viernes, 21 de enero de 2011

San Juan de los Lagos: Su Virgen y sus peregrinos

Ningún santuario de México a excepción del Tepeyac recibe tantos peregrinos y manifestaciones de agradecimiento como el de San Juan de los Lagos en los Altos de Jalisco. Se puede decir que todo el pueblo es un anexo del templo, ya que todo está en función de él.


San Juan es una ciudad de unos 40,000 habitantes sostenidos por la Virgen patrona. La población dispone de una fuerte capacidad hotelera desde los de varias estrellas hasta los no estrellados. Una capacidad alimentaria y restaurantera para atender simultáneamente a miles de comensales.


La industria del agradecimiento: velas, exvotos, tierrita de San Juan, fotografías, cuadros de la Virgen, novenas y folletos ocupan las aceras inmediatas a la catedral basílica. Es difícil ver las fachadas de las casas de esta población alteña, porque las mantas de los comercios ambulantes que se han sumado ya a los numerosísimos comercios establecidos, forman un gran toldo colectivo.


En San Juan todo se vende, es el aparador regional de los deshilados de Encarnación, de los tejidos de Aguascalientes, los bordados alteños, las artesanías de madera de Teocaltiche, la cerámica de Tonalá, el cuero de León, la cajeta de Celaya, etc. Esto no es raro si la fiesta de San Juan fue el origen de la feria de San Marcos en Aguascalientes y durante todo el periodo virreinal, el supermercado de México. Ahí se realizaban las más cuantiosas ventas caballares y ganaderas.


Estas conmemoraciones de la Virgen de San Juan para el 2 de Febrero, con el atractivo comercial y su gran concurrencia, desembocarán en una de las fiestas más ruidosas que tanto atraían en aquel tiempo en que la diversión era tan escasa (Siglo XVI).


Las larguísimas procesiones a San Juan con insignias en amarillo y negro surcan todos los caminos y veredas y en oposición a la caridad feudal que albergaba a los peregrinos españoles, los nuestros cierran los zaguanes al grito de "vienen los Sanjuaneros". Esto no es rechazo u oposición a la peregrinación tan compartida por la devoción lugareña, sino la prevención ante el embate de los rateros, que como referencia a este roedor, se llevan en pequeños hurtos los enseres del distraído, aprovechando el anonimato multitudinario.


Las procesiones implican una organización previa y una jerarquía en la conducción. Las columnas de peregrinos pueden extenderse por kilómetros y van siendo motivadas por oficiales identificados por brazaletes y distintivos, que emiten órdenes y coordinan oraciones, cantos, ritmo del avance y descansos.


Al frente va el estandarte de la parroquia o grupo peregrinante con los listones amarillo y negro. Una peregrinación puede durar varias semanas, según el lugar de origen. Es frecuente que al frente de ellas asista un capellán que celebra misa durante el peregrinaje.


Otros viandantes son aquellos peregrinos que hacen el recorrido con dos espinosas pencas de nopal como escapulario sobre el dorso desnudo. Otros van de rodillas con el auxilio de parientes que extienden cobijas a su paso; el sacrificio se externa en mil formas, habiendo la creencia popular de que quien interrumpe el compromiso de su manda, se convierte en piedra.


San Juan de los Lagos por fin aparece como escondido en un agujero en el lomerío de los Altos. La impresionante basílica-catedral de magnífica sillería de cantera, reta la altura con sus elevadas torres. Nadie que no conozca la región puede imaginarse la altura de estas iglesias jaliscienses. Está rodeada del amontonamiento que sugieren las casas en el vaivén del suelo. La traza logra una cuadrícula apurada sobre el abrupto terreno.


En 1542, recién superada la rebelión del Mixtón que estuvo a punto de acabar con las conquistas castellanas, se fundó, en este sitio llamado Mezquititlán o lugar de mezquites, la región de San Juan Bautista que a partir de 1633 fue poblada por habitantes de Santa María de los Lagos, por lo que éstos le llamaron San Juan de los Lagos.


Por el mismo año de su fundación, fray Miguel de Bolonia O.F.M. regaló a la naciente villa una imagen de estas tan comunes a los franciscanos. Carecían de advocación o se dedicaban a la Inmaculada Concepción. Eran para vestir o sea que sólo tenían tallada la cara y las manos, su tamaño fluctuaba entre los 25 y 50 cm, lo que las hacía transportables en sus caballos amarrados a la silla de montar. A estas imágenes se les ha llamado misioneras, castrenses u hospitalarias tomando la mayoría de ellas el nombre de su localidad.


Sin embargo, no obstante la antigüedad de la Virgen de San Juan, hasta 1623 empezará el culto, debido a su celebridad como milagrosa. El jesuita Francisco de Florencia nos narra cuando un "volantín" (cirquero) enseñaba a sus hijas un ejercicio en el trapecio sobre puntas de espadas, una de ellas cayó y murió. Una anciana le dijo a los padres que fueran a consolarse con la Sihuapilli (la Señora) del Pueblo, la cual devolvería la vida a su hija. Fueron a la ermita y pusieron sobre el pecho de la niña la sagrada imagen y al poco tiempo ésta volvió a la vida. También menciona la restauración de la apolillada imagen en una noche, por un joven misterioso que desapareció sin esperar el pago, este suceso se atribuyó a un ángel.


A partir de este momento los milagros y consejas se agolpan, dando lugar a la construcción del santuario. De 1643 a 1641 el bachiller Diego de Camarena construyó el primero, que se conoce como Capilla del Primer Milagro. Para 1682 se terminó el segundo que ahora es la parroquia. En 1732 el Obispo de Guadalajara, Carlos de Cervantes, inició la actual basílica en 1769, en adelante los papas Pío X, Pío XI, Pío XII y Juan XIII le dan el rango de Colegiata, Basílica y Catedral.


