha venido a ser más o menos la mayor de los Estados cristianos, ha contribuido mucho al mantenimiento del orden moral de la sociedad. Si los emperadores paganos y otros están lejos de haber sido siempre perfectos, eran, con todo, por sus funciones mismas, los representantes de la autoridad, y los peores han obrado en este sentido con el mal”. (La Sainte Bible, t. 8, pp. 456-457).
Corrobora semejante interpretación, a nuestro juicio de un modo decisivo, lo que el mismo Apóstol enseña sobre el principio de autoridad. Escribe a los romanos, hombres que, según él, conocen lo que es la ley (Rom. 7:1). “Toda alma esté sometida a las autoridades superiores. Pues no hay autoridad que no venga de Dios; y las que existen, por Dios han sido establecidas. Así que el se insubordina contra la autoridad, se rebela contra el orden establecido por Dios, y los que se rebelan, recibirán su condenación. Porque los magistrados no inspiran temor a los que obran el bien, sino a los que obran el mal. ¿Quieres no tener miedo a la autoridad? Obra el bien, y obtendrás de ella alabanza; porque ministro es de Dios para ti en orden al bien. Mas si obrares el mal, teme, que no en vano lleva la espada; porque de Dios es ministro, vengador justiciero para el que obra mal, sino también por la conciencia”. (Rom. 13:1-5). Esto escribía San Pablo a los cristianos romanos mientras imperaba en Roma Nerón, uno de los más abominables monstruos coronados que han manchado la historia. Pero Nerón, con todas sus crueldades, con todas sus locuras, con todos sus brutales desenfrenos, representaba para San Pablo el principio de la legítima autoridad; con lo que, de hecho, mantenía el orden jurídico y social, el cual es esencialmente incapaz de mantener el revolucionario o el comunista más honesto y moderado.
San Pablo miraba el principio de autoridad en el mismo Nerón, porque, habiendo emanado de Dios y estando establecido por Dios, tutelaba los fueros sagrados de la ley y del derecho y sancionaba sus infracciones con la pena. Este principio de autoridad, la ley armada con la espada, era también para el Apóstol el gran obstáculo que se oponía al desbordamiento del misterio de la iniquidad, con lo cual retrasaba la apostasía y el advenimiento del Anticristo. Este sencillo cotejo de textos de San Pablo, corroborado con la autoridad de interpretación de los Santos Padres de la Iglesia, nos descubre una gran verdad, una lección importantísima: el valor y la eficacia del principio de autoridad, de una autoridad justa y fuerte, para mantener incólume el orden jurídico y social, para oponer con una valla infranqueable a los progresos del mal. Pero esta lección, encerrada dentro del círculo estrecho de los textos y autoridades, resulta pálida y esquemática.
Para entrever todo su maravilloso alcance, hay que rebasar los angostos límites de la hermenéutica y salir al anchuroso campo de la historia. Una visión rápida de la historia humana, contemplada a la luz de las enseñanzas de San Pablo, será una luminosa confirmación de la gran lección que el Apóstol nos ha dado sobre el valor del principio de autoridad.

III. REALIZACIÓN HISTÓRICA

La autoridad de la humanidad es una serie no interrumpida de luchas: luchas de razas contra razas, de pueblos contra pueblos, de imperios contra imperios, de instituciones contra instituciones, de partidos contra partidos, de escuelas contra escuelas; luchas militares, luchas políticas, luchas económicas, luchas religiosas, luchas doctrinales, luchas literarias. Miradas en la sobrehaz, esas luchas son de hombres contra hombres. Más bajo esas apariencias humanas, los ojos de la fe descubren otra lucha, invisible a los ojos de la carne, lucha incomparablemente más trágica y grandiosa: la lucha de los espíritus, la lucha del mal contra el bien. Dos grandes huestes, encarnizadas, irreconciliables, luchan desde el origen de los tiempos y lucharán hasta el fin de los siglos. La hueste del mal está acaudillada por Lucifer; la hueste del bien está gobernada por Dios. Lucifer y Dios son los dos jefes de la gran batalla que se está librando en la historia humana. Dios, en su sabiduría y omnipotencia, hubiera podido suprimir la lucha, reduciendo a la impotencia a Lucifer. Mas no ha querido. Ha preferido conceder beligerancia a su adversario, para tener la gloria de verle ignominiosamente derrotado. La estrategia con que Dios dirige los lances y el desenvolvimiento de la lucha es su divina Providencia.
Prescindamos de las edades anteriores al cristianismo. Después de la venida de Jesucristo, la hueste de Dios es la Iglesia: ejército humanamente débil e inerme, cuya conservación, cuyos progresos, cuyas conquistas, son un perenne milagro de la Providencia divina. Pero entendámoslo bien. Esos milagros no son precisamente hechos palpables y fulgurantes, capaces de aterrar y paralizar al adversario; son algo secreto y delicado, que deja toda su libertad de acción a la hueste contraria. Las excepciones de ésta táctica divina  son muy contadas y no influyen decisivamente en el curso de la gran batalla.