Es un bello monumento arquitectónico de la época colonial cuyo culto y devoción dio origen a la Feria Anual que decretó el rey Carlos IV el 20 de noviembre de 1797. Está edificado en una extensa explanada de 3 m de altura por el frente. Ochavada en tres de sus ángulos y la limita en casi en sus cuatro costados una balaustrada de cantería. El interior contiene las proporciones y la sobriedad del orden dórico.


San Juan también tiene su pocito, cuya historia nos relata que en esta rocosa y seca comarca, una niña golpeó con una vara la roca brotando agua. Como en todos estos casos la niña desapareció. La imagen es de pasta de caña de maíz Totzinqueni por lo que es muy probable que fuera hecha en Pátzcuaro. No pasa de 50 cm, aunque se acrecienta por la presencia de los ángeles que portan la filacteria:Mater Inmaculata ora pro nobis. La luna y la peana, todo ello de plata. La imagen es de manufactura popular y de expresión piadosa. No en vano es tina de las imágenes más enjoyadas de México.


Sobre la fábrica de la iglesia digamos que es una de las más bellas de México. Su planta es de cruz latina con bóvedas de nervaduras góticas, su altura le da una gran monumentalidad, posee un Viacrucis de buen pincel enmarcado en plata y en el camerín existe una pintura que se atribuye a Rubens.


Es impresionante la acumulación de exvotos que continuamente son reemplazados. La sacristía es rica en mobiliario y en pintura, pero lo que más sobresale es su exterior, por el equilibrio logrado entre sus grandes dimensiones y su decoración, que marca el periodo de transición entre el barroco y el neoclásico.

jueves, 20 de enero de 2011

La Guardia Suiza

La Guardia Suiza, el cuerpo militar encargado de guardar el orden en El Vaticano, fue creada en 1506, a instancias del Papa Julio II 

Una historia ejemplar de lealtad es la Guardia Suiza, el cuerpo militar encargado de guardar el honor y el orden en la Ciudad del Vaticano.
Fue creada el 21 de enero de 1506, tres años después de que el Papa Julio II ocupara la silla de San Pedro y pidiera, a los nobles suizos, soldados para su protección, formando una compañía de 150 hombres.


Desde entonces, la Guardia Suiza ha protegido no sólo a Sumos Pontífices. Durante el reinado de Luis XIV se encargó de la seguridad del Palacio de Versalles, en Francia.


Diversos hechos de armas han inmortalizado la bravura de estos soldados, pero el más memorable ocurrió en 1527 cuando se enfrentaron a un millar de soldados alemanes y españoles durante el saqueo de Roma, por parte del emperador Carlos V.


Lucharon ante la Basílica de San Pedro y siguieron combatiendo mientras retrocedían hasta los escalones del altar mayor.


Sobrevivieron sólo 42 de los 150 guardias suizos; estos 42 soldados formaron un círculo alrededor del Papa Clemente VII y lograron que escapara por un callejón que conduce al Castillo de Sant Angelo.


Rememorando este hecho, cada 6 de mayo, los nuevos alabarderos juran sus cargos ante el Papa y los ascendidos toman posesión.


La Guardia Suiza está compuesta por cien soldados: cuatro oficiales, 23 mandos intermedios, 2 tamborileros, un capellán y 70 alabarderos, que son los que portan la alabarda, esta arma tradicional de madera, con punta de lanza, que usaban en la Infantería desde la Edad Media y hoy se utiliza como arma ceremonial.


Para enrolarse en ese “Ejército del Papa”, es necesario ser varones suizos y tener entre 19 y 30 años de edad, pertenecer a familias católicas y haber hecho el Servicio Militar. La mayor parte de ellos proviene de Lucerna y de cantones suizos de lengua alemana. La altura mínima requerida es de 1.74 metros.


Sus trajes a franjas amarillas, azules y rojas fueron diseñados por el gran pintor y escultor, Miguel Ángel. La bandera porta en la parte inferior las armas de Julio II y en el superior las del Papa reinante.


Actualmente cada guardia suizo trae oculto en su uniforme un pulverizador de gas lacrimógeno y a partir del grado de sargento, una pistola y dos modernas granadas.


Cada vez que el Santo Padre pasa frente a ellos, el llamado Ejército más pequeño del mundo, le saluda de rodillas, en señal de grandísimo respeto y máximo honor.

LA DESTRUCCIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE LA GRACIA

La misión de la Iglesia. 


La Iglesia tiene la misión de santificar las almas. La santificación de las almas se opera a través de una acción doble, a saber: la transmisión de la Fe y la transmisión de la Gracia. Sin Fe es imposible agradar a Dios, frase de la Sagrada Escritura tomada a su vez por el Vaticano I para explicar la razón de ser de la Iglesia Católica. Sin Fe es imposible agradar a Dios, imposible ser justificado e imposible ir al Cielo, de donde se desprende que es necesaria una entidad para transmitir esta Fe, provista de los atributos extraordinarios de infalibilidad para que así esta Fe no se vea alterada a través de los siglos, y esta entidad es la Iglesia Católica. 


Junto a esta transmisión de la Fe está la transmisión de la Gracia, gracia santificante que es participación en la naturaleza divina y transmitida a través de los Sacramentos. Los Sacramentos son los canales por los que se vierte en las almas todas las gracias que Nuestro Señor Jesucristo nos ha merecido en la Cruz gracias al Sacrificio perpetuo, renovado en el Santo Sacrificio de la Misa. La Misa ha sido atacada. Han creado una nueva Misa con la participación de expertos protestantes, pues el fin de esta nueva Misa es un fin ecuménico.


La Misa. El autor de esta nueva Misa, Monseñor Bugnini, declaró lo siguiente: “La oración no debe ser un motivo de escándalo para nuestros hermanos separados, por eso vamos a suprimir de la Misa todo lo que puede ser motivo de choque para estos hermanos nuestros”. Dicho de otra manera, todo lo que era una afirmación pura y clara del catolicismo ha sido quitado en la nueva Misa. Y para corroborar esta afirmación del autor de la nueva Misa, ahí tenemos la definición de esta nueva Misa, definición que se encuentra en el primer misal, definición herética, de forma que fue necesario corregirla, tan mala era, pero no fue corregida la Misa que corresponde a esta definición.
Algunas declaraciones de los protestantes sobre la Nueva Misa.
Max Thurian: “En adelante los protestantes pueden usar el Misal romano para celebrar la Cena, teológicamente es posible”. Es decir, la nueva Misa corresponde a la teología protestante.
El profesor Metz, profesor de teología protestante, declara: “Ya que la noción de sacrificio ha quedado como entre sombras, en adelante un protestante puede asistir a la misa sin sentirse extraño”.
El Pastor Viot, presidente de la comunidad luterana de París y también masón insigne, declara. “Nuestros antepasados prefirieron ir a la hoguera antes que aceptar la Misa tridentina”. Opina así pero acepta la nueva Misa.


La Confesión de Augsburgo, en Estrasburgo, propuso a las comunidades luteranas que utilizasen el nuevo misal romano en su celebración litúrgica protestante.
El Sacerdocio. Suprimido el carácter de sacrificio, el sacerdocio se ha visto seriamente afectado. Mas el sacerdocio o el sacerdote es el instrumento para la transmisión de la gracia. Mucho se ha hablado de crisis de identidad y se ha dicho que los sacerdotes no saben ya lo que son. Es verdad, pues han perdido el sentido de la Misa. Cuando la Misa es solamente un banquete, cuando la Misa no es verdaderamente un sacrificio, cuando se está casi seguro que no se da la Presencial real de Nuestro Señor en las Sagradas Formas, ¿cómo es posible que los sacerdotes sigan cumpliendo con su misión sacerdotal? Esta crisis sacerdotal supone un desastre increíble. Podríamos contar innumerables ejemplos de barbaridades cometidas durante las Misas. ¿Se puede hablar de Presencia real en todo el mundo? En determinados países de Europa menos de la mitad...


Vivimos una época inverosímil, en la que a menudo los Sacramentos son administrados inválidamente, y esto vale para los siete Sacramentos.
El Bautismo. Cuando se toma a un niño entre diez y se vierte el agua sobre este niño diciendo que, por supuesto, como el bautismo es una ceremonia de recepción en la Iglesia, basta que lo reciba simbólicamente uno para que los demás sean recibidos también en la Iglesia. Pues bien, en este caso hay sólo un bautismo e incluso se puede dudar de la validez de éste, ya que el bautismo borra en primer lugar el pecado original. Es verdad que nos incorpora al Cuerpo místico, pero en primer lugar borra el pecado original: el agua que se vierte significa este baño, esta purificación del alma respecto al pecado original y respecto a los pecados actuales en el caso de los adultos. 


Si no se cree ya en el pecado es cierto que el bautismo no tiene ya mucho sentido.


Por la Fe Católica

¿Es un disparate? El cura Gómez ahora "guarda" silencio

¡Oh, maldito respeto humano, qué de almas arrastra al infierno! SANTO CURA DE ARS.

Piensa lo que te plazca de Agustín, con tal de que la conciencia no me acuse delante de Dios. (S. AGUSTIN, Contra Secundino, 1).


Hacen callar al cura Gómez.


El presbítero José Antonio Alvarez, responsable de la Oficina de Prensa del Obispado de la diócesis de San Rafael, calificó de "disparate y ofensivas" las declaraciones vertidas por el cura de Malargüe Padre Jorge Gómez cuando aseguró que lo hecho por el grupo musical Coral Lutherieces en el Festival del Chivo "es mil veces más grave que la violación de una hija" y que su reacción se debió a que se estaba presente ante una violación de la fe. "No es una comparación aceptable", aseguró el vocero oficial.

Alvarez dijo que el espectáculo que interrumpió Gómez puede calificarse, en todo caso, como una broma que se transformó en burla o que pudo ser tomado como eso al venir de un grupo de imitadores de un conjunto famoso, pero de ninguna manera puede considerarse que es una "violación de la fe. Puede haber molestado a alguien, pero eso no puede considerarse una violación a la fe", reiteró

"Las declaraciones del sacerdote, dijo, son un hecho grave que el Obispo monseñor Eduardo María Taussig a su regreso de Roma analizará profundamente y tomará los recaudos del caso si así lo considera".

Ante la consulta sobre si se ha tomado alguna medida con el padre Gómez, Alvarez admitió que se le ha solicitado se abstenga de hacer más declaraciones hasta la vuelta de monseñor.

El caso que tomó trascendencia mediática a través de los días se inició durante la Fiesta nacional del Chivo cuando el cura, que está bajo la órbita del Obispado de San Rafael, subió al escenario, le pidió el micrófono a uno de los integrantes del Coral y le solicitó detener el número porque en "Malargüe somos católicos y no voy a permitir que pisoteen mi castidad".

Esta interrupción fue aplaudida por unos y abucheada por otros, especialmente por la platea que estaba próxima al escenario. La mayoría de los espectadores no alcanzó a percibir el incidente ya que los artistas estaban ataviados con sotanas y poco antes Gómez había actuado en el mismo escenario con un grupo musical que dirige situación que fue confundida como parte de algún número del coral.

Sin embargo el hecho no concluyó allí porque el sacerdote al ser entrevistado al día siguiente por medios periodísticos afirmó que efectivamente "había censurado el espectáculo" contradiciendo explícitamente a los organizadores que habían tratado de minimizar el incidente al sostener que no se había tratado de un acto de censura.