Contra esta hueste de Dios, la Iglesia, la hueste de Lucifer dirige todos sus ataques, dirigida y azuzada constantemente por su invisible caudillo. El mundo con sus pompas, la carne con sus concupiscencias, la soberbia y el dinero, las perversas doctrinas y las costumbres depravadas, las herejía y los cismas, ofrecen al mal caudillo armas poderosísimas de ataque. Se alistan también de su bandera frecuentemente otros aliados, de suyo no malos, pero de enorme potencia seductora; las ciencias y las artes, el teatro y la novela, la prensa y la cinematografía, la radio (televisión e internet). Con esas armas y esos aliados, Lucifer pretende consolidar y extender su dominación en el mundo, el imperio del mal, el reino de las tinieblas, frente al reino de Dios, que es la Iglesia de Jesucristo.
Pero Lucifer no puede intervenir directa y personalmente en la batalla del mal contra el bien. Está atado, desde que Jesucristo lo venció en la Cruz. Más no le faltan agentes, hombres de carne y hueso, que, inspirados de espíritu diabólico, hacen cumplidamente sus veces y llevan adelante sus planes. ¿Quiénes son los agentes de Lucifer? Todo el mundo señala con el dedo las logias masónicas y el comunismo soviético. tampoco es ningún secreto para nadie que por debajo de masones y comunistas anda la mano judía. Oímos hace algunos años a una persona inteligente, que conocía a fondo el estado actual del mundo, esta atinada reflexión: los planes comunistas, tan maravillosamente combinados y organizados, cuya eficacia ha sido tan enorme y universal, no son ni pueden ser rusos: el genio ruso no da para tanto; sólo en la astucia judaica hallan su cabal explicación. Otra reflexión: masones y comunistas son en su organización externa dos instituciones incompatibles y antitéticas, y, sin embargo, en su funesta actuación andan perfectamente de acuerdo. ¿Porqué? Por el elemento común de entreambos: el judaísmo, que en cada uno de ellos tiene influencia decisiva. A estas reflexiones hay que agregar otra: las primeras persecuciones de la Iglesia partieron del judaísmo, y, según opinión bastante generalizada, del seno del judaísmo ha de surgir el Anticristo.
Todas esas consideraciones nos muestran que el misterio de la iniquidad, que según San Pablo se está ya fraguando, no es otro que la acción oculta del judaísmo masónico y soviético, que gobierna y empuja todas las fuerzas del mal contra la Iglesia de Jesucristo. Con esa perversa acción prepara y promueve la perversión y apostasía universal, cuya realización dará la señal para la aparición del Anticristo.
Pero queda por estudiar un factor, el principal ahora desde nuestro punto de vista: el Estado civil. ¿Que papel representa el Estado en esta lucha de Lucifer contra Dios?
Nos enseña la historia que el poder civil unas veces se ha inclinado hacia el bando de Lucifer, otras hacia el bando de Dios. Esa posición ambigua o variable del poder civil no puede satisfacer plenamente a Lucifer: no ve, ni puede ver, en él un aliado incondicional. El Estado civil, como institución divina de derecho natural, fundada en la justicia, que lleva en sus manos la ley y la espada, garantía del orden, es un adversario nato de la hueste de Lucifer, cuya actuación empuja necesariamente al desorden y al crimen. y el desorden y el crimen, diametralmente opuestos a lo que hay de más esencial en el Estado, no pueden menos que provocar su reacción y sus sanciones. Cuando el Estado, sobre todo si se inspira en los principios cristianos, se pone de parte de la hueste de Dios, entonces la hueste de Lucifer halla en él un adversario formidable y un obstáculo infranqueable para su perversa actuación. Testigos (son) tantos Estados modernos, que, aun simpatizando con los comunistas, no pueden menos que ponerle innumerables trabas a su acción demoledora. De ahí la aversión del comunismo al Estado jurídicamente constituido. Este hecho capital merece más atenta consideración.