Fue entonces cuando desde el Obispado de la diócesis de San Rafael el responsable de Prensa, el presbítero José Antonio Alvarez respondió oficialmente que no se daría una opinión sobre el tema por no considerarlo trascendente.

Pero la cuestión no quedó allí porque el padre Gómez continuó hablando en los medios y el punto culminante se produjo cuando en una entrevista radial afirmó que su reacción se debió a que se había violado la fe y que eso era "mil veces peor que violar a una niña".

Concretamente, el religioso fue entrevistado por periodistas de radio Nihuil, a primera hora de la mañana del martes y fue allí donde reafirmó sus conceptos. El periodista Cristian Molina le preguntó si realmente consideraba que el acto que protagonizó en el escenario Coral Lutherieces (interpretación de una parte de la obra Bromato de Armonio, de Les Luthiers), era más grave que el abuso de menores por parte de sacerdotes.

"Si" fue la respuesta y sorprendido Molina repreguntó si pensaba que era más grave. "Es diez mil veces más grave violar las convicciones sacerdotales que a un menor".

La reacción mediática fue instantánea y en pocas horas el sacerdote que desarrolla sus tareas pastorales en la zona de puestos de montaña de Malargüe tomó notoriedad nacional. 

miércoles, 19 de enero de 2011

Sin purgatorio de un plumazo

Benedicto XVI señaló que Catalina de Génova en su experiencia mística jamás hizo revelaciones específicas sobre el purgatorio o sobre las almas que se están purificando, frente a la imagen de la época que lo representaba siempre ligado al espacio.

El Obispo de Roma añadió que la santa no parte del más allá para contar los tormentos del purgatorio e indicar después el camino de la purificación o la conversión, sino que parte de la "experiencia interior del hombre en su camino hacia la eternidad".

Además aseguró que el alma se presenta ante Dios aún ligada a los deseos y a la pena que derivan del pecado y que eso leimposibilita gozar de la visión de Dios y que es el amor de Dios por los hombres el que la purifica de las escorias del pecado.

Estas palabras de Ratzinger siguen la línea marcada anteriormente por el Papa Juan Pablo II, quien consideraba que el purgatorio existe, pero no como "una prolongación de la situación terrenal" después de la muerte, sino "el camino hacia la plenitud a través de una purificación completa".

Santa Catalina de Génova, una extraordinaria alma que tuvo durante su vida la Gracia de recibir revelaciones sobre la vida del alma, particularmente sobre la alegría inmensa que se vive al conocer que tenemos destino de Reino.

Un escrito que fue leído, estudiado y admirado durante siglos por teólogos, santos y místicos. La lectura del texto da alegría por la sencillez de las palabras, por la unión que se promueve con Dios.

Cuando pasamos los umbrales de la muerte, nos enfrentamos al momento crucial de nuestra existencia, donde se define donde estaremos por el resto de la eternidad. Si es Purgatorio, el alma vive con la felicidad plena de saber que esta destinada a la unión con Dios, aunque viva todavía una postergación originada en la necesidad de purificarse como paso previo a ello, y sufra las penas de tal purificación.

San Francisco de Sales fue un gran defensor del Tratado del Purgatorio de Catalina, como otros santos y teólogos de la iglesia. En este hermoso texto además se nos presenta la doctrina de San Juan de la Cruz sobre el Purgatorio, así como lo que nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica al respecto. En resumen, palabras que no podemos dejar de leer los que queremos aumentar nuestro conocimiento de las cosas del Señor, como camino a amarlo más y más.

martes, 18 de enero de 2011

Califican como 'profecía bíblica' muerte de 200 reses en EEUU

Vacas, aves y peces muertos serían señales bíblicas, según algunos teólogos de norteamerica quienes sugieren que está próximo el fin de los tiempos.

La muerte de 200 vacas el último viernes por causas desconocidas fue asociada con la muerte de pájaros y de peces por una serie de teólogos cristianos de Estados Unidos que sugieren que está próximo el fin de los tiempos."Independientemente de los resultados de las necropsias a las reses, muchas personas encuentran en la misteriosa muerte de la manada un mensaje apocalíptico, luego de los acontecimientos que cobró la vida de miles de aves y peces en Arkansas, y cientos de aves en Suecia, Louisiana y Kentucky", según informa New York Daily News .

El teólogo Paul Begley de Indiana, cree que las muertes de los animales es una señal del cielo que el fin de los días se acerca, señala la publicación.

“La muerte de vacas, aves y peces, en particular, parece seguir la profecía establecidas por la Biblia en el Libro de Oseas, y se dice que se producen cuando el hombre da la espalda a Dios”.
Begley, dice que hay algo que bíblicamente está pasando con los signos de la segunda venida de Cristo y menciona un pasaje del libro de Oseas. “Sólo perjurio y engaño, asesinato y robo, adulterio y extorsión, y los crímenes sangrientos se suceden uno tras otro. Por eso, el país está de duelo y languidecen todos sus habitantes; hasta los animales del campo y los pájaros del cielo, y aún los peces del mar, desaparecerán”.

"Católicos" se oponen a la beatificación de Juan Pablo II

Católicos y teólogos de las corrientes críticas de la Iglesia han iniciado una campaña contra la decisión del Vaticano, por lo que recabarán firmas a escala mundial

Con el anuncio del Vaticano sobre la beatificación del papa Juan Pablo II, católicos y teólogos han iniciado una campaña contra esa decisión, porque aseguran que encubrió a pederastas como Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, además de ejercer presión contra la Teología de la Liberación, bloquear a las Comunidades de Base y negarse al diálogo con los fieles comprometidos con la justicia evangélica, por lo que recabarán firmas a escala mundial.

En México el Observatorio Eclesial, que agrupa a organizaciones católicas, dio a conocer la campaña contra el pontífice carismático, que tuvo un excelente manejo de los medios de comunicación.