El comunismo es, como atinadamente se llama, una fuerza disolvente. Y lo que disuelve, descompone y atomiza es el Estado. En efecto, el Estado civil está trabado y como ligado por dos vínculos principales: el poder o autoridad y el derecho o la ley; los cuales, unidos a otros factores geográficos, etnológicos, históricos, lingüísticos, culturales, religiosos forman las diferentes nacionalidades. Desligar a la masa humana de estos vínculos es el blanco inmediato del comunismo. Para obtenerlo prepara las masas. De ello se encargan los demagogos. Para arrancar de la mentalidad popular toda idea de poder civil, los demagogos persuaden a las masas que no existe otro poder que el del puebloque el poder es consustancial al puebloque el poder es una prerrogativa inalienable e inabdicable del pueblo soberano. Podrá designar sus representantes, mandatarios o comisarios; pero no transferirles su propia soberanía. De ahí que todo comunista, acepte o no el nombre es realmente ácrata o anarquista. Para extirpar toda idea de derecho, los demagogos procuran persuadir a las masas de que no existen otros valores humanos fuera de los económicos o materiales. Los demás: religiosos, científicos, morales, históricos, no son sino ficciones detestables, que hay que desterrar a sangre y fuego. Y como las diferentes nacionalidades se basan en esos valores ficticios y son, además, un obstáculo para la realización de los planes comunistas, de ahí la supresión de las barreras nacionales, de ahí el absoluto internacionalismo. Cuando estos vínculos sociales del poder, del derecho y de la nacionalidad hayan sido borrados de la mentalidad popular, quedará consumada la apostasía universal y preparado el terreno para la aparición del Anticristo.
Esta crisis final ha tenido en el curso de la historia muchos ensayos, que la han preparado y en cierta manera presagiado. La más grave, sin duda, es el actual comunismo soviético, por su vastísima repercusión en todo el mundo, por su organización y propaganda científicamente metodizada, por la crueldad inaudita de sus procedimientos y, sobre todo, por la campaña de su sindiosismo militante y avasallador. Desde hace muchos años se cierne, como negro nubarrón, sobre todo el mundo el peligro del comunismo, que amenaza arrasar toda la civilización cristiana. La magnitud misma del peligro ha provocado una pujante reacción anticomunista, que ha entorpecido y retardado sus avances. Se ha verificado, una vez más, la ley general: que el desenvolvimiento histórico, tanto del bien como del mal, no es uniformemente progresivo: a cada avance suele seguir su respectivo retroceso; a cada crisis, su reacción.
No sería difícil señalar las causas que motivaron los retrocesos o entorpecimientos del avance comunista. Una de las principales, si no la principal de todas, por lo menos la que ahora más nos interese, fue que las masas no estaban aun suficientemente preparadas y maduras para abrazar el comunismo. Quedaban todavía suficientes elementos para la reacción; mas notemos para nuestro propósito, que semejante reacción prosperó, y, por así decir, cristalizó en los Estados llamados autoritarios. Es decir, el principio de autoridad, asociado al sentimiento nacionalista, despertado y como exacerbado al choque de la anarquía comunista internacional, fue el que opuso una barrera a la invasión del comunismo soviético. El instinto de conservación guió a estos Estados nacionalistas y autoritarios. Corroborando el principio de autoridad, apuntó contra lo que hay de más sustancial en el comunismo, asestó a su punto más vital. Y para proteger este mismo principio de autoridad contra los ataques del internacionalismo comunista, se avivó en tales Estados el sentimiento nacional. Y para oponerse el internacionalismo negativo, que suprime las naciones, esos Estados autoritarios contrapusieron otro internacionalismo positivo, que reconoce la diferencia y la independencia de cada nacionalidad. Ante el Komintern ruso surgió el Antikmintern ítalo-germano-japonés. Desgraciadamente, no todos estos Estados se inspiraron debidamente en los principios cristianos, ni contuvieron dentro de sus justos límites el sentimiento nacionalista. Más, si bien se mira, estas mismas deficiencias o exageraciones confirman la lección de San Pablo: que el principio de autoridad, aun no bien entendido y aplicado, es un dique insuperable para el desbordamiento del mal; tal vez por sí mismo para frenar la ofensiva más formidable de la hueste de Lucifer que registra la historia: la del comunismo ateo.
¿Se desplomaron esos Estados autoritarios, se hundieron los diques que contenían el desbordamiento comunista? ¿Seguirá ahora el desbordamiento y la inundación universal del comunismo soviético? Sería humanamente inevitable si Rusia hubiera sido la única o la principal fuerza que arrolló a los Estados autoritarios. Pero entre los mismos aliados de Rusia subsiste el principio de autoridad. Por otra parte, el choque de intereses encontrados permite conjeturar que estos aliados no están dispuestos a consentir desmedida o ilimitadamente el imperialismo soviético. Lo que realmente pasará, sólo Dios lo sabe. Y sabe también la fe cristiana que Dios no ha perdido el control de los acontecimientos humanos. De todos modos queda en pie la verdad enseñada por San Pablo: que el principio de autoridad, despojado de elementos nocivos e inspirado en el espíritu genuinamente cristiano, es el medio providencial que, dentro de los planes divinos, puede cohibir o retrasar la gran apostasía universal, anunciada por el Apóstol de las Gentes.