Al conocerse la noticia de la beatificación, en Roma, 13 teólogos, así como profesores católicos de Europa y América Latina, dieron a conocer un manifiesto en el que piden a los fieles “testimonios contrarios” a la beatificación de Juan Pablo II, aun dando fe de “los aspectos positivos de su pontificado, como fue el compromiso por la paz o la tentativa de admitir las culpas históricas”.

Entre los firmantes del manifiesto titulado “Llamada a la claridad” se encuentran el sacerdote Casimir Martí; el escolapio Ramón María Nogués, y el profesor de la Universitat de Barcelona Jaume Botey. También Juan José Tamayo, fundador de la Asociación de Teólogos Juan XXIII; Casiano Floristán, profesor emérito de la Universidad Pontificia de Salamanca, y Rosa Cursach, teóloga mallorquina.
En el texto, destaca el Observatorio Eclesial, se detallan siete puntos que, a juicio de los firmantes, arrojan dudas sobre la posible beatificación de Karol Wojtyla:

“La tenaz oposición a considerar, a la luz del Evangelio, la ciencia y la historia, algunas normativas de ética sexual”; la “dura confirmación del celibato eclesiástico”; el rechazo a “discutir en forma seria y profunda la condición de la mujer en la Iglesia”; la “no aplicación” de imaginarias “normas establecidas por el Concilio Vaticano II para una mayor democracia interna”, y la “represión” de los teólogos de la liberación marxista en América Latina.

A su vez, la agencia AFP reportó que el sacerdote Ernesto Cardenal, uno de los pilares de la Teología de la Liberación en América Latina, criticó el anuncio sobre Juan Pablo II y se mostró sorprendido por la beatificación del Papa que “protegió” a acusados de pederastia.

Cardenal fue reprendido públicamente y de modo enérgico por Juan Pablo II en ocasión de la visita del entonces pontífice a Nicaragua en 1983.

El Observatorio Eclesial es integrado por Católicas por el Derecho a Decidir, el Centro de Comunicación Social (Cencos), Centro de Estudios Ecuménicos, Sicsal, Centro Antonio de Montesinos y Colectivo Alas que realiza un análisis crítico del acontecer de la Iglesia católica desde hace varios años y participa en la red Amerindia, que reúne a teólogos de América Latina como Leonardo Boff.



Fuente

lunes, 17 de enero de 2011

LA FERIA DE LAS RELIGIONES

LA IGLESIA OCUPADA – CAPITULO XIV

Nolite conforman huic saeculo.
SAN PABLO

El parisiense guasón hará un chiste del coleccionista escéptico a quien un amigo desmañado le dejó caer un ídolo de la estantería:
“Desgraciado! ¡A lo mejor ese era el Dios verdadero!”.
ARTHUR LOTH

(La Vérité, 19 de octubre de 1895)

La idea de un “Parlamento de las religiones” nació, al final del siglo XIX, en los Estados Unidos... con ocasión de la Exposición de Chicago en 1893.
Dos años antes se había constituido un comité donde estaban juntos luteranos, metodistas, unitarios, un judío, el rabino Hirsch y Mons. Fechan, arzobispo católico de Chicago. Este comité había publicado un manifiesto, invitando a los representantes DE TODAS LAS CREENCIAS, a prestar su concurso “para ofrecer al mundo, en la Exposición de 1893, un cuadro de las armonías religiosas de la humanidad”.

Se proponían “reunir en una conferencia, por primera vez en la historia, a los principales representantes de las grandes religiones del mundo”, “mostrar a los hombres de una manera interesante, LA NATURALEZA Y EL NÚMERO DE VERDADES FUNDAMENTALES que son el tesoro común de las diversas religiones...
El cardenal Gibbons declaraba que “el fin de este Parlamento (de las religiones)” era “presentar a los espíritus que buscan la verdad, los postulados respectivos de las diversas religiones, a fin de que pudiesen abrazar entre todas ellas aquélla que se impusiera a su conciencia”

Dicho de otra forma, se abría una especie de campaña electoral en la cual las religiones, como si fueran partidos, iban a ensalzar sus méritos respectivos. Pero las campañas electorales tienen sus leyes, la más importante de las cuales es que no hay que chocar al elector y también los católicos norteamericanos tuvieron la idea de que convenía silenciar ciertas afirmaciones doctrinales de la Iglesia romana.

Los norteamericanos incluso se permitieron ir a Francia a dar lecciones a los católicos franceses. De paso por París, el cardenal Gibbons declaraba que los sacerdotes franceses “no hablan a los hombres de este siglo el lenguaje de este siglo. Hablan como en otros tiempos y parecen venir de regiones lejanas, oscuras, en las que se hubiesen ignorado los cambios”.

A lo que el gran periodista católico Arthur Loth, respondía valientemente en La Vérité:
“El Evangelio ha sido hecho para todos los siglos, para todos los países, para todos los estados de la sociedad.. La doctrina de la sociedad moderna es completamente contraria a la del Evangelio… Evidentemente, la predicación evangélica debe ser apropiada a los tiempos y al país en que se ejerce; pero la acción del clero y de los católicos, para ser eficaz en el seno de una sociedad materialista como la nuestra, debe ante todo inspirarse en este consejo de San Pablo, QUE CONVIENE TANTO A NORTEAMÉRICA COMO A FRANCIA: ‘guardaos de conformaros al siglo’. —NOLITE CONFORMARI HUIC SAECULO”.

El 15 de septiembre de 1895 León XIII condenaba el principio mismo de la “Feria de las Religiones” y escribía al cardenal Gibbons:
“Hemos sabido que en Norteamérica se celebraban asambleas en las cuales, indistintamente, los católicos se unen a los que están separados de la Iglesia para tratar de cuestiones religiosas o de cuestiones morales. No hay que creer que no exista ningún pecado en este silencio, en el cual se omite intencionadamente y se relegan al olvido ciertos principios de la doctrina católica. Pues todas estas verdades, cualesquiera que sean, no tienen más que un solo y mismo Autor y Doctor, el Hijo único que está en el seno del Padre”.

Esto no impidió que durante diecisiete días se viera al cardenal Gibbons con su ropaje escarlata, a un brahmán vestido de rojo tocada la cabeza con un turbante verde, a un budista envuelto en una toga blanca, a mandarines chinos y bonzos japoneses cubiertos de seda, exponer lo que hacían sus cultos por la felicidad espiritual y temporal del hombre.

Esta “Feria de las Religiones” rica en color y dentro del estilo de los desfiles norteamericanos, acaso no chocaba en Chicago, pero cuando los padres Klein y Charbonnel lanzaron la idea de organizar un Congreso universal de las religiones en París, con ocasión de la Exposición Universal, el escándalo fue tal, que debieron renunciar; León XIII mandó decir: que era “más prudente que los católicos tuviesen su congreso aparte”.

Pero el asunto estuvo candente. El padre Charbonnel había lanzado una “Unión moral de las religiones”.
“Se hará —escribía en la Revue de Paris deI 1 de septiembre de 1895— UN PACTO DE SILENCIO SOBRE TODAS LAS PARTICULARIDADES DOGMÁTICAS QUE DOMINAN LOS ESPÍRITUS y un pacto de acción común por aquello que une los corazones, por la virtud moralizadora que está en toda fe. Sería el abandono de los viejos fanatismos, sería la ruptura de esta larga tradición de EMBROLLOS que mantiene a los hombres exasperados por sutiles disensiones de doctrina y el anuncio de nuevos tiempos (...). Ha llegado la hora —concluía el padre Charbonnel— para esta UNIÓN SUPREMA DE LAS RELIGIONES”.

Esta era muy exactamente la doctrina masónica expuesta en las CONSTITUCIONES de 1717, que establecían que los francmasones no están obligados más “que a esta religión en la que todos los hombres están de acuerdo, dejándoles la elección de sus opiniones individuales.

POR AHI, LA MASONERÍA SE CONVERTIRÁ EN EL CENTRO Y EL MEDIO de crear una fraternidad verdadera entre gentes que, sin esto, habrían quedado divididas para siempre”.
De esta forma, desde fines del siglo XIX, la penetración de las ideas masónicas se hace visible en una parte del clero y de los fieles.

COMIENZA LA OCUPACIÓN
Los modernistas notables, como los padres Lemire y Naudet aplaudieron la iniciativa de Charbonnel. Fonsegrive y Goyau compartían esta opinión. En Le Monde, del cual era director el P. Naudet, tuvo lugar una reunión preparatoria. Naudet hablaba “de bajar los puentes levadizos” y aseguraba: “los católicos DEBEN participar en el Congreso de las religiones” .

“Hace treinta años, veinte años, diez años solamente —escribía Arthur Loth— la idea de añadir a una exposición de artes industriales un Congreso cosmopolita de las religiones hubiese parecido extravagante a todo el mundo... Jamás los Dupanloup, los Maret, los MontaIembert, los Falloux, habrían soportado que la Iglesia Católica que ellos habían intentado reconciliar con el siglo, viniese a abrir una tienda en la feria de las religiones”
Le Monde, ganado por los “innovadores”, aseguraba que sería una afirmación grandiosa “hecha por todas las religiones, decir que la religión es una cosa buena. Y no serán en absoluto UNOS DIOSES los que se coloquen en primer plano, sino que será LA IDEA DE DIOS, DEL QUE TODAS LAS RELIGIONES SON VEHÍCULOS MÁS O MENOS PERFECTOS”.

No, respondía Arthur Loth, esto será una lección de escepticismo. “La vista de la diversidad de religiones es lo que hay de menos propio para hacer nacer en los espíritus incrédulos el reino de Dios, y lo más capaz de hacer perder la fe a los demás. Así ha sido en todos los tiempos. Los romanos comenzaron a perder la fe en sus dioses, a medida que conocieron las divinidades de los pueblos extranjeros. Primero, los identificaron con los suyos para hacerse creer a sí mismos y hacer creer a sus súbditos que eran los mismos dioses; después terminaron por no creer en ninguno. La mezcla había sido la causa de su incredulidad.

“Así sucederá en París. El espectáculo de esta multitud de religiones asociadas con un mismo fin, confundidas en una misma representación, no hará más que fortalecer la duda. En presencia de tantas religiones, se creerá más fácilmente, o que todas ellas son buenas, o que todas ellas son indiferentes; viendo tantos dioses, uno se preguntará si ninguno vale nada o si hay uno que valga. El parisiense guasón hará un chiste del coleccionista escéptico a quien un amigo desmañado le dejó caer un ídolo de la estantería: ‘ Desgraciado! ¡ A lo mejor ese era el Dios verdadero !“ .

La época era un poco loca. El vizconde Melchior de Vogué, hablaba de “neocristianos”. Se los llamaba “las Cigüeñas”, según el título de uno de sus artículos de la Revue des Deux Mondes.

En resumen, como en el tiempo de Lamennais, se tenía la impresión de que el cristianismo comenzaba solamente en este final del siglo XIX y que le hacía falta silenciar sus dogmas para “ganar el corazón de los extraviados”.

León XIII comenzaba a dudar de las excelencias de la política del “Ralliement”. Muy atento a la acción subterránea de la Francmasonería que no dejaba de denunciar, hizo saber que este pacto del silencio“tendría por efecto separar a los católicos de la Iglesia en lugar de hacer volver a los disidentes”.

Henry Béranger confesará algunos años más tarde:
“En realidad, no es verdad que la Iglesia católica se haya beneficiado del movimiento neocristiano que nos arrastraba... La Iglesia no ha reconquistado una sola alma de entre las nuestras, y nosotros hemos conquistado muchas de entre las suyas”

El sacerdote apóstata Hyacinthe era naturalmente uno de los más ardientes defensores de este congreso de las religiones que se quería reunir en la Exposición de 1900: 

“El Padre Hyacinthe —escribía Arthur Loth— encontró buenas todas las ocasiones para afirmar que en el futuro se formará entre los diversos cleros y los diversos creyentes, una religión superior que los reunirá a todos y de la que él se ha constituido en sacerdote desde ahora: esto es un efecto de su apostasía.. . Les es lícito al pastor Holland y al Padre Hyacinthe, organizar con los rabinos, los muftíes, los derviches, los faquires y otros hierofantes de falsos dioses, todos los congresos y teatros de las religiones que quieran imaginar para la diversión de la Exposición de 1900; pero la Iglesia Católica debe permanecer fuera de todas las exhibiciones de este género. Ella es la Iglesia de Jesucristo. Es lo que es por su Divino Fundador. Ella sola es la depositaria de la verdad religiosa. No solamente no tiene nada que tomar o que recibir de las otras religiones, sino que tiene que darles todo. No admite ni tolerancia, ni compromiso en materia de dogma y su moral es la moral misma del Evangelio.”
“La Iglesia Católica no puede aparecer en medio de las otras religiones sino con la superioridad que le da su divina institución. ELLA NO ES NADA O LO ES TODO”.

Habiendo prohibido el cardenal arzobispo de París la “feria de las religiones” el padre Charbonnel le escribió: 

“El congreso de las religiones, parece que es la glorificación del principio de tolerancia. Tanto mejor, ciertamente. Pero nuestros buenos sectarios —y los hay ‘de todas clases’, como entre los jesuitas de Pascal— no recuerdan que ‘toda verdad es intolerante, y sobre todo la verdad religiosa’, que ‘la intolerancia es el principio de la vida de la Iglesia Católica’. Los innovadores estarían pues en el error, pero el error, proclama Charbonnel ‘el error no existe en sí’.
Sólo se le podría concebir como ‘no ser’ la verdad y únicamente se le podría alcanzar en la persona. El error, es a fin de cuentas el pensamiento de alguien... Acosar un error fue y sigue siendo, cualquier casuística que se haga, acosar a las personas (...) LAS RELIGIONES DEBEN SER CONSIDERADAS DEL LADO DEL HOMBRE. No se trata tanto de religiones como de hombres religiosos, y no tanto de CREDO y de verdad, como de almas creyentes y de sinceridad. Y también, más allá de sectas y capillas, en una comunión superior de aspiraciones, de sentimientos, de oraciones, se forma la noble elite de las almas religiosas, verdaderamente la ‘Iglesia’ de tantos elegidos que, por la ascendente paz de las creencias o por sentimientos y deseos de fe, o por los torrentes de un pensamiento inquieto, o por las llamadas de su sufrimiento, con la mirada hacia la luz, buscan a Dios”.

Y Charbonnel se queja de que haya sido ahogada “la voz de Lamennais, de los Lacordaire, de los Montalembert”, pero proclama que hoy “un Manning de Inglaterra, un Ireland de Norteamérica, y un León de Roma, han querido hacer revivir el viejo y liberal Evangelio prescrito: EL EVANGELIO DE LAS MULTITUDES”. Charbonnel se quedó solo obstinándose y acabó por secularizarse.
La gran idea de los innovadores, a finales del siglo pasado, es la de fundar la Iglesia “en el Siglo”, como ellos dicen:
“¡ La Iglesia y el Siglo! —escribe Mons. Ireland—. Ponedlos en íntimo contacto, sus corazones baten al unísono; EL DIOS DE LA HUMANIDAD opera en el uno, EL DIOS DE LA REVELACIÓN SOBRENATURAL opera en el otro; en ambos es el mismo y único Dios”.

Como el siglo va a la Democracia (¡y qué!, ¿acaso solo?) la Iglesia, estima Monseñor Ireland, debe aliarse a la Democracia: “Estamos actualmente en la edad de la democracia. Los monarcas ya no ocupan el trono sino para ejecutar la voluntad del pueblo. Pobre de la religión si no comprende este hecho” .

La Iglesia “ha comprendido”, dicen ellos. León XIII compromete a los católicos franceses en la política del “Ralliement” y Mons. Ireland asegura que “las gloriosas encíclicas a la nación francesa, traen el beso de la paz, tan largamente deseado, de la Iglesia a la democracia. La sonrisa de la Iglesia, que los emperadores y los reyes reclamaban en otro tiempo como su derecho exclusivo, se vuelve ahora hacia la forma más bella y la representación más elevada de los derechos populares, hacia la República”.

Sin embargo, el arzobispo de San Pablo de Minnesota es un poco como M. Zola. Duda de la vocación democrática de Francia y proclama, dos años después de que León XIII haya condenado estas tesis:
“Creo que una misión divina ha sido asignada a la República de los Estados Unidos; esta mishón es la de preparar el mundo por el ejemplo y por la influencia moral, al reino universal de la libertad humana y de los derechos del hombre. Norteamérica no vive para ella sola; LOS DESTINOS DE LA HUMANIDAD ESTÁN CONFIADOS A SU CUSTODIA. Ninguna doctrina de Monroe confina su democracia a las costas del Atlántico y del Pacífico”.

Texto singular donde ya se dibuja ese imperialismo pandemocrático que va a caracterizar la política norteamericana a todo lo largo del siglo XX. La idea de enganchar la Iglesia a este imperialismo, destinado a imponer las ideas de 1789 en el mundo, era la más asombrosa que se puede imaginar, pero la época es la de las grandes desviaciones del espíritu.

En su prefacio a la traducción francesa del libro de Mons. Ireland, verdadero manifiesto del modernismo, condenado en la época bajo el nombre de “americanismo”, en razón de su origen geográfico, el padre Klein aseguraba que la Iglesia “bendice la democracia y la considera como la eflorescencia de sus propios principios de igualdad, de fraternidad, y de libertad de todos los hombres ante Cristo y por Cristo”.
La VIE DU P. HAEKER (Vida del P. Haeker) traducida también por el P. Klein, y precedida de una introducción de Mons. Ireland y de una carta de Mons. Gibbons, fue otro manifiesto del partido. Condenado, el libro fue retirado de la venta. Los autores se inclinaron “pero las ideas no se eliminan fácilmente de los cerebros que les han dado asilo”.

Más tarde, Charbonnel confesará: “Sin ninguna duda, debo a las ideas que estos hombres (el P. Haeker, Mons. Ireland, Mons. Koane y el padre Klein) representan, si se quiere, mi apostasía, y yo digo mi Liberación”.

Se trata pues bien claramente de una “nueva Iglesia” que ya tiene sus “nuevos sacerdotes”. Descansa en la idea de una unión moral de religiones, “es decir, de un terreno que no pertenece en particular a ninguna y a todas”; es la misma definición de la francmasonería:
“La Masonería es la moral universal que conviene al habitante de todos los climas, AL HOMBRE DE TODOS LOS CULTOS... su moral una e inmutable, es más amplia y más universal que las de las religiones nativas siempre exclusivas”.
“Hay una religión universal, enseñaba ya el Gran Oriente a mediados del siglo XIX, QUE ENCIERRA TODAS LAS RELIGIONES PARTICULARES DEL GLOBO: es la que nosotros profesamos”.


Curiosamente, también ésta era la idea de “la Alianza Israelita Universal”, desde su fundación:

“La Alianza Israelita Universal —escribía su fundador Adolphe Crémieux— apenas nacida (1861), ya hace sentir su influencia saludable a lo lejos. … NO SE LIMITA A NUESTRO SOLO CULTO, SE DIRIGE A TODOS LOS CULTOS. QUIERE PENETRAR TODAS LAS RELIGIONES, como penetra en todos los países. Que los hombres cultivados SIN DISTINCIÓN DE CULTO, se unan a esta Asociación Israelita Universal cuyo fin es tan noble, tan ampliamente civilizador. Tender una mano amiga a todos esos hombres que nacidos en una religión distinta a la nuestra, nos tienden una mano fraternal, reconociendo que TODAS las religiones cuya moral es la base y cuya cima es Dios deben ser amigas entre ellas, haciendo así caer las barreras que separan LO QUE DEBE REUNIRSE UN DÍA, he aquí, señores, la bella, la gran misión de nuestra Alianza Israelita Universal”.

De este modo, se dibuja un inmenso movimiento en la segunda mitad del siglo XIX a favor de la idea masónica de una Religión Universal. Ya tiene sus adeptos en el seno mismo de la Iglesia romana, aunque constituye la negación del fundamento mismo de la Iglesia: la Revelación.

Los espíritus más avisados observan este movimiento con inquietud.

Padre Jorge Gómez: "¡Malargüe es católico!"

El coral Lutherieces interpretaba en el escenario Educación sexual moderna, un clásico de Les Luthiers. El padre Gomez se subió al escenario y no los dejó seguir.





Le solicitó a uno de los Lutherieces el micrófono y les dijo que “¡Malargüe es católico!”, que se sentía orgulloso de su castidad y discriminado y les solicitaba que dejaran de realizar esa interpretación. Los músicos inmediatamente accedieron, mientras gran parte del público aplaudía y vitoreaba al sacerdote. Sólo una minoría lo reprobó.

El cura, tras descender, expresó que actuó de esa manera “simplemente porque nos estaban insultando a lo que amamos. Los que traen a esos pibes les tienen que decir ´ubíquense´ , si en Buenos Aires o Mendoza esta porquería, esa mugre, vende, en Malargüe la cosa no es así. Aquí amamos la familia, amamos los sacerdotes, amamos la fe".

El sacerdote agradeció a Coral Lutherieces el que haya cambiado su repertorio. “Los quiero felicitar a los chicos. Hay que enseñarles a las grandes ciudades a divertirse bien, mire qué lindo lo que ahora se escucha, es precioso” dijo mientras oía la siguiente melodía de los músicos mendocinos.

Gustavo Thascheret, integrante de la agrupación coral, sostuvo al concluir la actuación que “ uno puede pensar distinto y las cosas se pueden tomar con un poco de humor”, calificando la intervención de sacerdote como de intolerante y censora, a la par que cargó contra la organización “ porque no hizo nada”.


Condena a muerte al asesino de seis cristianos

Un tribunal de seguridad estatal egipcio condenó ayer a muerte a un hombre musulmán por haber asesinado a seis cristianos coptos y a un policía musulmán en enero de 2010 en Naya Hamady, en el sur de Egipto. El crimen fue perpetrado en víspera de la Navidad ortodoxa. El asesino, acompañado por dos cómplices, abrió fuego desde un coche en marcha sobre las víctimas, que salían de una iglesia.


Mohamed Ahmed Huseín fue condenado por "asesinato premeditado". La sentencia fue transmitida al Gran Muftí, máxima autoridad religiosa egipcia, competente para confirmar las condenas a muerte. El fallo sobre los dos cómplices será publicado el próximo 20 de febrero.


La sentencia se conoce en un momento de tensión religiosa en el país, después de tres atentados y agresiones contra la comunidad cristiana que han provocado numerosas protestas en distintas ciudades del país y la condena internacional.


El atentado más grave tuvo lugar la pasada Nochevieja, en la iglesia de los Dos Santos de Alejandría, en la costa mediterránea, donde un terrorista suicida pertrechado con explosivos acabó con la vida de 23 personas e hirió a otras 90 que participaban en la misa de medianoche. Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado, que las autoridades atribuyen a los islamistas.